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15.3.14

Third eye

Hay gente bien cerrada de mente que dice que las drogas son para ponerte bien pendejo, y nada más. Sean o no consumidores, las personas que aseguran tal falacia son las mismas que tienen sexo nada más por tenerlo o se someten a vivir sin él amargamente; las mismas para las que escuchar música, ver una pintura o una película, son cosas prescindibles de su diario existir; las mismas que viven por vivir, que comen nada más porque tienen boca y caminan sólo porque no se han convertido en discapacitados.

Hoy salgo a la defensa de las drogas como el argumento en el eterno debate de hombres y mujeres descorazonados que aseguran "no todos los hombres, no todas las mujeres somos iguales". Así lo mismo. No es lo mismo decir que consumes marihuana, que decir "hoy me di un pericazo". No es lo mismo un viaje de heroína que uno de LSD, así como no es lo mismo el cigarro que la cerveza.

Y aún así, hay gente aferrada a decir "la droga hace su propio efecto, te metas lo que te metas, todas las drogas sirven para ponerte pendejo"... Vale, el sexo también sirve para procrear, entonces, ¿por qué no lo estás usando como tal?

Específicamente hoy, salgo a la defensa de una sustancia conocida como LSD. Toda la gente atormentada debería probarla, y la gente que está en paz consigo misma: también. Es de esas drogas que han abierto el panorama de muchísimas personas durante décadas y que justamente marcaron el inicio de una época de despertar, en la música, en la filosofía, en la literatura, en la vida. Casi me atrevo a decir que es una ilustración de la época posmoderna. Claro, siempre y cuando, sea llevada con un correcto estímulo. Por que así como las mujeres no se portan de igual forma en un congreso que dentro del cuarto de un motel, una droga tampoco tiene similar efecto en un rave o con gente malvibrosa, que dentro de un espacio controlado. Aunque en algo estoy de acuerdo: dicen que la meditación te provee de un tercer ojo (un chakra supremo), paz, tranquilidad, equilibrio, etcétera, pero el LSD tampoco es que sea muy espiritual, mucho menos en un ambiente occidental. Vale, es como la gente que pretende seguir una filosofía hinduísta y usa dinero para pagar por sus velas y alfombras de meditación: tiene tintes espirituales pero tampoco esperes obtener la filosofía budista en una (o varias) tomas.

Al menos yo siento que me he convertido en una persona más reflexiva que antes, no suelo hacer tantos aracles como antaño, evito malvibrarme y tomar discusiones por cualquier pendejada, me alejo de la gente con la sangre pesada y procuro ser más comprensiva con las personas. Va, mi manera de ser perfeccionista y malhumorada a veces choca con este nuevo modo de ver la vida, pero igual procuro encontrar un equilibrio sin tornar mi vida en una existencia carente de pasión. Disfruto mucho de las personas, me gusta platicar con ellas y ya no tirar -tanta- malavibra, irónicamente, he comenzado a tener más momentos de soledad, a disfrutar más el hecho de no estar acompañada ni de que los tipos me anden tirando el can o buscando mis abrazos o besos, ni la madre... Anteriormente, cuando andaba soltera, salía con tres o cuatro sujetos a la vez... Hoy me da pereza... Nunca había estado tan tranquila al terminar una relación, e incluso las personas que dejaron de hablar conmigo hace algunos años y volvieron a tener trato conmigo, me han dicho que algo ha cambiado en mi manera de ser. He aprendido muchas cosas de los sistemas, de las matemáticas, de la sociología, de la naturaleza, de la filosofía, del mundo entero! Tanto así que incluso voy a estudiar una tercera licenciatura, esta vez en Matemáticas. Disfruto el cine y la literatura desde otra perspectiva, me he alejado un poco de la computadora y, lo mejor de todo, disfruto muchísimo más la música. Desde entonces, le he transmitido a todos mis compañeros el grandioso gusto que tengo por la música.

