26.3.08

Una lectura para antes de dormir...

Platero y yo, del escritor ganador del Premio Nobel, Juan Ramón Jiménez, resulta uno de los relatos más conmovedores que jamás haya leído...

Sobre todo si quieres que alguien te lo cuente antes de dormir...


I.

PLATERO


Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

Lo dejo suelto y se va por el prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándoals apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal...

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados con su cristalina gotita de miel...

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña... pero fuerte y seco como de piedra. Cuando paseo sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

-Tiene acero...

Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.




Luego otro capítulo muy bonito, que es uno de los que más me conmovió...



XLIX.
EL PERRO SARNOSO


Venía, a veces, flaco y anhlante, a la casa del huerto. El pobre andaba siempre huído, acostumbrado a los gritos y a las pedreas. Los mismos perros le enseñaban los colmillos. Y se iba otra vez, en el sol del mediodía, lento y triste, monte abajo.

Aquella tarde llegó detrás de Diana. Cuando yo salía, el guarda, que en un arranque de mal corazón había sacado la escopeta, disparó contra él. No tuve tiempo de evitarlo. El pobre perro, con el tiro en las entrañas, giró vertiginosamente un momento, en un redondo aullido agudo, y cayó muerto bajo una acacia.

Platero miraba al perro fijamente, erguida la cabeza. Diana, temerosa, andaba escondiéndose de uno en otro. El guarda, arrepentido quizá, daba largas razones no sabía a quién, indignándose sin poder, queriendo acallar su remordimiento. Un velo parecía enlutecer el sol; un velo grande, como el velo pequeñito que nubló el ojo sano del perro asesinado. Abatidos por el viento del mar, los eucaliptos lloraban más reciamente en el hondo silencio aplastante que la siesta tendía por el campo aún de oro, sobre el perro muerto.


22.3.08

Mi abuela es una niña otra vez...

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Mi abuela ha entrado en una etapa de su vida que pareciera ser una introspección forzada. Un viaje por los más oscuros rincones de su mente. Ha vuelto a ser niña otra vez.

Recuerda su etapa de la infancia en Cualcomán, los incontables viajes a la Ciudad de México, su abuela de rojos cabellos que vivía en Estados Unidos, su hermana Josefina y las travesuras que hacía, y sobre todo, su padre... Su papá Tino.

A veces se imagina bailando o preparándose para ir a la escuela. Visitando a sus tías en el Distrito Federal, jugándole travesuras a su mamá y montando caballos en el rancho de sus tíos.

También cree que las luces de la carretera son patos, se asombra cada cinco minutos cuando mira la Luna y cree que las ambulancias son carros que llevan de un lugar a otro a los actores de un circo.



Ha vuelto a ser niña otra vez porque ha olvidado cómo cambiarse, le teme a la oscuridad, detesta irse a la cama sola, llora por su madre ya fallecida y no sabe cómo ir al baño.



No todo es perfecto...

La vida no es más que un vil trueque. Y a todos nos va a tocar.


Aphex Twin - Film

21.3.08

Huitlacoche


Hoy, en lugar de hacer mis planeaciones,
me puse a ver una página para niños donde
hablan de las palabras de origen náhuatl

Total, descubrí que Huitlacoche significa:
"el excremento que duerme en el elote".

... Qué importa, aún se me antoja mucho comerlo...



www.kokone.com.mx

18.3.08

estoy harta...

La verdad, estoy harta, harta de que por ser mujer e ir caminando por la calle, los tipos me griten de cosas, me sigan y etcétera.

No es por feminista, y si lo fuera no me importa. Pero me choca, sinceramente me choca tener que andarme cuidando de todos cuando camine por la calle, de soportar bizcos que me digan cosas en el elevador o que cuando vaya subiendo las escaleras los monos me vean con lascivia. Que me griten que estoy bien rica, que tengo nalgotas, que en el camión me acosen los que les gusta masturbarse o tocar las piernas y las nalgas, que me digan qué buenota, que soy puta por disfrutar mi sexualidad o no sé. Me siento realmente apenada, denigrada y molesta.

Dicen que el machismo y mal trato a la mujer persiste hasta que ella lo permite... Y aunque PARTE, y sólo parte de esto es cierto, los hombres no son unos animales para no saber comportarse como personas correctas dentro de la sociedad.

