14.1.10

Ayer la volví a ver.

Después de casi veinte años, la volví a ver. Es la secretaria de un calvo libidinoso con manos de espárrago. Mi mamá quería que platicara con ella, que le dijera en qué me había convertido, a dónde me había llevado la vida, pero, después de casi veinte años, ¿acaso importa? Apenas sí pude verla a los ojos, los tenía con esas horribles patas de gallo que en alguien de treinta y tantos no se ven nada bien.

-¡Hola!
-... Hola.
-Oye, ¡se volvió una señorita muy bonita!
- Sí, ¿verdad? (Las madres, aunque tengas el hocico partido y un corte hecho por un burro, te siguen viendo bonita)

A eso, le siguió un silencio de esos incómodos. Myriam sólo continuaba con su sonrisa que le llegaba hasta las arrugas.

En un pis pás la observé de arriba a abajo, y a través de las cobijas de maquillaje pude llegar a su mirada. Fue entonces cuando recordé las visitas al audiovisual, los refrescos compartidos, los abrazos y las pláticas de mujer. Al fin y al cabo ella había sido mi amiga, aún recordaba su nombre y sus ojos todavía eran un pozo de agua fresca.

-ohh, ¡qué locura! ¡Myriam!

Fue lo único que alcancé a decir.

Después de todo, cuando uno es niño, la amistad es más sencilla.

6 comentarios:

JazZ dijo...

-ohh, ¡qué locura! ¡Brenda!












)LOVE YOUR POSTS(

Gatiio dijo...

y ya? fue todo. al menos danos algun detallin de cuando eran amigas. goosh.

Shadow dijo...

Me quedé con dudas. Exijo continuación de churronovela

Pollini dijo...

ash, ustedes hombres insensibles echan todo a perder... Myriam era una muchacha que trabajaba con mi mamá aplicando exámenes a los maestros, entonces dos veces cada año nos veíamos. Ella era muy linda y cariñosa, siempre estaba sonriendo y la recuerdo con mucha alegría. Yo tenía como cinco años. Ahorita ella debe tener casi cuarenta jaja, y sigue igual de sonriente. Por eso las patas de gallo en sus ojos. La vi y no tenía nada qué contarle, o sea, llevábamos tanto tiempo sin vernos. ¿Qué le iba a decir? Siento mucho cariño por ella y la recuerdo muy bien pero ps no compartimos nada desde hace casi veinte años. Y es en cierto modo triste que de niña fuera más amistosa y ahora sea una amargueitor.
Fin.

Sardina dijo...

Así te verán tus alumnillos favoritos en 10 años.

daleth enriquez dijo...

este lo leiste en la escuela :P y me gusto :D