Desafortunadamente, desde entonces, el alcohol me da pesadillas. Siempre que tomo alcohol en exceso o entre semana (cuando se supone debería descansar para ir a trabajar al día siguiente) siempre que hago eso, me dan terribles pesadillas, teniendo en cuenta la definición de pesadilla, un mal sueño que te despierta abruptamente. Y pues, no sé. Tal vez sea un placebo, tal vez realmente estoy cambiando, tal vez sólo estoy en mis veintitantos, pero de algo estoy segura: me siento en paz.

Pronto iré a un lugar lleno de gente malvibrosa, esa será la prueba de fuego. Jajaja...

Saludos a todos. Les dejo esta rolita jaja la cara está muy malvibrosa, pero es buenísima, un viaje... A ver si luego hago un post de rolas para viajar.




5.4.13

No hay nada en el refri.

De un tiempo para acá he comenzado una especie de dieta. No dieta, vale, más bien comer balanceadamente. Por ejemplo, si me atraganto de alitas, lo compenso con una buena ración de ensalada; si como frijoles, procuro no comerme hasta seis tortillas; si estoy satisfecha, pero el platillo estuvo muy bueno, procuro no volver a servirme o al menos servirme una pequeñísima ración. Total que para ello, mis papás han comprado un chingo de frutas. Bien bonitos, apoyando siempre la correcta alimentación de su hija. Pero durante todo este tiempo, me he percatado de un montón de cosas bien curiosas respecto a la huevonada y los antojos, y propongo la siguiente ley sobre las visitas a la cocina:

"El antojo por comer algo es inversamente proporcional al tiempo que te toma prepararlo."

Es decir, la mayoría de las veces, que acudes a la cocina con hambre, abres el refri, quieres comer algo, pero ves tantas y tantas cosas, verduras, huevitos y demás... Tienes todos los ingredientes para hacer una deliciosa sopita o lo que sea, y no lo haces porque dices: "qué pinchi hueva". Así que te conformas con comerte una quesadilla o, en el peor de los casos, una manzana. Claro que si existe uno de esos guisos refrigerados, cuestión de meterlo algunos segundos al horno de microondas, y voilà.

Así me pasaba con las frutas. Hay una gran cantidad de ellas en el refri, melones, piña, papayas, sandía, mangos, manzanas, plátanos, naranjas, etc. Si ordeno según mi preferencia las siguientes frutas, sería algo así como:
1. Mango
2. Piña
3. Papaya
4. Sandía
5. Plátano
6. Naranja
7. Manzana

Pero lo cierto es que sólo he comido plátanos, manzanas y naranjas, en ese orden. Desafortunadamente, la sandía ya se echó a perder justamente por la pinchi huevonada que me da levantarme de esta computadora y picarla. Nada más de pensar en partir con un gigantesco cuchillo tamaña fruta, me entra la pereza y no hago nada. Entonces agarro una manzana, y la mastico con desgano.

De ahí viene el "no hay nada que comer" aun estando a reventar el refrigerador.

Luego me di cuenta, que este actuar no es algo privativo de mi persona, sino de muchísimas otras. Y que no sólo ocurre con las frutas, sino con TODO. Por ejemplo, muchos de nosotros, chihuahuenses, estamos inconformes con los nuevos cambios que desean realizarle a la ciudad, -y otros que ya le hicieron- entre ellos el balcón del palacio de gobierno, la reducción de la glorieta de Francisco Villa y el próximo traslado del mausoleo del citado general a la plaza del ángel Jedi. Pero nadie dice nada, nadie va a las protestas, nadie levanta un dedo. Eso sí, veo muchas quejas en feisbuc y en tuiter, e incluso en este blog. Pero estoy casi segura que sí nos van a mover el pinchi mausoleo, y ¿saben por qué? por huevones. Realmente son pocas las personas que actúan para hacer de este mundo un lugar mejor. Aunque bueno, ni hablar, yo no soy quién para estarme quejando, lo cierto es que estoy muy en contra del maltrato animal, las violaciones a mujeres en la India, el desperdicio del agua, la guerra de Corea y el mal aprovechamiento de los recursos naturales. Pero yo sólo los apoyaré hasta donde un clic me lo permita. Conozco los riesgos que esto conlleva, como padecer obesidad o adquirir el síndrome del túnel carpiano.

