27.3.10

Orgullo

Y todo lo que les he enseñado este año, se resume en esto... No sé si reír o llorar...



jajaja

14.3.10

qué lástima... pip pip pip pip

Sé que algo anda mal y no soy yo. Me desespera que los jugos gástricos se pongan a bailar en mi panza al ritmo de la música de género ansioso. A veces quisiera mandarlo todo a la mierda para dejar de sentirme sola, a veces quisiera fingir que no me importa para que de verdad me valga madre, a veces quisiera salir corriendo en medio de la noche para que alguien me secuestre, haga videos snuff conmigo y nunca más volver. Desaparecer como desaparece la gente, así de pronto, y ya no pensar. Quisiera encontrar la droga perfecta para hacer más llevadera la náusea de mi presencia, para hacerme más interesante, para olvidar quién soy y ser alguien más, para entrar en la resaca infinita que me haga perderme en un coma. Me gustaría encontrar la verdad y que duela. Me gustaría sentir rabia en lugar de nada. Me gustaría tener los huevos de decir YA BASTA...

Por otro lado...

Me gusta pensar que alguien pudiera adorarme en secreto, hacer dibujos de mí mientras duermo, contarme historias, hacerle un altar a mis pechos, tener una foto donde caminamos juntos tomados de la mano, como una postal. Me gusta pensar que viajo junto con el viento cálido hacia nuevos lugares, que estoy en la cima del mundo y que puedo observarlo todo. Cada bicho, cada luz mercurial, cada hoja que huele y sabe a naranja. Me gusta pensar que cuando llego a mi trabajo alguien me recibirá con una sonrisa y le dará gusto verme llegar, le gustará platicar conmigo aunque sean trivialidades, le gustará compartirme lonche. Me gusta pensar en los perros corriendo, oliéndose los traseros, moviendo la cola, aullando cuando se sienten solos.

Me gusta pensar que sólo eso necesito para ser feliz...

Ash... Pero a veces es tan difícil.

17.1.10

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14.1.10

Ayer la volví a ver.

Después de casi veinte años, la volví a ver. Es la secretaria de un calvo libidinoso con manos de espárrago. Mi mamá quería que platicara con ella, que le dijera en qué me había convertido, a dónde me había llevado la vida, pero, después de casi veinte años, ¿acaso importa? Apenas sí pude verla a los ojos, los tenía con esas horribles patas de gallo que en alguien de treinta y tantos no se ven nada bien.

-¡Hola!
-... Hola.
-Oye, ¡se volvió una señorita muy bonita!
- Sí, ¿verdad? (Las madres, aunque tengas el hocico partido y un corte hecho por un burro, te siguen viendo bonita)

A eso, le siguió un silencio de esos incómodos. Myriam sólo continuaba con su sonrisa que le llegaba hasta las arrugas.

En un pis pás la observé de arriba a abajo, y a través de las cobijas de maquillaje pude llegar a su mirada. Fue entonces cuando recordé las visitas al audiovisual, los refrescos compartidos, los abrazos y las pláticas de mujer. Al fin y al cabo ella había sido mi amiga, aún recordaba su nombre y sus ojos todavía eran un pozo de agua fresca.

-ohh, ¡qué locura! ¡Myriam!

Fue lo único que alcancé a decir.

Después de todo, cuando uno es niño, la amistad es más sencilla.

6.1.10

love internet

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2.1.10

Porque lo digo yo.

En esta casa no se tiene derecho a estar loco. Ni siquiera la abuela loca tiene derecho a estar loca. Todos se sorprenden cuando la vieja no los reconoce, cuando se preocupa porque ya se quiere ir a su casa, porque se levanta por las noches y a la mañana siguiente no recuerda lo ocurrido o porque a veces come poco y otras se atasca como vagabundo. Para ello existen muchos medicamentos controlados que se adquieren fingiendo estar demente mostrando síntomas de ansiedad, paranoia e insomnio. Pero no. Nadie aquí debe estar loco.

Aquí en esta casa no se tiene derecho a estar enojado. Por ello, la ira se reprende con ira, con amenazas. Que te calles porque sino te parto el hocico. Que si te crees muy listo, o por qué osas ir contra la autoridad... Y demás sarta de tonterías que sin duda deben ser maquinadas para herir a las personas.

En esta casa no se tiene derecho a estar triste. Para eso existe el alcohol. Aunque tampoco se puede pistear, porque eso desencadenaría la diabetes, y "es una enfermedad muy fea... glup, glup, glup". Así que sólo los que ya la tienen pueden darse el lujo de ser alcohólicos, que al cabo son los que proveen el sustento en la casa y, por tanto, tienen el permiso de derrocharlo. Así sea el dinero que se pida a todos los integrantes disque para pagar las cuentas.

