2.2.09

Luis Miguel y sus rolas con historias para Raúl y Gaby

"Esto ya se está yendo a la mierda" pensó...

"No sé ni qué hacer... Podría intentar sacar adelante todo yo sola, hacerme creer que le importa y cambiar, ser la sumisa, la de la canción de Luis Miguel, la misma de ayer, la incondicional, la que no espera nada..."

Orgullo: hice una lista de las cosas que pueden importarle: estás después de comer, dormir y masturbación. No te azotes. Siempre son primero las necesidades físicas.

"Siendo así, dejaré que todo se vaya a la mierda y que siga su curso natural. No volveré a pedirle una sola cosa, ni su cariño, ni su apoyo, ni nada. Devolveré el horno de microondas que compré para vivir juntos, no volveré a permitir que me ignore como lo hace hasta hoy, lo ignoraré yo a él. Dejaré de tolerar sus vicios, sus descuidos, y si prefiere a sus amigos, por mí ¡que se los coche a todos!"

Sentido común: No puedes olvidar que es el padre de tu hijo. No puedes olvidar que lo quieres a pesar de todo y que hay algo más que los mantiene unidos. Eres mujer, él es hombre. Su naturaleza es que todo le valga madre, la tuya, esperar demasiado de él.

"No sé... No sé qué hacer... Estoy cansada de vivir improvisando algo nuevo para sorprenderlo, de inventar algun pretexto para que se fije nuevamente en mí, de esperar una llamada o un mensaje que nunca llega, de esperarlo todos los días a que le den ganas de registrar a nuestro hijo, de motivarlo a que consiga trabajo, de esperar a que comencemos una nueva vida juntos... Aunque tampoco puedo hacer nada sin él, me hace daño pero no puedo sacarlo de mi cabeza... No estoy preparada para dejarlo. Nunca debes dejar a alguien a menos de que estés segura de ya no volver."

Mente: "En momentos donde no se puede decidir, es mejor dejarlo a la suerte. Si cae águila, serás la incondicional, si cae sello, serás la egoísta. ¿la atraparás en tus manos o dejarás que se detenga sola en el suelo?"

"Dejaré que se detenga"


Y así, la moneda con 11 gr de masa se elevó en el aire siguiendo el tiro vertical, con una velocidad inicial de .85 m/s (decreciente por la acción de la gravedad) hasta llegar a una velocidad final de cero, para luego comenzar su caída libre con una aceleración de 9.81 m/s2, chocando contra el suelo a una fuerza de 107.91 Newton...

Sin embargo, el choque se produjo con el borde lo que la hizo rodar en un semi círculo y llevar una trayectoria con dirección a la puerta y de ahí a la cocina luego a la sala, por uno de los bordes de la pared y que más tarde encontró su camino en una de las hendiduras de la puerta saliendo a la calle...

La siguió hasta afuera, se sintió tentada a pisarla pero no lo hizo, y la moneda continuó su curso a lo largo del camino hasta perderse de vista... Donde siguió un buen rato más su destino, demostrando que aún una moneda, encontrándose dentro de la vida, tiene más de dos posibilidades.



Y este extraño destino ni siquiera la física podría explicarlo.

7 comentarios:

Juancho dijo...

están bien chidas las rolas de navidad de luis mi..

ehh que pedo, donde pesaste la moneda :P

Juancho dijo...

BTW sigo diciendo que me gusta tu forma de redactar!! =)

Pollitou dijo...

el interné es la fuente de toda la información jajaja

vaiviroblog dijo...

pero pero y que paso cuando sale la segunda parte? habra historias con canciones de jose jose en sus buenos tiempos??

Pollitou dijo...

jajaja... no... ella se hará una lobotomía

magnolia dijo...

Me gusta el post. Y creo que a veces las necesidades físicas para algunas personitas superan algunas cosas como los sentimientos, en caso de molestarme, ó causarme un dolor de corazón o de ego... y no pueder olvidar, aplico el uso de una cajita, guardo lo que recordaba de algunas personas o momentos. En algún lugar leí que la negación y el olvido –del tipo que no regresa cambio- son la mejor herramienta que alguien puede tener.

cheers
Saludos pollescos!

Enrique dijo...

Yo soy más feliz desde que me olvido de todo, siempre vivo a prisa, creo que la vida se va muy rápido como para detenerte a pelear o malondearte, por eso casi siempre me olvido te todo y dedico mi cabeza a pensar que haré en la noche o como podré convertirme en el rey del barrio aun a mis 22 años.

No me gusta Luis Miguel, es un pinchi marica.