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30.3.13

Beach House

De que existe una literatura femenina, yo considero que sí. No hay duda. Esto no significa que todas las morras escribamos literatura femenina, y la verdad, no sé qué tan posible sea que un hombre pueda escribir esta clase de textos. Dejando de lado que conocen los asuntos de crítica literaria posmoderna y la madre, creo que es mejor explicar qué se llama Literatura Femenina (o al menos lo que creo que es)... esto de la Literatura Femenina surgió por una especie de crítica al canon establecido (el canon establecido son las novelas que representan una época), en el que las voces feministas levantaron su queja de: "¿por qué no hay casi mujeres en el canon literario, cuando sí existieron escritoras?" y Harold Bloom, con palabras más refinadas, les responde: "es que no valen madre como escritoras, con sus honrosas excepciones". Y luego ya, surgió una crítica donde las mujeres, al vivir circunstancias sociales distintas a las masculinas, con todos estos patines de exclusión y crianza "femenina", justificaron que la escritura femenina, no es cierto que sea pésima, sólo incomprendida. Bueno, yo no estoy segura de eso, realmente muchas escritoras no me llenan en su manera de escribir, así como muchos hombres también escriben para la chingada, y con todo, son publicados por RandomHouse Mondadori. El problema aquí, me lo vino a revelar el meco del Bukowski en su novela Mujeres, donde una tipa le enseñó la novela que estaba escribiendo, a lo que él piensa:

"Glendoline sacó su novela y empezó a leernosla. No era del todo mala, pero era muy poco profesional y necesitaba mucha corrección. Glendoline suponía que el lector tenía que quedarse tan fascinado con su vida como ella misma lo estaba".

Viniendo de un wey que también, muchas de sus novelas las escribe como si todos nos fascináramos con las morras a las que se tira o las pendejadas que hace, pues es cierto: no a todos nos interesa lo que pasa en tu vida, ni lo que quieras escribir de ella. El patín con el Bukowski, es que metía mucho sexo y detalles morbosos que, igual no eran para nada de gran valor literario, pero procuraban que el lector se mantuviera pegado a la novela hasta el final.

Entonces, esta realidad impera en todas las redes sociales, llámese Facebook, Twitter, Instagram y el abandonado Google +... Es decir, por eso no les dan "like" a sus estados ni "favorito" o "retuitear" a sus pendejadas en tuiter. Porque son tan personales que a nadie le importan. Con la excepción de los tuitstars que, vale, pues siempre habrá alguien que les haga creer que alguna pendejada que digan es importante, nomás por ser ellos y no por el valor de lo que ponen. Es como si Borges dijera: "abajo el gobierno" y luego un wey sin jale, hippie, dijera: "abajo el gobierno". La cosa cambia.

Pero en fin, en este blog, que es más bien personal, yo no vine a contarles cosas que les interesen, sino que vengo a descargar todas mis cursilerías femeninas. Esta semana he estado reflexionando mucho sobre los recuerdos que se manejan en espiral y cómo la vida, al igual que las estaciones, son un ciclo con pequeñas derivadas a lo largo de su desarrollo. Hace aproximadamente un año yo estaba en Mérida, escuchaba Black Keys y Beach House... Y mientras estaba sentada, viendo la primavera por la ventana, recordé esas canciones de Beach House que siempre me recordaron a alguien, que estaban ahí como constante de que estaba tomando una mala decisión, de que debía seguir escuchando Beach House y que, cuando encontrara alguien a quien dedicarle una de esas canciones, sería alguien maravilloso. Pues vale, ya van dos canciones que le dedico a esa persona. Más bien como tres... Una fue hace casi exactamente un año: Lover of mine... Y después, la canción Take Care, sentía que debía dedicársela a alguien, pero dudaba montones... No lo hice... Y me di cuenta que, cuando le dedicara esa canción a alguien, sería alguien maravilloso...

Bien, siento que es el momento.

Yo sé que no les interesa lo que recuerdo, porque los recuerdos son míos y nada más. Pero igual, es interesante recordar cosas, y tener la certeza de que estás a punto de olvidar otras. No sé si sea algo feliz o algo triste. Por lo pronto, es primavera... Luego verano, después otoño e invierno... Y primavera otra vez.

31.12.12

Se me va el 2012!

Qué tal amiguitos! Hace mucho tiempo que no escribía, ni siquiera para comentarles sobre los nuevos libros que he leído. Lo cierto es que nomás acabé de leer uno de cuentos de la Flannery O'Connor, y luego comencé uno del bitnik de Kerouac. En fin, no vine a hablarles de ello, vine a platicarles sobre este año que ya se va. Una tristeza. Sobre todo porque estuvo muy bonito, fue un año lleno de aprendizajes, amistades y mucha libertad, sobre todo. Estaba revisando mi tuiter, todos los tuits que hice el año pasado, y -ya conocen mi problema de la mala memoria- basándome en ellos, voy a hacer un recuento de cómo estuvo este 2012, para comenzar el que viene con muchas ganas.

Sí, con muchas ganas, y con mejor esperanza y alegría que el anterior. No me acuerdo exactamente cómo estuvo el año, pero sí recuerdo -gracias al tuiter- que lo comencé alejándome del internet. Perdón, sí, lo sé, pero fue muy necesario. ¿Saben? Acababa de cortar con un wey cuya relación -en su momento- estuvo muy padre, así que ya se imaginarán el desequilibrio de volver a estar "solo" y la madre. En fin, si mal no recuerdo, creo que ese mono me estuvo volviendo a buscar o algo así, y yo como que no muy bien quería volver. Ah sí, ya me acordé. Uff! Un chismezote!! Ese Año Nuevo comenzó con el mensaje de alguien, cuyo nombre no voy a decir, así que sólo lo llamaremos el chico misterioso *turiruru turiruru* y pues fue muy interesante. La verdad como que tenía una cierta idea de que tal vez yo le gustaba, pero pensé que le entonaba de una manera infantil. Total, les decía entonces que yo estaba alejada del internet, y sólo volví a él hasta que ya, tuve un momento de iluminación, y poco a poco fui soltando la malavibra. Esta malavibra, les digo, se hizo manifiesta gracias a música de Tom Waits (nombreee, bien chingón, pero ¿se imaginan? puro mierdero estaba sintiendo) así que mis amigos estaban todos sacadillos de onda (les agradezco por este medio, aunque tal vez nunca lo lean, luego lo haré de manera personalizada con cartitas de TQM y la madre)

Mi desintoxicación cibernética duró hasta marzo, mes que marcó la serie de cambios que habrían de ocurrir a lo largo del año. Pero bueno, me estaba aventando un rollo bien morboso y con la historia de mi vida, que cuando llegué a partes que involucraban de maneras exageradamente morbosas a los demás, decidí detenerme y borrar los chorrocientos mil párrafos que tenía avanzados. Así que, en lugar de entrar en muchos detalles, que igual pueden terminar afectando a terceros, mejor diré las cosas genéricamente.

Fue el año de los viajes.
Viajé a Mérida, lugar que me permitió comenzar con mi transformación, tocar fondo para encontrar un nuevo renacer.
Viajé a San Carlos, en Sonora, lugar que me permitió reflexionar profundamente sobre mi situación, y dejar de tomar decisiones inadecuadas en mi vida.
Viajé a Tijuana, sitio en el que reforcé las buenas decisiones y el buen camino que iba tomando.
Viajé a Guadalajara, un viaje muy alegre que me permitió compartir muchas cosas más con alguien que quiero.


Fue el año de los aracles.
Uff!! NETA!! PINCHIS ARACLES!! Ni siquiera tuve oportunidad de escribirlos todos aquí mamones!!
El primero: Me tocó estar en una balacera y tirarme al suelo al escuchar "¡todos al suelo o los mato!". Yo que me había jactado de nunca estar cerca de algún acto violento.
Luego: Por andar rubia, unos chacas me gritaron cosas obscenas de carro a carro, y yo andaba tan peda y tenía tanto miedo que les dije: ya chavos, no quiero problemas (NETA MAMON!! DIJE ESO!!)  y mis amigos se dieron cuenta que me estaban diciendo cosas, y se armó el pedo, tipo rápido y furioso, los dos carros chocando bien cabrón, atropellamos a un wey, lo subimos al cofre, así lo trajimos un chingo de lados... y yo decidí teñirme de castaño el cabello al día después. Horror total.
En mi cumpleaños: me puse tan peda que guacareé enfrente de los policías jajaja. Bueno, no estuvo tan hardcore, pero igual fue gracioso.
En Tijuana: Me cacheteó una teibolera! Todo un evento! Ahora pasé a los congresos de literatura como la morra que hizo un chingo de aracles en Tijuana. Qué pedo. Pero bueno, otra chica me invitó a subirme al tubo y la cotorreó bien al pedo. Así que estamos equilibrados.
Y no recuerdo si fue en este año o en el año pasado, pero una pinchi morrita bien meca, que fue novia de un ex novio, me la quiso hacer de pedo en el baño de las ánimas.


Fue el año de salir con chicos.
Neta, disfruté a todo dar mi soltería. El pedo es que se me acercaban puros chavitos, y hasta la fecha, el otro día me estaba coqueteando un chavillo de dieciséis. Pinchis mocosos, andan desatados. Pero esa época ya se terminó, y ahorita me voy a quedar con mi chavo poeta :3


Fue el año de:
Black Keys
Tom Waits
Iggy Pop
Foster the people
Beach House <3 p="p">

Fue el año de perder gente.
Murió el bebé de un amigo. Estuvo bien culero ese evento.
Murió mi abuela, ni pedo, ya le tocaba.
Murió una alumnita de mi escuela, fue un evento bien triste.
Una amiga del De Efe ya no me habla a causa de un pendejo.
Varios monos que les "rompí" el corazón dejaron de hablarme.