Aquí se cría a todos los hombres como mujeres y a las mujeres como hombres, para luego quejarse de que los hijos permiten que la novia los maltrate, y que las hijas tengan puros amigos batos. A los primeros se les llama pendejos, a las segundas se les da entender de putas. Y cuando quieren disculparse por hacer sentir a los unos de pendejos y a las otras de putas, se llevará una rosca de Reyes. De ese modo se debe marcar como asunto arreglado, porque, se le recuerda que en esta casa, no se puede estar enojado.

25.12.09

Ash...

Odio...

Odio los golpes accidentales en la cavidad donde están los ojos. Chingazos casi imposibles... Casi.

Odio los llantos silenciosos y ruidosos a la vez. Te ahogan para callarte. Te hacen gritar para tomar aire.

Odio que la gente crea que estoy urgida por casarme. Por favor. Tengo 22 años y toda una vida de estudio por delante.

Odio las estafas por internet. Pinchi gente.

Odio el recalentado de pavo.

Odio no acabar nunca una entrada de mi blog.



A continuación, un anexo con las entradas que no he terminado en este blog. Voten por la que deseen leer en la próxima publicación que espero sea mañana... O pasado mañana. O el día después de éste o aquél.



Entrada sin postear No. 1.

La leyenda del ejecutado de La Cerve.
(cero texto escrito)


Entrada sin postear ni acabar No. 2.

Fígaro.
La otra vez que hice una llamada telefónica, marqué el número de Fígaro por accidente. Por fortuna estaba ocupado aunque, mi pregunta es... ¿Qué demonios hace ese número aún en mi memoria?

Fígaro era un bato de la secundaria que toda su vida ha tenido cara de gato. Por eso el apodo. Y como yo era fea y tenía gustos raros (hasta la fecha :P ) me enamoré perdidamente de él. Aunque no fue tanto por su cara del color de un chino, o por su atractiva figura de poste con pantalones. Fue por algo tan estúpido y que me recuerda más a esa extravagante época de los noventas que en ese entonces estaba por terminar. El goey traía una playera de Kurco Bein. Y un fin de semana que fui a la secundaria, estaban tocando (muy mal, por cierto) canciones de Nirvana. Eso me arrebató el corazón y como dicen que el amor es ciego... Pos sí.

Total, ahí andaba yo como niña tonta buscando la atención y la amistad de ese bato. Le llamaba por teléfono y platicábamos durante tres horas, le regalaba anillos de acerina,



Entrada sin postear ni acabar No. 3.

Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Hoy, es viernes. Viernes... Beviernes. Viernes de salir, de pistear, de hacer aracles, de whatever-the-hell-you-want-but-outside-the-house. Y yo aquí metida con mi nuevo corte de cabello y carro en la cochera a diez mil pesos de ser completamente mío. Pero bueno, en realidad no me pesa mucho, invitaría a mis amigas a salir pero son raras, todas ellas. Menos las chicas aush, obviamente, pero están en Juárez. Todas las demás sí son bien raras. Quisiera ser una morra normal para poder comprenderlas, a ellas y sus gustos por los antros y las noches de sólo chavas, con su "acompáñame al baño", bailes al ritmo de Fanny Lu y su "tengo celos", o "mira a aquél niño" refiriéndose a un chavo fresón que les tira ojitos.

Qué pedo.

A veces quisiera ser bato e irme a pistear yo sola a algún lugar. Si lo hago como morra, no faltará el acoplado, el acomedido con su pregunta ligadora super star "por qué tan sola?"... "pues porque así lo he decidido". Sería más pelada si fuera Glen... O Glenda. En lugar de Brenda. O Brent. Quizás sería más fácil si no tuviera esa afición por la levadura fermentada. Pero qué demonios se puede hacer contra los estigmas generacionales de la dipsomanía. El eterno sediento que espere quitarse la sed bebiendo diuréticos-seca-bocas, es como aquel que pretenda quitarse la urticaria con una crema de hiedra venenosa. Y es que en mi casa, los Romero estaremos condenados a la diabetes, la locura y la dipsomanía, lo que da una extravagante personalidad al Dr. Jekyll y Mr. Hyde estail. No por nada he conseguido (o desarrollado) estas actitudes araclientistas que han dado tanto de qué hablar en este blog.

Quizás la estirpe alcohólica ha comenzado con el señor que le sacude la realidad a mi padre en sus sueños, aquél del que con tanto desprecio y sentimiento habla. Aquél fue su padre sólo porque la biología así lo quiso. El abuelo desterrado, el amante de las cantinas, el creador de traumas, el carpintero trancero... O sólo Quico.


Entrada sin postear ni acabar No. 4.

Love Internet.
Ayer salí con el Maicol y tuvimos una experiencia bastante meca relacionada con la curiosidad. Para satisfacer nuestras ansias de conocer lugares nuevos en el aburrido Chihuahua -así es, aburrido a pesar de tanta matanza-


pues yaa, son todos

ahí díganme qué pedo


ohh sí

odio que la gente me vea llorar.