Pueden comenzar, misioneros del hambre, haciendo clic en el siguiente sitio.

http://www.thehungersite.com/clickToGive/ths/home

14.3.13

La vida qué es la vida en tratar de entenderla se nos va la propia vida...

Nomás vine a decirles que esta vida es mía y hago con ella lo que quiera. De pronto, me sentí dueña de cada poro que exhala toda mi pasión, me di cuenta que puedo hacer de este mundo lo que me dé mi gana y puedo verlo en la perspectiva que más me plazca. Y nomás me desperté para decirles, que las cosas que me gustan las puedo transformar en lo que quiera, estas vacaciones voy a hacer algo maravilloso que les hará ver que todo es como a uno le da la chingada gana que sea. Hay momentos para estar bien alegre, y otros, para estar que te carga la chingada. Hasta el borracho del  Bukowski lo sabía, y encontró algo de bello en cada uno de esos momentos. Está bien revolcarse en tu propia inmundicia, pero jamás es bueno dejarse ahogar por la miseria. Esas mamadas automotivacionales que en otros momentos parecen vacías, se muestran como reveladoras verdades existenciales: el hoy está aquí, no lo vuelves a tomar, es más volátil que cualquier gas, que el dinero... Siempre es hoy. Y hoy voy a hacer lo que me dé mi chingada gana: si quiero drogarme, lo hago; si quiero ver la tele, lo hago; si quiero desvelarme, lo hago; si quiero oír a The Horrors, lo hago; si quiero abrazar un perrito, lo hago; si quiero nada más quedarme a tirar pinchi barrota, lo hago...

En fin, ahorita tengo ganas de publicar esta mierda y volverme a dormir. Tal vez juegue Papa Louie, o tal vez  decida guacarear mi existencia entera... No sé... Es todo un universo de posibilidades...





31.12.12

Se me va el 2012!

Qué tal amiguitos! Hace mucho tiempo que no escribía, ni siquiera para comentarles sobre los nuevos libros que he leído. Lo cierto es que nomás acabé de leer uno de cuentos de la Flannery O'Connor, y luego comencé uno del bitnik de Kerouac. En fin, no vine a hablarles de ello, vine a platicarles sobre este año que ya se va. Una tristeza. Sobre todo porque estuvo muy bonito, fue un año lleno de aprendizajes, amistades y mucha libertad, sobre todo. Estaba revisando mi tuiter, todos los tuits que hice el año pasado, y -ya conocen mi problema de la mala memoria- basándome en ellos, voy a hacer un recuento de cómo estuvo este 2012, para comenzar el que viene con muchas ganas.

Sí, con muchas ganas, y con mejor esperanza y alegría que el anterior. No me acuerdo exactamente cómo estuvo el año, pero sí recuerdo -gracias al tuiter- que lo comencé alejándome del internet. Perdón, sí, lo sé, pero fue muy necesario. ¿Saben? Acababa de cortar con un wey cuya relación -en su momento- estuvo muy padre, así que ya se imaginarán el desequilibrio de volver a estar "solo" y la madre. En fin, si mal no recuerdo, creo que ese mono me estuvo volviendo a buscar o algo así, y yo como que no muy bien quería volver. Ah sí, ya me acordé. Uff! Un chismezote!! Ese Año Nuevo comenzó con el mensaje de alguien, cuyo nombre no voy a decir, así que sólo lo llamaremos el chico misterioso *turiruru turiruru* y pues fue muy interesante. La verdad como que tenía una cierta idea de que tal vez yo le gustaba, pero pensé que le entonaba de una manera infantil. Total, les decía entonces que yo estaba alejada del internet, y sólo volví a él hasta que ya, tuve un momento de iluminación, y poco a poco fui soltando la malavibra. Esta malavibra, les digo, se hizo manifiesta gracias a música de Tom Waits (nombreee, bien chingón, pero ¿se imaginan? puro mierdero estaba sintiendo) así que mis amigos estaban todos sacadillos de onda (les agradezco por este medio, aunque tal vez nunca lo lean, luego lo haré de manera personalizada con cartitas de TQM y la madre)