En fin, en este año pasó de todo, y me da mucha alegría que todas las decisiones que tomé, fueron las mejores. No me arrepiento de nada, al contrario, los pocos problemas que tuve este año fueron por tomar decisiones equivocadas, entre ellas, el aceptar volver a intentarlo con un ex novio. Pero al final todo resultó bien, él por su camino, yo por el mío, que ya tenía trazado el senderito pero no me animaba a tomarlo, y al final sí... Y lo mejor de todo es que este año termina muy feliz, y con la promesa de que el siguiente, será también bieeen chingón :)

Hubo mucha gente que se ofendió, muchos que dejaron de hablarme, pero si eso sucedió fue porque así tenía que ser jaja... El ciclo de la vida.
Ahora quiero dedicar unas últimas palabras a algunas personas que muy probablemente no leerán este blog:
A una amiga que me dejó de hablar porque un wey dijo que ella no había tenido suficientes atenciones -con otras palabras, claro- hacia él, hombre solitario en una ciudad populosa, siendo que ella le consiguió dónde vivir, perdón por dejarme llevar y no creerte en su momento. A un amigo que ya no es mi amigo porque le rompí el corazón, perdón, andaba en una época bien culera, para que veas que todo es en son de paz, te reitero que las marcas de varicela son chidas. A un morro que se enojó porque ya no quise volver a salir con él, lo lamento, es una lástima que tengas una idea errónea de mí pero eres libre de pensar lo que gustes sobre mi persona, no me interesa, y muy probablemente éste sea el último pensamiento que te otorgue: mínimo espero que respetes a la morra con la que seguramente sales, y ya no hables mierda de ella. A una morra que se enojó conmigo porque besé hace como mil años a su ex novio, lo lamento, pero ni amigas éramos cuando eso ocurrió, nuestra simpatía nació cuando, para cerciorarme de que realmente habían terminado, se me ocurrió preguntarte "oye, cómo estás?", ni modo de agregarle el "anoche, por obra y gracia de la cerveza, besé a tu ex galán", si me hubieras preguntado a mí, en lugar de a otras personas, largo y tendido hubiera tenido la amabilidad de explicarte cómo estuvo todo, y por todo me refiero a TODO (qué morboso se leyó.) A una amiga, actualiza tu blog, necesitamos más morbo por estos rumbos! Y finalmente, a ti, qué incómodo que leas esto, pero ya me conoces, me desvelé por ese último mensaje. Te voy a enviar otro. Yo también quiero que mi tierra vaya siendo poco a poco tierra tuya.

Feliz año nuevo, y lo que falta :)

22.12.12

El libro salvaje de Juan Villoro

El día de hoy hice la que tal vez ha sido una de las mejores lecturas "infantiles" que he realizado en mucho tiempo. No es un libro para niños tan niños, más bien para niños que están en quinto o sexto grado de primaria. Pero no es una forma de describir este libro, mejor dicho: es la teoría de la recepción para los niños. Un libro que habla de otros libros y las muchas lecturas que puedes hacerles, la lectura compartida, las referencias entre los textos y otras tantas cosas sobre la recepción. Bien chido.



Pero bueno, en una sinopsis más normal, podría decir que El libro salvaje es un libro sobre transformaciones y recuerdos de la infancia, sumados a los primeros acercamientos con la lectura. Cuenta la historia de un niño (ahora adulto) que pasa unas vacaciones en la enorme biblioteca de su excéntrico tío Tito, y ambos sufren una transformación tremenda respecto a su relación con los libros. Ahí el pequeño conocerá más sobre sí mismo, sobre los adultos con sus problemas, sobre el mundo, e incluso podrá reconocer el amor. Muy bonita historia, me gustó muchísimo y me conmovió hasta las lágrimas. Ash, sí, qué cursi soy, ya sé, nomás que sí está larguito, en una experiencia normal de lectura te llevaría unos tres días acabarlo. Es una lectura en apariencia ligera pero con una complejidad tal que apenas te vas a cercando, la vas reconociendo en todos sus matices. Con todo, es de esas lecturas para tomar de descanso, o sea, para intercalarla con otros libros.

Tiene una redacción sencilla y a la vez compleja, como acabo de decir. Es una de esas narraciones que te permite aprender nuevas palabras y, a cambio, te exige una mediana concentración. Si eres niño, no creo que sea pesada la lectura, pero igual sí requiere mayor esfuerzo que cualquier otro libro infantil, primero por su extensión, luego por la descripción de algunos escenarios y los diálogos que entabla el chavito con el tío. Para nosotros, adultos -sí, adultos u.u- es un poco más sencillo saber de qué está hablando el tío, pero sin duda alguna, resultaría un poco confuso para un niño de menos de 10 años entender toda la situación. Igual está bonita la historia, con un buen toque de fantasía que se camufla fácilmente con la realidad. Acabé la lectura con la firme convicción de que, realmente, los libros nos escogen para ser leídos. ¿Les ha pasado? A veces te topas por casualidad con uno, lo abres y de pronto ya eres presa de él. Otras veces, lees un libro a fuerzas, lo obligas a abrir sus páginas para ti, pero simplemente no es el momento. Claro que de ello no te das cuenta, sino hasta que lo lees nuevamente, por casualidad. Finalmente, la lectura compartida es siempre mejor que como actividad solitaria: cuando lees y compartes con alguien más, el libro se reescribe y adquiere otras dimensiones que posiblemente nunca habrías podido descubrir.

Además de la lectura, habla acerca del conocimiento y la responsabilidad de tenerlo, así como la necesidad de aprender, no sólo por exigencias académicas, sino por un gusto personal. Es tan bueno, que he decidido regalarlo a alguno de mis alumnos al final del ciclo escolar. No sé a quién, todavía, pero seguramente el libro lo elegirá :)

Ya basta de tanto churro, a continuación les dejo algunos pasajes y frases que me atraparon, algunos son descripciones maravillosas, otros reflexiones, y otros más porque simplemente quería compartírselos.

"Todo empezó con un olor a puré de papa. Mi madre hacía puré cuando tenía algo de qué quejarse o estaba de mal humor. Trituraba las papas con más esfuerzo del necesario, con verdadera furia. Eso la ayudaba a relajarse. A mí siempre me ha gustado el puré de papa, aunque en mi casa tuviera sabor a problemas." p. 9

"También odié que mi padre construyera un puente allá. Seguramente se trataba de un puente que se levantaba para que pasaran los barcos. Ésa era su especialidad. Yo prefería los puentes que no se separaban y seguían fijos, conectando dos orillas." p. 20

"Era tan guapa que se veía bien incluso cuando tomaba jugo, aunque ponía una cara como si bebiera vidrio, vidrios rotos que la destrozaban por dentro". p. 21

"He leído toda mi vida, pero hay muchas cosas de las que no sé nada. Lo importante no es tenerlo todo en la cabeza sino saber dónde encontrarlo. La diferencia entre un presumido y un sabio es que el presumido sólo aprecia lo que ya sabe y el sabio busca lo que aún no conoce" p. 43

"Existen famosos imbéciles que fueron bebés refinados." p. 51

"El hombre tiene toda clase de problemas, pero hay uno que me interesa mucho: no sabe medirse a sí mismo. Un sastre te mide por fuera sin ningún problema, pero el hombre se complica las cosas para medirse por dentro." p 55

"Hablo doce lenguas, incluyendo las vivas, las muertas y las enfermas (como el dialecto lleno de maldiciones que usan los policías en esta ciudad)" p. 56

"Nos comunicamos en prosa, aunque a veces hacemos algún verso sin esfuerzo" p 75

"El que quiera hierro, que mastique espinacas o se prepare un buen filete de hígado. O si está muy desesperado, que chupe un cuchillo." p. 93

"Sí sobrino, hay libros malos, malísimos. No me refiero a los libros mal hechos o ridículos, los tristes libros escritos por una persona que sufrió sin que eso fuera útil, los libros hechos por idiotas que sólo querían ser famosos, No, me refiero a libros que hacen daño y atacan a otros libros." p. 99

"Los libros son más importantes que los autores. Los mejores parece que se escribieron a sí mismos." p 102.

"-¡Hay cucarachas por todas partes! -le dije.
-Sí, veo que te perdiste en territorio Samsa." p. 106

"-No tiene nada de malo ser normal.
-A mí me parece aburrido. Un tostador de pan es normal. En cambio, un guiso sabroso es especial. Prefiero ser un guiso.
-Eres mi tío, no eres un platillo.
-Todo depende de qué tan antropófago te pongas. Hay caníbales que se han merendado a sus tíos favoritos." p. 130

"Si Catalina fuera una película, yo viviría dentro del cine." p. 156

"Catalina me tomó de la mano y me hizo una caricia en la palma, como si siguiera la ruta de un caracol:
-Las espirales del tiempo -me dijo-. Los recuerdos se mueven así, como un círculo que regresa pero no vuelve a ser exactamente el mismo." p. 170

"Los libros son insistentes. Por eso se vuelven clásicos." p. 179

Eso es todo por hoy maigos.

9.11.12

Canciones de Luis Miguel para Memo y Gaby

Hola otra vez! Fíjense, queridísimos lectores no habituales, que tengo varias semanas escribiendo un chingo. Me da mucha alegría. Llevo algunos escritos publicados en el periódico, cuentos arreglados y demás. No sé a qué se deba, tal vez a partir de mi regreso de Tijuana y mi convivencia con ciertas personitas que escriben y me motivan a hacerlo también :)
En fin, aprovechando que en mi blog tengo algunos cuentos y demás, pues los estoy reeditando y dándoles una nueva dimensión. Ahora le tocó a una historia que hace muchos años, (en el 2009, para ser precisa) le escribí a una amiga del De Efe, que estaba batallando con esas cuestiones de pareja y embarazos no planeados que tanto agobian a las personas actualmente. Se llamaba algo así, canciones de Luis Miguel para Raúl y Gaby (le cambié el nombre sólo a él, para que no hubiera ofensas) pero ahora, la historia quedó tan medianamente bonita (no es humildad simulada, es que tengo que hacerle unas cuantas ediciones) que he decidido compartirla. El día de ayer, jueves 08 de noviembre, tuve mi última mesa de lectura en la facultad, y con una ronquera eterna, presenté el cuento que ahora les comparto, espero puedan disfrutarlo.

Aquí está la entrada original:

http://pollitoaventuras.blogspot.mx/2009/02/luis-miguel-y-sus-rolas-con-historias.html


Y acá, les dejo el cuento :)

Canciones de Luis Miguel para Memo y Gaby.