Sin embargo, de ahora en adelante, prometo que cualquier tipo que me moleste o me diga de cosas REALMENTE ofensivas obtendrá su merecido...

Como hoy...


Mi papá y yo salimos al centro y él me mandó al Servicio Postal Mexicano a dejar una carta. Total, en mi camino de regreso a la farmacia donde estaba mi papá, a un tipo se le ocurrió mirarme con lascivia y seguirme. Eso me molestó bastante, me entró la paranoia y me detuve. Esperé a que el mono avanzara y yo me fui tras de él. Sintió mis pasos detrás de él, volteaba constantemente y también le entró la paranoia. Se detuvo para ahora él volver a ir tras de mí pero antes me detuve a su lado y le dije: "para que sepas lo que se siente, a poco crees que a las mujeres nos gusta que nos sigan y nos digan de cosas? crees que está bien chido?"

Y ya... no me siguió el mono...


Todos vemos como normal que nos digan de cosas a las chicas, que nos piten en los carros o que, en casos extremos, abusen de nosotras, nos violen, nos maten y dejen nuestros cuerpos a la intemperie.

Es un mal de toda una cultura. La verdad yo estoy cansada. Me enoja, y me entristece sobre todo saber de chicas muertas y que, peor aún, no se resuelva.

La chica Paulina... Neta, a cualquiera le pudo haber pasado. ¿Cuántos de nosotros -hombres y mujeres- no hemos conocido personas en Internet? Por haber conocido a una persona equivocada no es justo que una muchacha sea ultrajada y luego asesinada.

No sé, tal vez esté pensando mal, muy mal, pero me gustaría ver un solo caso donde una mujer muerta no tuviera indicios de violación. ¿Por qué siempre la penetración? ¿Somos un objeto sexual para ellos? ¿Una muñeca inflable más real, hecha de carnita y que además pone resistencia?


Neta, hasta los animales matan nada más por necesidad...


Mogwai - Help both ways

22.2.08

Mi pseudo columna

Pues resulta que en el taller de periodismo nos obligaron a hacer una columna semanal, asi que, para mantener 'vivo' este espacio, publicaré una de las columnas que realicé. Tal vez está mal, pero me gustó...

Y punto...



Esto que tiene en sus manos, representa el primero de muchos textos que aparecerán en esta columna a la que se llamó “La Tesgüinada”. Al ser el comienzo, se empieza por el principio, y qué mejor que una breve descripción de los temas próximos a tratar en este espacio, así como otros aspectos que permitirán familiarizarse con él.

La idea para la elaboración de esta columna, surge de un viaje que realicé hace unos días a las ciudades de Toluca y de México, es decir, el Distrito Federal. Fue un viaje organizado por la Escuela Normal del Estado de Chihuahua donde los alumnos tendríamos la oportunidad de conocer la cultura de otros lugares y contrastarla con la de nuestra región. En ese sentido, el viaje tuvo mucho éxito.

La Ciudad de México es un lugar completamente diferente a la capital de nuestro estado. El smog hace que el aire huela diferente, la comida era algo ajeno a nuestras costumbres, también el tamaño de la ciudad e incluso la gente. En el Zócalo se reunían algunas personas para imitar las danzas de la antigua civilización azteca y realizar ofrendas con el copal. En las calles se ponía un señor con la marimba e interpretaba bellas melodías, incluso algunos muchachos tocaban el violín en el metro a cambio de algunas monedas. Fue ahí cuando comencé a sentir esa falta de ‘cultura’ al norte del país, específicamente en el estado de Chihuahua, y casi tomaba por ciertas las severas afirmaciones de Vasconcelos, esas de “los bárbaros del norte” o la que dice "la civilización termina donde comienza la carne asada". ¿En verdad éramos tan ignorantes y bárbaros en el norte?

Ya estando en Toluca, platicando con otros estudiantes de Escuelas Normales, sentí que la ciudad de Chihuahua era un nido de bestias. Lo primero que me preguntaron fue: “¿es cierto que allá matan mujeres?”.