Mi desintoxicación cibernética duró hasta marzo, mes que marcó la serie de cambios que habrían de ocurrir a lo largo del año. Pero bueno, me estaba aventando un rollo bien morboso y con la historia de mi vida, que cuando llegué a partes que involucraban de maneras exageradamente morbosas a los demás, decidí detenerme y borrar los chorrocientos mil párrafos que tenía avanzados. Así que, en lugar de entrar en muchos detalles, que igual pueden terminar afectando a terceros, mejor diré las cosas genéricamente.

Fue el año de los viajes.
Viajé a Mérida, lugar que me permitió comenzar con mi transformación, tocar fondo para encontrar un nuevo renacer.
Viajé a San Carlos, en Sonora, lugar que me permitió reflexionar profundamente sobre mi situación, y dejar de tomar decisiones inadecuadas en mi vida.
Viajé a Tijuana, sitio en el que reforcé las buenas decisiones y el buen camino que iba tomando.
Viajé a Guadalajara, un viaje muy alegre que me permitió compartir muchas cosas más con alguien que quiero.


Fue el año de los aracles.
Uff!! NETA!! PINCHIS ARACLES!! Ni siquiera tuve oportunidad de escribirlos todos aquí mamones!!
El primero: Me tocó estar en una balacera y tirarme al suelo al escuchar "¡todos al suelo o los mato!". Yo que me había jactado de nunca estar cerca de algún acto violento.
Luego: Por andar rubia, unos chacas me gritaron cosas obscenas de carro a carro, y yo andaba tan peda y tenía tanto miedo que les dije: ya chavos, no quiero problemas (NETA MAMON!! DIJE ESO!!)  y mis amigos se dieron cuenta que me estaban diciendo cosas, y se armó el pedo, tipo rápido y furioso, los dos carros chocando bien cabrón, atropellamos a un wey, lo subimos al cofre, así lo trajimos un chingo de lados... y yo decidí teñirme de castaño el cabello al día después. Horror total.
En mi cumpleaños: me puse tan peda que guacareé enfrente de los policías jajaja. Bueno, no estuvo tan hardcore, pero igual fue gracioso.
En Tijuana: Me cacheteó una teibolera! Todo un evento! Ahora pasé a los congresos de literatura como la morra que hizo un chingo de aracles en Tijuana. Qué pedo. Pero bueno, otra chica me invitó a subirme al tubo y la cotorreó bien al pedo. Así que estamos equilibrados.
Y no recuerdo si fue en este año o en el año pasado, pero una pinchi morrita bien meca, que fue novia de un ex novio, me la quiso hacer de pedo en el baño de las ánimas.


Fue el año de salir con chicos.
Neta, disfruté a todo dar mi soltería. El pedo es que se me acercaban puros chavitos, y hasta la fecha, el otro día me estaba coqueteando un chavillo de dieciséis. Pinchis mocosos, andan desatados. Pero esa época ya se terminó, y ahorita me voy a quedar con mi chavo poeta :3


Fue el año de:
Black Keys
Tom Waits
Iggy Pop
Foster the people
Beach House <3 p="p">

Fue el año de perder gente.
Murió el bebé de un amigo. Estuvo bien culero ese evento.
Murió mi abuela, ni pedo, ya le tocaba.
Murió una alumnita de mi escuela, fue un evento bien triste.
Una amiga del De Efe ya no me habla a causa de un pendejo.
Varios monos que les "rompí" el corazón dejaron de hablarme.