Gabriela y Memo se han jurado amor eterno. Como si fueran argumento de una cursi novela rosa, mezclada con un cuento adolescente de José Agustín, saltaron la reja del Espacio Escultórico en Ciudad Universitaria. Eran las dos de la madrugada, y frente al esmog, las estrellas mercuriales y el océano de roca volcánica, sellaron su pacto infinito. Se sintieron granos de arena, estrellas de galaxias remotas, el Distrito Federal. Se habían sacado la lotería y el premio fue la Juventud, Divino Tesoro.

Viviendo esas circunstancias, hasta lo eterno parece pequeño. A veces olvidamos que somos seres finitos y poco sabemos de la eternidad. Para nosotros, lo perpetuo es la fila del banco en día de pago, un viaje en carretera, morir quemados. El mismo Dios cristiano ignora la infinitud.

Para Gabriela y Memo, el amor infinito les hubiera durado un año, tal vez dos. Aunque las cuestiones de elasticidad temporal, influidas por el vientre comprometido de ella, provocaron que su película romántica tuviera continuación.

Memo estaba fascinado. Quién iba a pensar que aquello, que generalmente terminaba en el papel sanitario, iba a producir un nuevo ser: su hijo... Qué extraña palabra, "hijo". ¿Qué se sentiría tener uno, cargarlo, abrazarlo, dormirlo? Gabriela, por otro lado, cargaba con sus propias transformaciones: cuestiones hormonales que luego se volvían emocionales, náuseas que terminaban en vómitos, antojos en kilos de más. Guillermo bien podía pasar el embarazo desentrañando el milagro de la vida, pero el cuerpo de ella pagaba todas las consecuencias del producto: pies inflamados, estrías, caída de cabello, dolores de espalda, aumento de peso, ganas constantes de orinar, los padres enojados, los problemas que no la dejan dormir, la almohada llena de lágrimas, el rostro demacrado...

Con el nacimiento del niño los problemas se incrementarían, porque hasta el impacto de sentirse siembra provechosa se desvanece con el invierno. La responsabilidad por el cuidado de otra vida, implica, muchas veces, el abandono de la propia. Al menos esto ocurrió con Gabriela. Su situación poco a poco estuvo transformada en una tragedia telenovelesca. Por un lado, los padres, por el otro, sus niños: Raúl y Guillermo. El primero, con exigencias propias de los recién nacidos; el segundo, negándose a dejar la vida juvenil.

Cuando no estaba cuidando a Raúl, Gabriela se la pasaba maquinando decepciones. "Esto ya está valiendo madre, no sé ni qué hacer con Memo... Podría intentar sacar adelante a mi hijo yo sola, como muchas mujeres, no sería la única... O podría esperar a que cambie, tal vez cambie por mí, tal vez si me tranquilizo y espero, se dé cuenta que soy como la de la canción de Luis Miguel, la incondicional, la que no espera nada... La que no supo amar... Y tal vez quiera estar ahora sí con nosotros."

Pero las mujeres, bipolares por naturaleza, poco pueden hacer en la eterna lucha entre razón y corazón. Las vísceras le ganaban. "¡Dejaré pues todo! ¡Nos vamos mijo y yo! No volveré a pedirle una sola cosa, ni su cariño, ni su apoyo, ni nada. ¡No lo necesito! Voy a devolver el refri, la estufa que saqué en abonos, no volveré a permitir que me ignore como lo hace hasta hoy. Ya no voy a aguantar sus vicios, sus descuidos... Y si prefiere a sus amigos, ¡pues que se haga joto!

Sus manos se transformaban en embudos de tornado que arrasaban los cajones. Saciaba sus necesidades histriónicas durante algunos minutos, y luego, con una voluntad arrepentida, se sentaba a llorar.

"Es que Memo es el padre de mi hijo. Nos une algo importante. Y a pesar de todo, lo quiero. Tal vez espero demasiado de él. Desde que lo conozco, siempre ha sido así: irresponsable. No puedo hacerlo cambiar."

Una noche tuvieron una fuerte pelea porque él quería conseguir trabajo nocturno, pero Gabriela le reclamó que de seguro lo hacía para no llegar a la casa y evitar responsabilidades importantes, como ir a registrar al niño. "Que lo hagan tus papás, son los que más chingan con eso". Gabriela tenía un corazón de granada, y Guillermo acababa de quitar el seguro. En los siguientes minutos, se dijeron todo lo que tenían que decirse. El amor eterno, había llegado a su fin.

Y es entonces, en la desoladora visión del final cuando ya todo está perdido, que la calma regresa otra vez. "Gabriela... ¿Qué vamos a hacer? Ya ni siquiera podemos estar juntos".

Memo comenzó a guardar su ropa en una bolsa, listo para marcharse. Gabriela lo detuvo, le dijo: "Memo, no te vayas esta noche, es muy tarde y no llevas suficiente dinero".

Él no sabía si quedarse o largarse de una vez. En momentos donde no se puede hacer una elección y sólo existen dos alternativas, lo mejor es dejarlo al azar del lanzamiento de una moneda. Decidieron la suerte: si caía sello, se quedaba, si caía águila, se iba, no la atraparían en sus manos, dejarían que cayera al suelo. Por primera vez en mucho tiempo, estaban de acuerdo en algo.

Y así, la moneda con 11 gramos de masa se elevó en el aire siguiendo una trayectoria de tiro parabólico con inclinación de 37 grados llevando una velocidad constante de .85 m/s, sin resistencia del aire y sujeto a un campo gravitatorio uniforme de 9.81 m/s2 de caída libre, chocando contra el suelo a una fuerza de 107.91 Newton...

Sin embargo, el choque se produjo con la orilla del canto lo que la hizo rodar en un semi círculo y llevar una trayectoria con dirección a la puerta y luego a la cocina, continuar recargada sobre uno del os bordes de la pared y que más tarde encontraría su camino en la hendidura que dejaba la bisagra de la puerta.

La siguieron hasta la cochera, se sintieron tentados a pisarla para que se detuviera de una vez, pero no lo hicieron, permanecieron fieles a su acuerdo, y la moneda siguió su curso. Adquirió velocidad con la rampa de entrada del auto y siguió hasta la calle donde la perdieron la vista... Ahí continuó un buen rato más su destino, demostrando que aún una moneda, encontrándose dentro de la vida, tiene más de dos alternativas. Y ese extraño misterio de posibilidades cuánticas, ni siquiera la física puede explicarlo.



Fin :)

22.4.12

Odio como me hablas y también tu aspecto...



... No soporto que lleves mi coche ni que me mires así.
Aborrezco esas botas que llevas y que leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas.
Odio que me mientas y que tengas razón, odio que alegres mi corazón, pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo odio no poder odiarte, porque no te odio ni siquiera un poco. Nada en absoluto.

22.2.12

De todos...

Me acuerdo cuando estaba comiendo elotes con mi amiga en la estación de Viveros Coyoacán y te estábamos esperando. Pensé que serías un chilango cualquiera, pero eras alto y guapo. También que esa noche nos saltamos la reja del Espacio Escultórico de la UNAM a la 1:00 am y me explicaste por qué se llamaba Ciudad de México, y que más tarde caminábamos por las calles de Coyoacán tomados de la mano, directo a tu casa donde me preparaste el primer huarache que comí en toda mi vida.

Me acuerdo cuando te vi por primera vez en el cibercafé del pueblo que yo solía visitar durante la secundaria, estabas con tu novia y jamás me miraste, pero al poco tiempo recibí una solicitud de msn porque querías sacarme plática. También me acuerdo que años después pasaríamos un Jueves Santo juntos, en el cerro, escuchando "me muero por conocerte", y que me tomaste una de las fotos que más me gustan, a los 16 años.

Me acuerdo cuando nos besamos por dos minutos y medio, atrás del taller de Estructuras metálicas, y un amigo de nosotros estaba cuidando que no llegara ningún maestro. Tú traías una halls de menta y yo una de uva, y no creíste que era mi primer beso porque según tú, lo hice bastante bien.

Me acuerdo cuando tuvimos nuestro primer encuentro con la canción "Lost" de The Cure, y que en algún momento de esa media hora recordé cuando teníamos 7 años y me molestabas jalándome el cabello. Luego no pude evitar un sentimiento casi incestuoso, porque en realidad te conocía de toda mi vida: casi eras de mi familia. Aunque recuerdo que siempre me gustaron tus ojos.

Me acuerdo cuando fuimos al cine en compañía de todos nuestros amigos pero esperamos a que se fuera tu novia para no invitarla, y cuando me tomaste la mano supe que ya habías pescado el anzuelo... Aunque en realidad ni te lo había tirado.

Me acuerdo cuando te escuché tocar canciones de Nirvana un sábado en la secundaria, y aunque tenías un rostro terriblemente desproporcionado, me gustabas. Nunca me hiciste caso, hasta que me puse muy bonita en el bachilleres y esperabas que fuera tu novia, pero te dije que habías llegado muy tarde.

... Me acuerdo que aún después de batearte en bachilleres, 7 años después, me enviaste mensaje para salir a pistear, me contaste que vivías en el De Efe y que todavía pensabas en mí.

Me acuerdo que un Viernes Santo, un muchacho me dejó sola en el Momo para irse a las Ánimas y tú estabas conmigo, y me dijiste: "yo nunca te haría eso Brendita". Y hasta la fecha, sé que nunca harías eso, pero que tal vez no eres el chavo para mí, por tanta mota que te has metido.

Me acuerdo cuando estábamos en tu cuarto escuchando canciones de Nirvana e intentaste tocarme un seno mientras me besabas. Te aparté la mano en chinga porque en secundaria no me interesaba morrear, sólo escuchar música.

Me acuerdo cuando vi una de las frases escritas en tu cuarto que decía: "coger es como bailar, cuestión de agarrar el ritmo" y dijiste: "siempre que tengo sexo, la veo". Luego, cuando tuvimos sexo, te atrapé viéndola y nos reímos.

Me acuerdo cuando me besaste afuera del Mogavi y te dije: "no te gusto, estás triste, lo sé, no te apures, no me interesa llegar a nada, ni volverte a besar ni nada, seguimos igual"... Y luego te besé otra vez.

Me acuerdo cuando un muchacho me dedicó un "me acuerdo" y sentí que estaba enamorada. Pero luego, cuando nos besamos en un semáforo en rojo, no estuvo tan maravilloso y me sentí decepcionada.