Sin embargo, no todo estaba perdido. Los habitantes de Chihuahua aún teníamos algunos elementos sorpresa para demostrar nuestro valor ante la nación, o mínimo ante los estudiantes de Toluca. Lo primero fue la presentación de aquellos complejos bailes de Polka, tradicionales de nuestro estado. El auditorio quedó boquiabierto y aplaudió entusiasmado. Lo siguiente fue la interpretación de algunas canciones rancheras, tan características de nuestra región.

Finalmente, y con lo que logramos conquistar el corazón de los asistentes al evento de intercambio cultural, fue la comida. Se deleitaron al probar el chile pasado con queso y tortillas de harina (porque allá no se usan los burritos con ese tipo de tortilla), también las manzanas de Cuauhtémoc, el queso tipo Chihuahua, la cajeta y, por supuesto, lo que no falta entre los bárbaros de la entidad, la carne.

Lo que no sabía el señor Vasconcelos es que la carne, también es cultura. En Chihuahua resulta innegable la existencia de una cultura ganadera, sin embargo, también tenemos otro tipo de biodiversidad. Existe una gran variedad de especies de flora y fauna en la entidad. De Villa Ahumada vienen los asaderos, los pinos de Majalca, la Sierra es riqueza de la naturaleza. Y así como al centro está el pulque, aquí tenemos el tesgüino, bebida representante de nuestros pueblos indígenas.

Entonces, de esa necesidad de identidad y de reconocer la riqueza cultural y biológica del norte, surge esta columna. En los próximos números se comentarán aspectos generales de la cultura, aunados a los de la sociedad chihuahuense.

Donde hay pueblos indígenas hay pluralidad en la cultura y gastronomía. Y por supuesto, Chihuahua, no es la excepción.





Total que cuando no tenga algo para escribir, tendré que poner aquí las columnas... jajajaja

19.2.08

...

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Pues... en realidad no soy tan buena con las palabras, verdá?






Pero quiero mucho a Maicol...

16.2.08

Donitas Espolvoreadas

Una vez más, había sido despedida de su empleo. Trabajaba en una fábrica de pan como empaquetadora de productos, sin embargo, debido a la deficiencia en la calidad de algunas donitas espolvoreadas, (babeadas por ella) fue echada de su cargo. Pero eso no era lo que incomodaba totalmente a los supervisores, en realidad su apariencia dejaba mucho qué desear.

Su piel era de un tono amarillento, pálida, enorme, deforme, grotesca y llena de escamas. Pobre, no era su culpa, así había nacido. El estómago de un tipo con resaca la parió a través de un eructo.

Desgraciadamente, su personalidad también era difícil. Solía tener una actitud apática hacia el trabajo, era impaciente, nerviosa y amargada. A sus compañeros les solía crear una especie de frustración y desesperación. Nadie se juntaba ya con ella a la hora del almuerzo.

Así que, ahí estaba, el Hambre, a un lado de la banqueta. Sintió un vacío dentro de su estómago pero al no tener dinero, no podía comprar esas donitas blancas que tanto le agradaban. Sus referencias de empleo siempre eran malas y en ningún lugar la contrataban. La corrieron de la casa que alquilaba y se fue a vagar sin rumbo por las calles, cuando de pronto un tipo obeso se topó con ella, y a pesar de que ella era tan fea, le hizo una propuesta indecorosa que, por necesidad, se vio obligada a aceptar.

Vivió dentro del cuerpo de aquel hombre durante mucho tiempo. Éste la trataba bien porque, a pesar de su apariencia y sus actitudes, sentía un cariño sincero por ella y a su vez lo hacía feliz, le otorgaba el placer que estuvo esperando durante mucho tiempo, así que se dedicó a satisfacerla con toda clase de comida, además, las deliciosas donitas espolvoreadas que tanto adoraba, pasaron a formar uno de los gustos preferidos también del obeso.

Sin embargo, al conocer el gran poder que podía ejercer sobre las personas, dejó al hombre en un arranque de promiscuidad. Sintió la necesidad de estar dentro de otros estómagos ya que, según ella, con todos era una historia nueva, algo diferente. Y en efecto, su poder es grandioso, incluso aquellos que no se encuentran en posibilidades de satisfacerla, hacen luego hasta lo imposible por saciar al Hambre. Eso les gusta. A ella también. Fin.





Closer - Nine Inch Nails