En fin, en este año pasó de todo, y me da mucha alegría que todas las decisiones que tomé, fueron las mejores. No me arrepiento de nada, al contrario, los pocos problemas que tuve este año fueron por tomar decisiones equivocadas, entre ellas, el aceptar volver a intentarlo con un ex novio. Pero al final todo resultó bien, él por su camino, yo por el mío, que ya tenía trazado el senderito pero no me animaba a tomarlo, y al final sí... Y lo mejor de todo es que este año termina muy feliz, y con la promesa de que el siguiente, será también bieeen chingón :)

Hubo mucha gente que se ofendió, muchos que dejaron de hablarme, pero si eso sucedió fue porque así tenía que ser jaja... El ciclo de la vida.
Ahora quiero dedicar unas últimas palabras a algunas personas que muy probablemente no leerán este blog:
A una amiga que me dejó de hablar porque un wey dijo que ella no había tenido suficientes atenciones -con otras palabras, claro- hacia él, hombre solitario en una ciudad populosa, siendo que ella le consiguió dónde vivir, perdón por dejarme llevar y no creerte en su momento. A un amigo que ya no es mi amigo porque le rompí el corazón, perdón, andaba en una época bien culera, para que veas que todo es en son de paz, te reitero que las marcas de varicela son chidas. A un morro que se enojó porque ya no quise volver a salir con él, lo lamento, es una lástima que tengas una idea errónea de mí pero eres libre de pensar lo que gustes sobre mi persona, no me interesa, y muy probablemente éste sea el último pensamiento que te otorgue: mínimo espero que respetes a la morra con la que seguramente sales, y ya no hables mierda de ella. A una morra que se enojó conmigo porque besé hace como mil años a su ex novio, lo lamento, pero ni amigas éramos cuando eso ocurrió, nuestra simpatía nació cuando, para cerciorarme de que realmente habían terminado, se me ocurrió preguntarte "oye, cómo estás?", ni modo de agregarle el "anoche, por obra y gracia de la cerveza, besé a tu ex galán", si me hubieras preguntado a mí, en lugar de a otras personas, largo y tendido hubiera tenido la amabilidad de explicarte cómo estuvo todo, y por todo me refiero a TODO (qué morboso se leyó.) A una amiga, actualiza tu blog, necesitamos más morbo por estos rumbos! Y finalmente, a ti, qué incómodo que leas esto, pero ya me conoces, me desvelé por ese último mensaje. Te voy a enviar otro. Yo también quiero que mi tierra vaya siendo poco a poco tierra tuya.

Feliz año nuevo, y lo que falta :)

1.8.12

¿Are you talkin' to me?

Neta, cómo escribo mariconerías en este blog jajaja... Les prometo que mi época de cursilerías y demás ha quedado atrás, volveré a la de descripciones de aracles y sarcasmos, neta, esa estaba bieeen chingona, y mucho más entretenida, a poco no?... Pero eso será luego, ahorita quiero irme a pistear... Bueno, no. Nomás voy a seguir de pinche ociosa en esta computadora. Porque quiero y porque puedo y porque estoy de vacaciones. Saludos raza.

22.2.12

De todos...

Me acuerdo cuando estaba comiendo elotes con mi amiga en la estación de Viveros Coyoacán y te estábamos esperando. Pensé que serías un chilango cualquiera, pero eras alto y guapo. También que esa noche nos saltamos la reja del Espacio Escultórico de la UNAM a la 1:00 am y me explicaste por qué se llamaba Ciudad de México, y que más tarde caminábamos por las calles de Coyoacán tomados de la mano, directo a tu casa donde me preparaste el primer huarache que comí en toda mi vida.

Me acuerdo cuando te vi por primera vez en el cibercafé del pueblo que yo solía visitar durante la secundaria, estabas con tu novia y jamás me miraste, pero al poco tiempo recibí una solicitud de msn porque querías sacarme plática. También me acuerdo que años después pasaríamos un Jueves Santo juntos, en el cerro, escuchando "me muero por conocerte", y que me tomaste una de las fotos que más me gustan, a los 16 años.

Me acuerdo cuando nos besamos por dos minutos y medio, atrás del taller de Estructuras metálicas, y un amigo de nosotros estaba cuidando que no llegara ningún maestro. Tú traías una halls de menta y yo una de uva, y no creíste que era mi primer beso porque según tú, lo hice bastante bien.