Me acuerdo cuando estábamos en La Roca y con lágrimas en los ojos me dijiste que me amabas, y que sabías que este amor sería para siempre.

Me acuerdo cuando estábamos en el San Juan e intercambiábamos miradas confidentes y mensajes cariñosos. Nadie en esa mesa de 8 personas, sabía que llevábamos 6 meses saliendo, todo porque años atrás le gustabas a mi mejor amiga, y yo había sido novia de tu mejor amigo. Me acuerdo que de contrabando estaba más chido.

Me acuerdo cuando me contaste que tenías dos hijos con dos diferentes morras, y que uno de ellos había sido bajo el delito de estupro por el cual estuviste convicto. También me dijiste que estuviste encerrado por robo a mano armada. Y después me cortaste.

Me acuerdo que nos conocimos por teléfono y duramos más de 4 años platicando sin conocernos, y cuando llegó el momento de hacerlo, no eras tan guapo como parecía tu voz. Y aún así fuimos novios tiempo después porque me conocías tan bien que todas tus tácticas de seducción funcionaron.

Me acuerdo que de la primaria fuimos al parque Lerdo, pero yo no llevaba dinero para comprar lonche y tú me pichaste un boli, un burrito y un rompecabezas. El boli se me derritió, el burrito sabía feo, y el rompecabezas lo perdí en ese mismo viaje.

Me acuerdo cuando la policía nos detuvo por morrear en un vochito.

Me acuerdo cuando me dijiste que tenía ojos bonitos y no me la creí, porque apenas tenía 15 años y nunca nadie me lo había dicho.

Me acuerdo cuando estábamos en la Normal y usabas tus poderes de "jefe de grupo" para sacarme de clases y platicar en el patio.

Me acuerdo cuando chocaste una troca y te querías dar a la fuga, y yo te dije: "no lo hagas, eso no es bueno". Me hiciste caso y todo salió bien porque al señor le valió madre. Años más tarde, cuando habíamos cortado, te detuvieron por chocar y darte a la fuga... Y yo me reí.

Me acuerdo de ti porque fuiste el novio con el que menos tiempo duré: un día.

Me acuerdo cuando platicábamos todas las noches y estaba muy emocionada porque estaríamos juntos en el mismo salón. El problema contigo era que no platicabas más que por chat.

Me acuerdo de la posada de Atel, donde todas las bebidas eran barra libre toda la noche. Me puse hasta las manitas porque estaba despechada y tú llegaste y me diste un beso. Esa noche la pasé vomitando a tu lado, en el pasillo principal del antro donde todo el trabajo nos vio. Y nos pareció una bella experiencia.

Me acuerdo cuando fui a tu casa y mientras veíamos fotos de cadáveres, me diste un beso y me dijiste "te quiero". Yo me sorprendí y te dije: "mm... pues... yo también". Y me preguntaste si nadie me había dicho eso, y te respondí que no.

Me acuerdo cuando nos besábamos escuchando las canciones de Tom Waits y Joy Division y todo parecía ser tan prometedor e interesante. Pero resultaste un aburrido.

Me acuerdo cuando nos topamos en un bar rockero y esa noche me llevaste a mi casa. Nos besamos en un semáforo en rojo y te gruñí. Tal vez ese gruñido fue lo que te sedujo desde el principio.

Me acuerdo cuando me bajé de tu carro porque te estaba gustando la muchacha que te llevé para que conocieras y te alejaras de mí... Y de todas formas me puse celosa por ello.

Me acuerdo cuando te besé por despecho, y años más tarde se lo presumieras a todo mundo pero yo les dijera que no era cierto... Y la verdad es que no lo recordaba.

Me acuerdo que estábamos esperando en la fila del baño de mujeres en el San Juan, y de pronto nos miramos y nos besamos. Una muchacha salió en ese momento y todas nos asustamos. Ella, bien linda, nos dijo: "no se apuren, no voy a decir nada".

Me acuerdo cuando me propusiste un encuentro en el mar, había luna llena, marea alta, y ninguna persona a la vista... Y de todas formas no lo hice porque quería estar con la persona indicada... Hasta la fecha no ha ocurrido.

Me acuerdo cuando nos besamos en un albergue del DIF y hacía un chingo de frío.

Me acuerdo cuando me dijiste: "vamos a vernos en otro lado que no sea pistear" pero me resultabas tan poco interesante sin los efectos del alcohol.

Me acuerdo cuando me dijiste: "vamos a pistear y tirar aracle" pero me resultabas tan poco interesante bajo los efectos del alcohol.

Me acuerdo cuando te besé en el patio de tu casa pero tuviste una erección de inmediato. Y a partir de ese momento te dedicaste a acosarme en mi casa y por teléfono. Ha sido de lo peor que me ha pasado.

Me acuerdo que le habías contado a tu ex novia innombrable que te habías enamorado de mí, y que por seguir traumado con ella no habías aprovechado algo bonito conmigo. Y recuerdo que me dejaste de importar hace mucho tiempo, incluso cuando me revelaste esa información.

Me acuerdo de la Novatada de la Normal donde te besé y me dijiste: "no me gusta que me muerdan" y te mordí para no quedarme con las ganas y en ese mismo momento me fui a mi casa.

No me acuerdo por qué me besaste, pero estuvo interesante.

Me acuerdo que me propusiste irnos a un motel, una noche afuera del San Juan, y te dije que no porque te habías tirado a un chingo de morras.

Me acuerdo que eras mi amor platónico por tu voz grave y tus ojos claros, y una noche me besaste bien intensamente en tu carro, el cual días más tardes te robaron... Y no nos volvimos a ver.

Me acuerdo que pasé toda una temporada pensando en ti e idealizándote, porque nos la pasábamos viendo videos de Pantera en tu casa, y cuando nos besamos cerca del puente, no eras tan interesante.

Me acuerdo que te conocí en Madera y nos fuimos a pasar la noche en una cabaña. Pensé que no te volvería a ver y resulta que ahora estamos en el mismo salón.

Me acuerdo de esa noche que escuchamos a Aphex Twin y mientras te besaba me quedé completamente dormida a pesar de ese estruendo.

Me acuerdo que en el bachilleres escuchabas a Theather of Tragedy y que por eso me robaste el corazón. Una vez en el San Juan, años más tarde, te besé para no quedarme con las ganas.

Me acuerdo que te había visto en la escuela, y te di "aceptar" porque me intrigó un poco que quisieras ser mi amigo. Y entonces hablábamos cada noche. Me acuerdo que te desvelabas por mí y que fuiste a repararme el aire acondicionado a mi ranchito.

Me acuerdo que una noche lluviosa nos fuimos a bailar al teatro exterior del Palomar a las 2 am.

Me acuerdo que estábamos juntos en la secundaria y desde entonces confundía tu nombre.

Me acuerdo que eras el mejor amigo de mi mejor amigo de la secundaria, y por eso acepté ser tu novia. También recuerdo tus pantalones súper aguados.

Me acuerdo que tu casa estaba bien chida y me gustaba estar contigo nada más para pasar más tiempo contemplando la vista desde tu cuarto.

Me acuerdo que te conocí en la escuela donde estudiaba mi mamá el bachillerato abierto, duramos nada más como un mes de novios pero siempre que te veía, seguía latente la atracción. Hace mucho que no te veo, no sé si eso todavía aplique.

Me acuerdo que viniste a visitarme durante tres días, pero supe que lo nuestro no podía ser porque no te gustaba pistear.

Me acuerdo que nos conocimos mucho tiempo atrás, en la escuela, y que nunca se nos armó nada. Que nos besamos en las canchas y que platicábamos en la banquita de atrás. Me acuerdo que hace unos días me dedicaste la canción de Polly, pero no me gustan los "hubiera". Y no hay más "hubiera" que tú...

16.12.11

Miedo, es lo que debe tener el cielo...

Pude ver al miedo de frente, a través de unos ojos esquivos que tenían miedo a llorar, la voz quebrada por el miedo a decir algo mal, las manos trémulas como quien padece la enfermedad parkinsoniana... Fue en ese momento cuando sentí un vacío aterrador. La abrumadora soledad, de quien se encuentra perdido en una ciudad que no conoce, me cayó de golpe y estalló en mi vientre... Y tuve miedo de admitir que también tenía miedo... El terror de perder a alguien que se había incrustado en tus huesos como esas placas de metal, que si las arrancas te quiebran el fémur y piensas que no volverás a caminar. Temí convertirme en un "one hit wonder" noventero para destinarme al olvido... Y lo peor de todo: me dio miedo lanzar mi corazón a la licuadora para luego tomarlo, molido entre mis manos, y volverlo a colocar en el hueco de mi pecho, fingir que todo está bien, que late con la misma intensidad que antes, que no está ahogado y desmadrado, y hacer como que no me duele en las noches...

Ahora que el sufrimiento es verdaderamente inevitable, ya no estoy asustada... Pero duele. Duele más que un perro abandonado por su familia en la carretera. Pero, ¿qué le voy a hacer? Es triste haber vivido con la ilusión de convertirte en la obra predilecta de un artista, y luego ser un boceto desechado. Es triste que las palabras de amor en una carta no trasciendan más allá del papel. Es triste lo que la gente promete cuando se quiere... Creer que eres "the one", y luego vivir con el corazón masticado porque "dice mi mamá que siempre no"...

...

No lo sabes, pero hubo una temporada en la que estuve manejando por la carretera, todas las mañanas lloraba escuchando esas estúpidas canciones de Interpol. Era muy infeliz a tu lado, y tú también, por eso ya no nos veíamos nunca, por eso conocí a alguien más y me dejé llevar... pensé que el problema eras tú, pero la verdad es que nadie como tú me ha entendido cuando peor me he sentido. Ni siquiera él. Pensé que con alguien más iba a estar mejor, que iba a ser feliz para siempre, pero para siempre es mucho tiempo, y el problema no son los demás, soy yo...

Oh no, you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
Girl, I know you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
But here comes the fall...

