15.3.14

Third eye

Hay gente bien cerrada de mente que dice que las drogas son para ponerte bien pendejo, y nada más. Sean o no consumidores, las personas que aseguran tal falacia son las mismas que tienen sexo nada más por tenerlo o se someten a vivir sin él amargamente; las mismas para las que escuchar música, ver una pintura o una película, son cosas prescindibles de su diario existir; las mismas que viven por vivir, que comen nada más porque tienen boca y caminan sólo porque no se han convertido en discapacitados.

Hoy salgo a la defensa de las drogas como el argumento en el eterno debate de hombres y mujeres descorazonados que aseguran "no todos los hombres, no todas las mujeres somos iguales". Así lo mismo. No es lo mismo decir que consumes marihuana, que decir "hoy me di un pericazo". No es lo mismo un viaje de heroína que uno de LSD, así como no es lo mismo el cigarro que la cerveza.

Y aún así, hay gente aferrada a decir "la droga hace su propio efecto, te metas lo que te metas, todas las drogas sirven para ponerte pendejo"... Vale, el sexo también sirve para procrear, entonces, ¿por qué no lo estás usando como tal?

Específicamente hoy, salgo a la defensa de una sustancia conocida como LSD. Toda la gente atormentada debería probarla, y la gente que está en paz consigo misma: también. Es de esas drogas que han abierto el panorama de muchísimas personas durante décadas y que justamente marcaron el inicio de una época de despertar, en la música, en la filosofía, en la literatura, en la vida. Casi me atrevo a decir que es una ilustración de la época posmoderna. Claro, siempre y cuando, sea llevada con un correcto estímulo. Por que así como las mujeres no se portan de igual forma en un congreso que dentro del cuarto de un motel, una droga tampoco tiene similar efecto en un rave o con gente malvibrosa, que dentro de un espacio controlado. Aunque en algo estoy de acuerdo: dicen que la meditación te provee de un tercer ojo (un chakra supremo), paz, tranquilidad, equilibrio, etcétera, pero el LSD tampoco es que sea muy espiritual, mucho menos en un ambiente occidental. Vale, es como la gente que pretende seguir una filosofía hinduísta y usa dinero para pagar por sus velas y alfombras de meditación: tiene tintes espirituales pero tampoco esperes obtener la filosofía budista en una (o varias) tomas.

Al menos yo siento que me he convertido en una persona más reflexiva que antes, no suelo hacer tantos aracles como antaño, evito malvibrarme y tomar discusiones por cualquier pendejada, me alejo de la gente con la sangre pesada y procuro ser más comprensiva con las personas. Va, mi manera de ser perfeccionista y malhumorada a veces choca con este nuevo modo de ver la vida, pero igual procuro encontrar un equilibrio sin tornar mi vida en una existencia carente de pasión. Disfruto mucho de las personas, me gusta platicar con ellas y ya no tirar -tanta- malavibra, irónicamente, he comenzado a tener más momentos de soledad, a disfrutar más el hecho de no estar acompañada ni de que los tipos me anden tirando el can o buscando mis abrazos o besos, ni la madre... Anteriormente, cuando andaba soltera, salía con tres o cuatro sujetos a la vez... Hoy me da pereza... Nunca había estado tan tranquila al terminar una relación, e incluso las personas que dejaron de hablar conmigo hace algunos años y volvieron a tener trato conmigo, me han dicho que algo ha cambiado en mi manera de ser. He aprendido muchas cosas de los sistemas, de las matemáticas, de la sociología, de la naturaleza, de la filosofía, del mundo entero! Tanto así que incluso voy a estudiar una tercera licenciatura, esta vez en Matemáticas. Disfruto el cine y la literatura desde otra perspectiva, me he alejado un poco de la computadora y, lo mejor de todo, disfruto muchísimo más la música. Desde entonces, le he transmitido a todos mis compañeros el grandioso gusto que tengo por la música.

Desafortunadamente, desde entonces, el alcohol me da pesadillas. Siempre que tomo alcohol en exceso o entre semana (cuando se supone debería descansar para ir a trabajar al día siguiente) siempre que hago eso, me dan terribles pesadillas, teniendo en cuenta la definición de pesadilla, un mal sueño que te despierta abruptamente. Y pues, no sé. Tal vez sea un placebo, tal vez realmente estoy cambiando, tal vez sólo estoy en mis veintitantos, pero de algo estoy segura: me siento en paz.

Pronto iré a un lugar lleno de gente malvibrosa, esa será la prueba de fuego. Jajaja...

Saludos a todos. Les dejo esta rolita jaja la cara está muy malvibrosa, pero es buenísima, un viaje... A ver si luego hago un post de rolas para viajar.




3 comentarios:

JazZ dijo...

Ya quiero volar con LSD! Me encanta como escribis.
Muah Muah te beso toda primor! (a mi tambien me gusta como se oye primor) jaja

Pollini dijo...

ay mi Jazz, ni cuenta que tenías blog eh? :) besos de vuelta

Anónimo dijo...

Hola Brenda, debo decir que a la luz de los lamentables hechos del día de ayer en los que cerca de 20 personas fueron asesinadas (Tal vez para cuando termine de escribir esto, se supere esa cifra) y al leer la irrisoria declaración de nuestras autoridades sobre la posible responsabilidad de un grupo delictivo y que el supuesto móvil fue disputas sobre el menudeo en antros, te confieso que la primera persona en quien pensé fue en ti… pero espera no me mal entiendas... fue por una inferencia indirecta, en realidad fue este genial texto (Third Eye (Y sí, también pienso en Tool cada vez que lo leo)) el que vino a mi mente… con tu aguerrida y elocuente manera de defender con argumentos el consumo recreativo.

Te escribo porque estoy seguro que eres la única persona que conozco, que puede debatir desde una perspectiva más amplia que mi limitada visión del asunto que mi sesgo experiencial me proporciona, de manera que pueda hacerme desistir de esta idea que comenzó a hacer mella en mi conciencia, no estoy aquí para hacer acusaciones, ni buscar que tú o alguien más piense igual, solo espero complementar mi visión del asunto y ojalá al menos encuentres esto un poco interesante…

Pues el caso es que hace algún tiempo alguien me planteó la situación hipotética de que si estuviera en mis manos resolver el asunto del narcotráfico que haría yo? Comencé dando una analogía en la que en mi visión se trata de un conjunto de varios procesos bien definidos (producción/resguardo/distribución/venta) que se pueden equiparar a un complejo mecanismo (cual reloj suizo) en el cual cada proceso es un engrane o subconjunto de varios que están lubricados completamente por la corrupción y complicidad de las autoridades y en cuyo último (y más importante) engranajillo está el consumidor final… Digamos que el segundo conjunto de engranes corresponde al de resguardo (sicarios, policías, militares y mercenarios comprados por el narco) si este engrane se llena de sangre…. Inevitablemente no terminará manchando por transferencia a los demás?

Pensarás… pero cómo es posible que pienses que los que son consumidores pueden tener culpa en este asunto, como pueden los consumidores tener injerencia o cierta responsabilidad de lo sucedido… yo pienso que si… y pienso que el grado de responsabilidad es directamente proporcional al tipo de consumidor, creo que no sería lo mismo para un consumidor muy asiduo que ya tiene una red de distribuidores constante, que para aquel que compró solo una vez por curiosidad… para el solo correspondería un 0.00001 porcentaje de la culpa… Ahora bien, los que no consumen o no han consumido jamás también tienen culpa por no hacer nada por evitarlo?? Entonces, todos somos culpables?? Puedes oler la sangre en tus yemas?? Espero que no…