¿Sabes? La otra vez escuché la canción de Read my mind. Y fue inevitable el torrente de recuerdos y la nostalgia, la tristeza, la melancolía... Me acordé de nosotros... Más que acordarme de nosotros, se me vino a la mente que fue ésa la canción que marcó nuestras vidas. Antes era la canción que nos unía, cuando yo te cantaba "can you read my mind?" tenía la certeza de que sí, que podías leer mi mente... después fue la canción que nos destrozó para siempre, en esa terrible noche donde todos los demonios que tenía guardados surgieron y lo eché todo a perder. Y a partir de ese momento he ido por la vida echando todo a perder. Entonces esa canción me recuerda constantemente que no soy capaz de ser feliz, que todo lo que llega a mis manos debo estarlo convirtiendo en mierda para que mi vida siga funcionando.

-Extrañamente, ahora que lo pienso, todo evento desastroso tiene como antecedente un vaso o una bebida caída. Ya van dos veces, pero nada más una te tocó vivir.-

Como esa canción, te acuerdas? Destroy everything you touch. Y así seguiré siendo. Ni tú ni nadie nadie puede cambiarme. Hasta hace unos días sólo recordaba lo malo de nuestra relación, como aquella vez que te dije que eras como Chayo y que ya no podía confiar en ti. La verdad el problema nunca fuiste tú, siempre lo he sido y seguiré siendo yo. Y hoy más que nunca lo odio (pinche cabrón culero mal nacido) y me detesto por haber sido tan ingenua... Soy como esa canción con la que he tenido tanto miedo de identificarme, soy como todas esas canciones de porquería, destruidas, soy como Quiero que me trates suavemente, como Not Even Jail, como Insight, como Pace is the trick, como esas horribles canciones que Bob Dylan le dedicó a Eddie Sedgwick. Y no entiendo, intento estar bien, pero no puedo dejar pasar una mínima oportunidad para echarlo todo a perder, para destruirlo todo y destruir a quienes me rodean. Cambiarles el agua por un trago amargo. Tarde o temprano, hasta los alcohólicos se cansan del alcohol... Y aún me pregunto cómo es que la gente puede olvidarme fácilmente. Lo mejor sería enterrarme para que puedan plantar sobre mí algo mejor. Y yo, ingenuamente creo que aún hay vacíos que no se pueden llenar. Todo es reemplazable. Todo. Hasta yo.


No queda de otra. Tanto lo estuve evitando que me ha llegado de golpe. Y este dolor se aloja en la boca del estómago, en la garganta, detrás de los ojos... Alguien dijo que el llanto es un animal oportunista que vive detrás de los ojos... Quiero desaparecer completamente, tal vez de esa forma desaparezca el dolor que vengo cargando, como a mi hijo más querido.

Todavía tengo miedo. Tengo miedo de ser feliz y que, otra vez, no pueda manejarlo... Pero, sabes? Aún no pierdo la esperanza...

9.10.11

qué insoportable se hace la existencia, en sinco episodios


Episodio uno. Atardecer.

Esa tarde era como estar en un sueño. Di la media vuelta y esperaba despertar de esa mala pesadilla. Intenté abrir los ojos y salir del país de Morfeo... Imposible. Yo tenía un examen oral, y todo eso estaba pasando. ¿Qué se puede hacer cuando ya todo está perdido? Continuar con la marea. Dejarse arrastrar. Llorar hasta desaparecer.

Ya en clase hablamos de esa novela donde sólo hay destrucción, esnobismo y decadencia. Sol en mi cara. Términos médicos, las chabolas, las prostitutas, los cafés... Y llegó el atardecer. El salón se oscureció. Quedamos a media luz y nadie hizo nada por cambiarlo. Todo el ambiente se convirtió en parte de mi sueño, de mi aparente resfrío...


Episodio dos. Mañana de burritos.

Un nuevo día. Frío, agradable. Yo: misma ropa del día anterior. Alarma de mensaje. Expectativa. Nada. Amiga de maestría avisando su inasistencia... Hueco en el estómago... Encendido del carro, Joy Division de fondo. Llegada a la escuela. Ver hora. Mensaje sin leer. Él. Marejada de jugos gástricos. Agua salada en los párpados. "Buenos días muy estimados compañeros". Relación: yo - computadora. Pensamientos. La constante: él. Visita al baño y el mar adentro. Tic tic tic tic. Enviar. Más clase. Mirar el celular. Dos horas después estábamos en los burritos. José José se hace presente y cantamos a viva voz. Observamos a un hombre que come solo. "Ya dejó a la mujer esperando los burritos en la casa" dijo una. Yo pienso que tal vez ni siquiera mujer tiene, y por eso come solo. "Qué bien que estamos juntas, como dice Brenda, qué bonito momento". Pero no, ya no lo digo yo. He perdido mi identidad, al menos la mitad. Yo ya no soy yo ni mi casa es ya mi casa. Manejo por calles atascadas de carros. Parece que hay una carrera. Mirar el celular. Joy division se hace insoportable y me llena una descarga de ansiedad. Ahora voy a la escuela. Llego tarde a clase pero qué importa, siempre lo hago, con la misma ropa de ayer. Mirar el celular. En el receso, petisa me ofrece su hombro y yo lo acepto. Nuevamente a clase. Leemos un cuento sobre una anciana y sus divagaciones. Cómo un hombre la dejó plantada. Cómo va a morir. Pienso en mi abuela. Quedó inconcluso... Quiero ir a casa, no sin antes volver a mirar el celular...


Episodio tres. Noche surreal.

Podría describir mi circunstancia poéticamente. Podría embellecer mi tristeza, revolcarme plácidamente en mi inmundicia terrenal, pero no, no hay emoción, sólo la emoción de la sinemoción. Nihilismo. ¿El lenguaje puede ser nihilista? Nah, mecadas, digo yo. Una palabra se convierte en nada sólo al repetirla muchas veces. Muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas... Hay ocasiones en que sientes que no haces las cosas que deberías, que no tienes "deja vu" porque vas por un camino que no es el correcto. Que la vida no se siente como vida porque uno se encuentra inmerso en un sueño. Algo real-maravilloso, en el sentido conceptual del término, porque esto no tiene nada de real y mucho menos de maravilloso. La insoportable irrealidad del no-ser. Así fue esa noche, la noche surreal. Mis manos no son mías ya, se han quedado con la sensación de Morfeo, el volante es una materia extraña, sé que está ahí porque lo veo pero no lo siento. Mis manos flotan, intentan tocar algo pero no pueden. Tal vez soy yo la que no existe. Ya no sé si voy sentada o si floto. Si me he convertido en parte del asiento del auto rojo. Ya no sé...

Entramos al lugar más irreal del mundo, iluminado con luces rojas de neón. Ya antes había estado ahí, muchas otras veces, pero no como estoy ahora. Es extraño, eran aguas distintas del mismo río. Ahí estaban los amigos y las caguamas (dije caguamas? perdón, caguamones) y yo sin ganas de pistear. ¿Qué más podía hacer? Saqué veinte pesos, los cambié por moneditas y a poner canciones. Mis amigos intuyeron mis ánimos e intercalaron sus canciones con las mías.

Al principio todo fue un viaje bien pirata: "y no sabemos ni nuestros nombres, no ignoramos nuestros excesos...", La Barranca, Gustavo Cerati, tainted love y chalalá. Luego llegó Juan Gabriel y el José José de cajón para estas circunstancias. Todo estaba bien, "qué triste fue decirnos adiós, cuando nos adorábamos más". Todo bien, canciones que uno conoce y las canta de cotorreo. El problema fue con Bob Dylan. La desgracia se hizo insoportable y la tumba de sal que era volvióse añicos: (oh, mama, can this really be the end?) Intenté estar bien. Es imposible.

Invariablemente no puedo dejar de pensar en Leo Dan y su "como te extraño...", en José José y su nave del olvido que no ha zarpado, y las manos donde todavía quedan primaveras para compartir. Casualmente es trending topic en tuiter. No puedo dejar de pensar en muchas cosas, más que intentar pensar si lo hice mal, si algo hice mal, pero no, no fue eso, no fue algo que haya estado mal... Sólo me queda ese vacío de las cosas que se han quedado sin hacer. Las películas que no vimos, las caricias que no nos dimos, los abrazos que me faltan, las fotografías que jamás existirán, los viajes irrealizados, los planes que no serán, las canciones que no bailamos, los aracles que no ejecutamos, las historias antes de dormir que no le conté, las cosas que no le regalé, los paseos que no daremos, las letras que no le dediqué y hasta las peleas que no tuvimos... Los viajes que juntos hacíamos en su habitación, cuando él y yo éramos yo-y-él... Y después podía dormir a su lado... ¿Por qué el amor no puede ser suficiente? ¿No debería estar mejor ahora? El tiempo juntos no fue suficiente porque sólo para amarle necesitaba la vida. Parece que alguien me estuviera practicando una resucitación cardiopulmonar cada vez que lo recuerdo. Joy Division no tiene gracia así. Bob Dylan me quiebra las piernas. Esa noche nadie puso canciones de Café Tacuba, que si no me hubieran estallado las vísceras. "Brenda, vas lenta pisteando.", "Oh, bueno! Tal vez no quiero pistear, tal vez sólo quiero taladrarme el cerebro. ¿Me permiten? Voy al baño a sacarme los ojos. Perdón, secármelos..."

Y en la noche nada tiene sentido, las conversaciones son vacías, los tragos son desechables, ni siquiera llega al corazón la canción de "quiero caminar por encima de tu pelo", porque no puedo llegar al ombligo de tu oreja ni darte un beso de desayuno. Lo único que quiero es comer frijoles y vomitarlos más tarde... Y con un hilo de esperanza, de esos que no me gustan, miro el celular una última vez.


Episodio cuatro. La Virgen de Guadalupe y otras historias.

A la mañana todo se ve diferente. Esta vida sigue siendo un sueño, pero poco a poco se va acercando a la realidad. A una extraña realidad hipersensible donde cada objeto altera los sentidos según su propia naturaleza. Los peluches se convierten en una solitaria compañía, dulce pero solitaria. Los perros adquieren una singular belleza, completamente acariciables, mordibles y casi hasta besables. El perro que se asoma por tu ventana comprende tu tristeza y te mira con esos extraños ojos, el semblante que a veces adquieren los caninos, haciéndolos tan melancólicos.

Entonces uno se decide a dar un paseo con los padres. Ir por la abuela y demás. Sé que se aproxima un largo episodio de malegría. La entrada al lugar está custodiada por la virgen de Guadalupe, que no me mira, sólo observa al piso como sintiendo vergüenza... es que ayer la vi tomada del brazo de un alcohólico... Y por ahí entramos al lugar que huele a leche podrida: la ancianidad en su amplia expresión. Todos ellos, abandonados, con la piel arenosa, el desayuno embarrado en la cara. No sé cómo, pero aguanto las ganas de llorar. El jardin afuera es bello, con algo de melancolía que lo hace bello. Aquí dentro todo es grotesco. Mi abuela no está entre los ancianos. Está en el patio. Sí, así tenía que ser ella, siempre le gustaron las plantas, ella olía a geranios. La veo, le sonrío, la saludo, la llamo por su nombre. Parece que me reconoce. Tomo su mano y de pronto recordé que ya tenía meses sin tomar su mano. Esa mano de cloro y detergente que siempre me gustaba explorar. Tenía pétalos de rosa en las manos. Siempre me gustaron, me decía: mis manos eran como las tuyas, tenía los dedos muy delgados, y también manchas rojas, pero no me gustan, nunca me gustaron. Le robé sus manos, por eso me regaló ese anillo de aguamarina (en tu cara, pinche prima gorda). Después llevé su mano a mi brazo y la saqué de ese lugar, entre las sonrisas condescendientes de sus compañeros de celda. Pese a la decrepitud, todos parecen estar más cuerdos que ella.

Fuimos a dar un paseo al centro comercial. Fue en su silenciosa compañía donde encontré el consuelo que sólo un regazo de abuela puede dar cuando eres niño. Compartimos jugo y quesitos, sonrisas melancólicas y sonrisas de verdadera alegría. Me gusta ladrarle tiernamente cerca de su oído. Me gusta ver las arrugas que se le hacen en los ojos cuando sonríe. Me gusta que a veces ve cosas que yo no veo, como cambios de color en el mosaico del piso, tomas de agua para los bomberos, colores y objetos extraños. Pese a todas las desgracias, a veces me gusta mi abuela... Lo triste es cuando llegamos a la casa y ya no somos sólo ella y yo, sino también los demás. Qué horror. Los demás no comprenden nuestro mundo. Le dije: "regreso al ratito". Mentirosa, la dejé sola hasta que fue hora de irnos. "Ya vámonos abuela", "¿por qué no viniste? a dónde fuiste?" Primeras palabras que dice comprensibles y me rompen el corazón. Qué egoísta he sido. No pensé que mi presencia fuera un alivio para su ancianidad, que le regresaran un momento la memoria y la razón. Tomé nuevamente su mano. Hace tanto tiempo que no la tomaba. Ah, esa mano de talco y sal, esa mano de áspera dulzura... La mano de una Guadalupe comida por cisticercos...

Cuando la dejé de nuevo en aquel lugar, el de la virgen, una mujer la abrazó. Fue tan triste ver su pequeña figura envuelta en un suéter turquesa sintiendo esa muestra de afecto. Nadie en la casa lo hace. Por eso está mejor entre la decrepitud, es mejor de lo que podría darle su propia familia. Tuve que tragarme el llanto, tuve que dejar de ver, tuve que dejar de sentir, darme media vuelta sin decirle adiós. Perdón, abuela. Qué egoísta he sido...


Episodio sinco. Fin.

Qué triste es la tristeza.
Me voy a volver loca.
Tal vez en unos días más ya no esté consciente de si estoy loca o no, y esa será la verdadera locura.

Qué insoportable se hace la existencia.

20.6.11

Putas

Putas. Putas. Las mujeres adoran decirse putas. Entre morras, es el insulto preferido y que con más saña dicen: "PUH-TA"... Presión fuerte en el "pu", chasquido de la lengua en el "ta". Nomás por ser promiscuas ya son putas. Pero no saben que en realidad las putas son prostitutas, sexoservidoras, meretrices, nada que ellas confunden con el libertinaje sexual o la suerte con los muchachos, o cambiar de novios a cada rato, o disfrutar de su cuerpo y sus goces, o usar faldas cortas o lo que sea. Hace poco hubo una marcha en favor de las "putas", porque las mujeres están cansadas de que en las calles los hombres les digan piropos, obscenidades por la ropa que usan, también abogaban por tener libertad a la hora de decidir sobre si realizar o no el acto sexual. Por favor, ni siquiera al exigir su libertad sexual son putas. Y el epíteto fue elegido por mero sarcasmo pero creo que entre mujeres se llaman más de esa forma... Y lo seguirán haciendo... La prostitución es un trabajo, implica dinero a cambio, a veces ni siquiera pueden decidir sobre con quién tener sexo porque, como cualquier trabajo, es una mera obligación. ¿Y quién no ha sido llamada puta? También yo. Todas injustamente. Y la única vez que en verdad me he sentido como tal, nadie me lo dijo, sólo el dinero. Una ocasión, finalizado el acto sexual, me dieron cien pesos y me dejaron a la buena de dios en la calle. Quería quedarme con 60 pesos para al menos disfrutar el dinero, pero el dolor físico y sentimental era tan grande que preferí pagarme un taxi de regreso y unas pastillas que me impedirían cualquier mala sorpresa. A veces una se pregunta cómo se puede ser tan estúpida por una idea errónea del amor a los 17 años. Síganse pues llamando putas. Yo pienso que son unas pendejas.


Por cierto, todo lo anterior, era sarcasmo.

30.12.10

En este 2011...

Yo no sé qué quiero para este nuevo año que se avecina. La verdad yo no soy muy de metas, propósitos o lo que sea. No sirvo para proponerme cosas, no sirvo para hacer realidad mis planes, en realidad siempre que planeo me sale todo al revés, pero no por ello al revés-mal... Increíblemente todo sale bien. Así que espero seguir haciendo mi vida como hasta hoy: una improvisación de la existencia.

Mi novio y yo tuvimos contacto por mera casualidad y sin estarlo buscando nos llegamos a enamorar. El trabajo que ahora tengo no fue porque yo llenara una solicitud o porque me hubiera sometido a algún concurso, la verdad es que me lo ofrecieron solito. Tuve que hacer algunos sacrificios pero todo salió bien al final. Mi corte de cabello fue un mero arranque de "cambiar la rutina" y los mejores momentos de mi vida se han presentado cuando menos los esperaba.

Las pedas más chidas son las que salen de pronto y en los lugares más inesperados: los jardines de la escuela, el gimnasio de la Uach, el depa de Janice o una mañana en la Cerve.

Creo que hasta el momento de hoy he hecho todo bien, y espero seguir haciéndolo el resto de mi vida, y si alguna vez la cago pues ni pedo, será parte de la vida y el sufrir las consecuencias será tal vez necesario, pero no obligatorio. De cualquier forma soy tan feliz de ser yo y compartirme con las personas que más quiero.

I have no regrets.



Y ahora, canciones que les harán recordarme :D jajajaja, para todo el 2010!

Gary Numan me acompañó todo el 2010 con su chingonsísima canción de Cars... Era la única razón por la que me gustaba el Videsa.



Una de las canciones más emblemáticas y representativas de mi persona, siempre me pone de buen humor y con esta tiramos party muchas veces :) "with the record selection and my mirror's reflection i'll be dancin with ma seef woo hooo" jajaja me encantan los zombis!



La decadencia es y será parte de mi existencia. A veces son el único peligro para mí misma. Aunque hasta ahora todo ha salido bien, me he sentido genial, Joy Division siempre serán parte de mi vida y de ese lado oscuro que no es tan agradable pero igual existe, como en cada uno de nosotros.


"could these sensations make me feel the pleasures of a normal man?"


Mi más reciente adquisición que espero se quede conmigo el año que viene :D



La canción que me hará recordar mi ranchito y los niños a los que les di clase :D siempre les cantaba esta canción y el disco de Re me acompañó muchas veces en mi camino de terracería. Muy felices momentos.



En mis pedas más alegres siempre está esta canción... La mamada... No sé, de esas rolas que las cantas a todo vuelo y cuya letra te llena de euforia... Buen hit :D "sé que te excita pensar hasta dónde llegaré". Neta, cuando escuché a Cerati en concierto... Qué buena voz tiene... Y hacía unas improvisaciones bien mamonas en la guitarra... Lástima lo de su condición.



Esta canción siempre sale casualmente cuando salgo con Richi... Y lo invito a bailarla conmigo... Chale, me entona un chingo bailar.



De las primeras canciones que escuchamos Richi y yo juntos... Y extrañamente hablaba de la Guerra civil española y de mi queridísimo García Lorca "Federico Lorca is dead and gone" :D el destino, el destino.



Y finalmente Ladytron. Dudo mucho que su música me acompañe en este 2011, pero de cualquier forma dejo esta canción como despedida :D
"i know her, used to follow everywhere we go... and it's so sweet now you're sleeping with the boy i know... The boy i know, knows a pretty girl in every town... And the way they found, they were made to let each others down". (sus letras siempre tan malvibrosas jaja, me encanta!)




Éste fue mi 2010 en canciones. Canciones para recordarme :D jajaja uff... qué narcisista soy, mamé.

17.8.10

El sauce y la palma se mecen con calma...

sus hojas se visten de una cara azul
qué hermoso sombrío da el sauce y la palma
alma de mi alma qué linda eres tú.


Hoy, mientras me tomabas de la mano, lo descubrí. Y no pude evitar balbucear mi más nueva rebeldía: ya no quiero vivir deprisa.

Yo, que admito haber jugado carreras desde el Palomar hasta el bachilleres -y ganarlas, por supuesto-, andar a 60 km/h en la terracería, a punto de estrellarme a 120 contra una troca y llegado a los 140 en la carretera con tal de no dejar pasar a un Cipol. Yo, que hago 15 minutos de mi casa a la tuya cuando lo regular son 35, he decidido que mi nueva rebeldía será no andar tan rápido. Ya no me importará llegar tarde a todos lados y que me regañen por ello, no me importará que alguien detrás mío me presione con el automóvil para que alcance más revoluciones por minuto, no me interesará hacer una pausa detrás de una luz amarilla, conceder el primer pase luego de un alto y esperar pacientemente ante un cruce muy transitado. Porque mi vida detrás del volante ya no será de Dead and Dripping sino de To be stuck inside a mobile with the Memphis blues again o incluso de It's so good. Porque ya no será de comidas de tres bocados, sino de postres eternos. Pinchis Teogonías que se vayan a la mierda, hoy quiero leer un Ulises...

Cada viaje tendrá un pretexto para ser contemplado, cada luz mercurial intermitente, cada paso peatonal mal pintado, cada muerto al lado del canal, cada perro y cada gorda serán un pretexto para activar un nervio sensible, bajar la velocidad y mirar. Últimamente siento que algunas circunstancias, personas o programas están hechos específicamente para mi contemplación, a veces me siento como en ese juego de los Sims donde sólo observas y manipulas. Yo no manipulo, sólo observo y me deleito. ¿Deleitarse? Qué extraña palabra. Qué extraña circunstancia. Yo soy dios. El dios de la condición humana y la insoportable levedad del ser. Pero ya no quiero serlo, tantos años de llevar esas prácticas morbosas lo hacen hasta cierto punto aburrido. Ni siquiera el otro dios tiene tanto acercamiento a nosotros: nada más hizo una programación y la dejó correr, con todo y bugs.

Tal vez después, en mis vacaciones de la deidad, retome aquella afición que tenía por perder mi vista en el techo, quizá sienta nuevamente la necesidad de comer despacio y me quede 20 minutos más en la mesa. También espero volver a la afición de observar a las hormigas, el gusto por hacer caras frente al espejo y pasar horas maquinando peinados que jamás usaría en la calle. Tal vez algún día prefiera una tarde en el pasto que una tarea en la biblioteca...

Lo que aún no entiendo es por qué doce horas continuas juntos, con la tierra temblando bajo nuestros pies, nunca son suficientes...

Me da todavía más morbo pensar en cómo las cosas resultaron y embonaron perfectamente desde hace algunos años. Me gusta pensar en todas las veces que me hicieron sufrir por amor (sufrimiento in-útil) y cómo las circunstancias nos trajeron a ti y a mí al presente que ahora compartimos. Por eso no le reprocho nada a nadie, al contrario, estoy feliz por todas esas relaciones que no funcionaron, por los desaires, desamores, decepciones, frialdades y traiciones "sufridas" y por todas aquellas personas con las que simplemente, jamás se nos antojó entablar una relación y que nomás fungieron para pasar el rato. No fueron más que personajes secundarios en el argumento principal que somos nosotros.

Te digo: lo nuestro no pudo haber resultado mejor.

De cualquier modo, ya lo he decidido... ¡Mañana juego con el balero!


Al golpe del alba la liebre es ligera
qué lindo es el sol que alumbra la tierra...

23.6.10

Los libros de la buena memoria.

De un tiempo para acá me gusta escribir con puntos. Usando puntos sobremanera. Putos puntos putos. Dicen que la vida se mide no por las respiraciones que llevas a cabo. Se mide por los momentos que te dejan sin respiración. Los puntos son pausas, respiraciones interrumpidas, situaciones breves e intensas que cortan la vida pero la hacen más digna de ser vivida. Ni siquiera el punto final representa el fin pues siempre habrá algo qué escribir.

¿Alguna vez te había dicho que me gusta la buena memoria?

Me deleita recordar. Recordar, volver a vivir. Vivir esas situaciones que me dejan sin respiración, durante un instante morir. Morir para volver a vivir. Prefiero no descansar si el descanso lo encuentro en las palabras de madrugada que no hacen más que relatar una historia que ya he vivido antes, un lugar visitado muchas veces en mi memoria... Pero yo no tengo memoria. Por eso me he conseguido una de papel, de celular, de USB, de computadora. Porque soy tan decadente como la sociedad misma. Tan deprimente como la enajenación de un anciano. A veces no puedo recordar y me tengo que convertir en un organizador de hemeroteca.

Pero todo esto venía a que me gusta la buena memoria. Envidio esa particularidad de tu persona porque te hace ser como un dios. Quiero ser dios.

No quiero dormir. Y aunque corro el riesgo de perder por completo mi archivo de vivencias (porque ya saben, el cerebro organiza la información durante el sueño) prefiero seguirme deleitando con las historias de los libros de la buena memoria. Y cerrar los ojos al pedir un deseo. punto.

9.6.10

Del amor y los aires acondicionados...

Esta tarde platicaba con un amigo sobre una situación que me ha sacado mucho de pedo... Machín... Le planteé la siguiente situación hipotética:

Imagina que una morra te pidió de favor que fueras al rancho donde ella trabaja a arreglarle el aire acondicionado porque los niños se quejan mucho del calor... Entonces te tienes que levantar muy temprano, a las siete de la mañana pasa por ti. Arreglas el aire pero no acabas ese día porque fue un chingo de jale, y nada más tienes que ponerle el excélsior. Quedas en ir al día siguiente pero cuando la morra pasa por ti, tu mamá le dice: "se quedó dormido". Y así fue... Se te pasó la hora programada.

¿Tú qué harías? ¿Lanzarte al rancho o llamarle y pedirle disculpas para quedar de ir al día siguiente?

Me respondió que cualquiera dudaría entre ir al rancho o llamar, aunque la solución más factible sería la llamada.

Luego yo le planteé más problemas:
El rancho donde está la morra queda a una hora de distancia por carretera, terracería hardcore, sólo has ido dos veces y apenas sí recuerdas el camino, no tienes dinero para mucha gasolina en la semana, y no puedes llamarle a la chava porque está tan lejos que se pierde la señal del celular... Y no tienes troca, sino un carro... pongamos de ejemplo que un Platina. ¿Lo meterías a la terracería?

Esto ya le dio todavía más que pensar, pero la respuesta es sencilla... Lo mejor sería marcar de inmediato y al ver perdida la señal, volverse a dormir y esperar hasta que la recupere... Apelar a la disculpa, solucionar las cosas y esperar que no se moleste demasiado la mujer... Pero nel, la morra ya lleva todo el día enojada, no contestará el celular y aplicará la ley del hielo durante todo el día. Yo lo haría.

Tal vez la mayoría de los baris no se preocuparían en lanzarse de inmediato, tal vez la mayoría de las morras no comprenderían y elegirían estar enfadadas. Pero existe una cierta probabilidad de que todo cambie, de que alguno de los dos elija no el camino fácil, porque lo pelada sería no ir... Sino el del esfuerzo, el que requiere un sacrificio, y fue lo que me llevó a preguntar: ¿qué motivaría a un sujeto a lanzarse de inmediato, sin pensarlo, a cumplir con lo pactado?

El amor.

¿Qué es eso del amor? ¿Una fuerza, una obsesión? ¿La voz de la razón o la sinrazón? ¿Las mariposas amarillas de Mauricio Babilonia y los delirios de Meme? ¿Será acaso lo que llevó a Poe a escribir sobre Anabel Lee, y a Borges sobre el Aleph? ¿Compartir un sueño de nieve como lo dice cierta leyenda de volcanes?

Esa cosa extraña fue lo que desató el apasionado encuentro de Helena y Paris que luego provocó guerra de Troya, el suicidio de Romeo y Julieta, el descenso de Dante al infierno para llegar hasta Beatriz, la última tentación de Cristo, la construcción del Taj Mahal, la traición de Cleopatra, el viaje de Odiseo por 20 años, las herejías de Salomón en la Biblia, a Drácula a vender su alma por Elizabeth... Está bien pirata ese sentimiento, es una elevación del alma, un viaje en el tiempo, una mirada de sol, un salto en paracaídas, nadar de noche en el mar, la comodidad de la desnudez, mirar las estrellas en el desierto, un trip de carretera, un recuerdo de morfina, el abrazo de un perro...

Para mí es todo eso... Eso, y que en lugar de llamarme, vayan a buscarme hasta el rancho sólo para ponerle excélsior al aire acondicionado...

En estos momentos me doy cuenta que no sirvo para poeta, que tal vez debo esforzarme más, porque toda palabra se queda corta para describir lo que siento. Toda.

14.4.10

destino

Y con nuestros ojos salados les pintamos el lugar azul

y con nuestros besos de mar nos despedimos

con un último abrazo nos regresamos la propiedad

porque estos cuerpos ya no podemos compartirlos.

31.12.08

- Warning Spoiler -

Pues sí, acabo de leer un libro titulado "El amor en los tiempos del cólera" que se hizo más popular con la aparición de la versión en película... Pero buehh, para aquellos que aún desconozcan la novela, algunos datos dignos de ser compartidos:
  • Publicada en 1985.
  • Gabriel García Márquez es el autor.
  • Habla sobre los amores imposibles y demás.
  • Si eres mona, por muy masculina que seas, te podría gustar. Lo digo yo.
Pues sí... La acabo de leer... Debo decir que casi todos los libros que he leído de García Márquez me hacen sentir de la misma manera: triste. Inevitable. Aunque este tiene un final "feliz", no dejo de sentir la amargura que sentí con sus cuentos peregrinos, con esa de los cien años de soledad y ahora ésta... -jaja, uy sí, la más grande conocedora de Márquez-

En fin, Javier Bardem sí le debe quedar muy padre el papel de Florentino Ariza, aunque no he visto la mubi



Pero buehh... Aquí viene la parte del "espoiler".


Esta novela empieza con algo que captó mi morbo desde el inicio: el suicidio de un individuo viejo y enfermo. No soy tan buena leyendo, así que no he comprendido si estaba inválido, de cualquier modo esto puede caber en la categoría de enfermo.

Total, uno de los personajes principales, un médico llamado Juvenal Urbino lo atiende y se da cuenta de que éste se suicida para no llegar a viejo. Y es entonces cuando Urbino se percata de que él mismo es más viejo aún que el suicida. Comienza a llegarle ese olor a putrefacción humana en vida, tan agrio que lo huele en sí mismo, en su esposa. Y muere de una forma muy graciosa, como en mi perdida novela del doctor cerebro.

En fin, luego de su muerte, la viuda pues obviamente se queda sola, pero no tanto como hubiera querido pues su pretendiente, el popular Florentino Ariza, desde hace más de cincuenta años ha estado enamorado de ella y esa noche cuando se queda sola, se lo dice... Ella lo corre de la casa porque no lo soporta. Nadie lo soportaría sinceramente.

Claro que la vida da muchas vueltas y la novela relata cómo durante esos cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches, da muchas más y termina con un "toda la vida".


Para iniciar por concluir este post, anotaré algunos de los versos que más me han llamado la atención.


"No iba a derramar una lágrima, no iba a malgastar el resto de sus años cocinándose a fuego lento en el caldo de larvas de la memoria, no iba a sepultarse en vida a coser su mortaja dentro de estas cuatro paredes como era tan bien visto que lo hicieran las viudas nativas."
Aquí el doctor Juvenal Urbino se da cuenta de que el inválido tenía una amante a pesar de su condición... Pero bueh, no hay nada de malo, el amor le llega a todos a cualquier edad y bajo cualquier circunstancia, sin que por ello resulte algo fuera de este mundo. Al contrario. Es algo más humano que nada. Y me encanta que la enamorada no se vaya a sepultar en vida por la muerte del ser amado.

"Se dejó llevar por su convicción de que los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga otra vez y muchas veces a parirse a sí mismos."
Es la frase que utiliza Florentino Ariza para continuar con su determinación de amar a Fermina Daza hasta el último de los días, sin importarle que ésta envejezca.

"La verdad es que las pretensiones de Juvenal Urbino no habían sido nunca planteadas en términos de amor, y era por lo menos curioso que un militante católico como él sólo le ofreciera bienes terrenales: la seguridad, el orden, la felicidad, cifras inmediatas que una vez sumadas podrían tal vez parecerse al amor: casi el amor."
Exacto, me llamó mucho la atención porque he revivido una conversación donde una persona me decía que el amor era más un acto de razonamiento y seguridad que de pasión. Sin embargo, aún dudo mucho que eso realmente sea el amor...

"Se refugió en el hijo recién nacido. Ella lo había sentido salir de su cuerpo con el alivio de liberarse de algo que no era suyo, y había sufrido el espanto de sí misma al comprobar que no sentía el menor afecto por aquel ternero de vientre que la comadrona le mostró en carne viva, sucio de sebo y de sangre, y con la tripa umbilical enrollada en el cuello. Pero en la soledad del palacio aprendió a conocerlo, se conocieron, y descubrió con un grande alborozo que los hijos no se quieren por ser hijos sino por la amistad de la crianza."
A veces me siento como si en un futuro yo llegara a ser Fermina Daza y de ese modo tratara a mis hijos, si es que los llego a tener...

"Años antes, en la crisis de una enfermedad peligrosa, él había hablado de la posibilidad de morir, y ella le había dado la misma réplica brutal. El doctor Urbino la atribuyó a la inclemencia propia de las mujeres, gracias a la cual es posible que la tierra siga girando al rededor del sol, porque entonces ignoraba que ella interponía siempre una barrera de rabia para que no se le notara el miedo. Y en ese caso, el más terrible de todos, que era el miedo de quedarse sin él.
Aquella noche, en cambio, le había deseado la muerte con too el ímpetu de su corazón, y esa certidumbre lo alarmó."
Cuando el doctor Juvenal Urbino le puso el cuerno a su esposa con una mona mulata, ella le respondió que ojalá se muriera... Y lo dijo con todo el corazón.
A veces, la persona que más amas es la que más daño te puede hacer... Muy cierta entonces aquella frase: del amor al odio hay un solo paso.
Ay dios, me siento tan identificada con Fermina Daza... Pero no por esto, sino por su manera de ser. Neta que sí.

"Lo más duro que oyó fue que alguien le gritara en la calle: «Al pobre y al feo todo se les va en deseo»"
Qué feo ser feo.

"Alguna vez él le había dicho algo que ella no podía concebir: los amputados sienten dolores, calambres, cosquillas, en la pierna que ya no tienen. Así se sentía ella sin él, sintiéndolo estar donde ya no estaba".
Awww... Me encantó esa comparación que hace. Genial. Aquí es cuando se muere el doctor Juvenal Urbino, y Fermina Daza lo recuerda con el estereotipo de viuda que le fue inevitable seguir. Excepto por su recuperación de un año, cuando las demás viudas acá, duraban hasta cinco encerradas en su amargura. Sino es que toda la vida.

"Los hombres somos unos pobres siervos de los prejuicios -le había dicho él alguna vez-. En cambio, cuando una mujer decide acostarse con un hombre, no hay talanquera que no salte, ni fortaleza que no derribe, ni consideración moral alguna que no esté dispuesta a pasarse por el fundamento: no hay dios que valga".
Las mujeres siempre hemos sido tan diferentes a los hombres, y de eso se ha dado cuenta García Márquez. Un hombre generalmente pone el cuerno por la atracción que siente hacia otra mona, sin embargo, cuando una mujer se harte de no sentir amor, engañará de la peor manera a su esposo, buscará amor para reemplazar aquel que no le dan ya... Y no habrá nada que la detenga, ni habrá nada que le importe. Chale, qué onda no? Pobre de aquél a quien su esposa lo llegue a engañar. Por eso creo que son más duras las puestas de cuerno de las mujeres, y las más difíciles de soportar, ya que la mayoría de las veces involucran sentimientos.

"El capitán miró a Fermina Daza y vio en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal. Luego miró a Florentino Ariza, su dominio invencible, su amor impávido, y lo asustó la sospecha tardía de que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites".

No hay nada qué explicar :P


Y obvio, me agradan los libros donde hay una frase o un párrafo que hacen más fuertes el final de las cosas... Por eso "toda la vida" me ha gustado bastante. Me ha llegado a la cabezota, a la sección donde están los sentimientos.

Aquí hablaría sobre el lenguaje utilizado y las metáforas y descripciones de García M, pero no me gusta ese pedo, me siento como una estudiante de Letras Españolas.

En fin, se los recomiendo. Está bien chido.

23.8.08

soUp opera

Esta mañana me levanté con una tremenda hambre... Así que decidí prepararme unos deliciosos champiñones con quesito... Yom yom!

Desgraciadamente, me di cuenta de que no había queso!! NO - HABÍA - QUESO!!

Y como sabrán, los champiñones y el queso son inseparables... He aquí una imagen para confirmar.
Así que para saciar mi cada vez más fuerte necesidad de lácteos, decidí tomar leche... De este modo, la lechita vino a destruir el amor que exisía entre el champiñón y el queso... Vaya tragedia...

Sin embargo, la leche no resultó ser un buen compañero del champiñón, y esta infidelidad hizo que el champiñón recordara los sabores de su relación, en efecto, no hay nada mejor para él que el queso, pues desde siempre ha sido su único y verdadero amor.

Para desgracia del champiñón, el queso resulta apetecible para casi cualquier platillo... Y en la cocina se apareció un ingrediente que jamás falta...


¿Champiñón continuará abnegado su relación con la leche o se decidirá a tener de vuelta al queso? ¿El quesito decidirá continuar tras de champiñón, o aceptará las propuestas indecorosas de la tortilla para hacer una quesadilla? Esperen el próximo episodio de: "El comal le dijo a la olla" a la hora del desayuno.

19.2.08

...

.

Pues... en realidad no soy tan buena con las palabras, verdá?






Pero quiero mucho a Maicol...

2.7.07

Envidia

Justamente hoy, antes de leer un relato de Serafín que estaba maravillosamente bien redactado y que, por azares del destino llegó a mis ojos luego de una charla sobre el amor verdadero, estaba hablando, justamente, del amor verdadero...

Sí, blah blah blah, yo no creo en el amor verdadero y blah blah blah, todo amor trae una decepción y guácala estar enamorado, es una ilusión, contigo, pan y cebolla? BAh! tonterías... El amor no lo es todo...

Etc etc etc...

Pero no sé, tal vez el amor verdadero exista:


SEGUNDO ADIOS

Era una noche fresca después de un larguísimo día caluroso, una vez más, la escuchaba reirse de mi más reciente broma, sabía que su risa era verdadera y era eso precisamente lo más extraño de todo, no podía concebir cómo, uno tras otro, esos malos chistes podían causarle gracia; pero no importaba, nada importaba, sólo el hecho de estar ahí, me sentía cómodo, contento, sincero, expuesto... amado.

El tiempo pasaba. Extrañamente, ambos sabíamos exactamente la hora, pero pretendíamos no darnos cuenta. Así pasaron los minutos (¿o fueron horas?) hasta que bajé mi mirada, una extraña sensación empezó a recorrer mi cuerpo, haciéndome olvidar por un momento la felicidad que estaba viviendo... no podía, no quería levantar la cabeza y verla; sin embargo era algo que tenía que hacer, cobarde fui en múltiples ocasiones y no me permitiría volver a serlo. Pasó un momento y empecé a levantar la cara, recorriendo su cuerpo desde los pies, observando cada curva que forma su figura, notando cada imperfección que la hace única y perfecta, evitando llegar a ese lugar donde se rompen las apariencias, quedando desnudo e indefenso: sus ojos.

Nos volvimos a mirar, pero esta vez era diferente, nadie reía, nadie se sentía seguro, nadie era feliz. Ni siquiera los insectos se atrevieron a pasar por el lugar donde se cruzaban nuestas miradas, ese espacio lúgubre y sombrío que de manera súbita apareció, amenazaba con quedarse ahí... permanentemente. Finalmente pasó lo que tenía que pasar, la besé y una última sensación cálida atravesó mi cuerpo, separamos lentamente nuestros labios, la miré a la cara y susurré: "Adiós", ese par de ojos cristalinos fueron su respuesta, mientras que los míos fueron mi secreto.

Nuestros ojos se volverán a encontrar y denotarán mayores pasiones de las que podríamos haber imaginado, mientras tanto, permanecerán incompletos, ya que, como dicen los viejos, dos ingredientes se juntan para formar una mezcla, y al separarlos, la esencia del uno queda en el otro, sin poder llegar a ser los mismos otra vez... hasta que la mezcla se vuelva a hacer...



P ollito dice:
oye, no manches, qué historia tan bonita la de Serafín
Ark dice:
me da envidia
Ark dice:
a ti no?

P ollito dice:
a mí también
P ollito dice:
así machín

Ark dice:
pues envidiemoslo juntos