Me acuerdo cuando tuvimos nuestro primer encuentro con la canción "Lost" de The Cure, y que en algún momento de esa media hora recordé cuando teníamos 7 años y me molestabas jalándome el cabello. Luego no pude evitar un sentimiento casi incestuoso, porque en realidad te conocía de toda mi vida: casi eras de mi familia. Aunque recuerdo que siempre me gustaron tus ojos.

Me acuerdo cuando fuimos al cine en compañía de todos nuestros amigos pero esperamos a que se fuera tu novia para no invitarla, y cuando me tomaste la mano supe que ya habías pescado el anzuelo... Aunque en realidad ni te lo había tirado.

Me acuerdo cuando te escuché tocar canciones de Nirvana un sábado en la secundaria, y aunque tenías un rostro terriblemente desproporcionado, me gustabas. Nunca me hiciste caso, hasta que me puse muy bonita en el bachilleres y esperabas que fuera tu novia, pero te dije que habías llegado muy tarde.

... Me acuerdo que aún después de batearte en bachilleres, 7 años después, me enviaste mensaje para salir a pistear, me contaste que vivías en el De Efe y que todavía pensabas en mí.

Me acuerdo que un Viernes Santo, un muchacho me dejó sola en el Momo para irse a las Ánimas y tú estabas conmigo, y me dijiste: "yo nunca te haría eso Brendita". Y hasta la fecha, sé que nunca harías eso, pero que tal vez no eres el chavo para mí, por tanta mota que te has metido.

Me acuerdo cuando estábamos en tu cuarto escuchando canciones de Nirvana e intentaste tocarme un seno mientras me besabas. Te aparté la mano en chinga porque en secundaria no me interesaba morrear, sólo escuchar música.

Me acuerdo cuando vi una de las frases escritas en tu cuarto que decía: "coger es como bailar, cuestión de agarrar el ritmo" y dijiste: "siempre que tengo sexo, la veo". Luego, cuando tuvimos sexo, te atrapé viéndola y nos reímos.

Me acuerdo cuando me besaste afuera del Mogavi y te dije: "no te gusto, estás triste, lo sé, no te apures, no me interesa llegar a nada, ni volverte a besar ni nada, seguimos igual"... Y luego te besé otra vez.

Me acuerdo cuando un muchacho me dedicó un "me acuerdo" y sentí que estaba enamorada. Pero luego, cuando nos besamos en un semáforo en rojo, no estuvo tan maravilloso y me sentí decepcionada.

Me acuerdo cuando estábamos en La Roca y con lágrimas en los ojos me dijiste que me amabas, y que sabías que este amor sería para siempre.

Me acuerdo cuando estábamos en el San Juan e intercambiábamos miradas confidentes y mensajes cariñosos. Nadie en esa mesa de 8 personas, sabía que llevábamos 6 meses saliendo, todo porque años atrás le gustabas a mi mejor amiga, y yo había sido novia de tu mejor amigo. Me acuerdo que de contrabando estaba más chido.

Me acuerdo cuando me contaste que tenías dos hijos con dos diferentes morras, y que uno de ellos había sido bajo el delito de estupro por el cual estuviste convicto. También me dijiste que estuviste encerrado por robo a mano armada. Y después me cortaste.

Me acuerdo que nos conocimos por teléfono y duramos más de 4 años platicando sin conocernos, y cuando llegó el momento de hacerlo, no eras tan guapo como parecía tu voz. Y aún así fuimos novios tiempo después porque me conocías tan bien que todas tus tácticas de seducción funcionaron.

Me acuerdo que de la primaria fuimos al parque Lerdo, pero yo no llevaba dinero para comprar lonche y tú me pichaste un boli, un burrito y un rompecabezas. El boli se me derritió, el burrito sabía feo, y el rompecabezas lo perdí en ese mismo viaje.

Me acuerdo cuando la policía nos detuvo por morrear en un vochito.

Me acuerdo cuando me dijiste que tenía ojos bonitos y no me la creí, porque apenas tenía 15 años y nunca nadie me lo había dicho.

Me acuerdo cuando estábamos en la Normal y usabas tus poderes de "jefe de grupo" para sacarme de clases y platicar en el patio.

Me acuerdo cuando chocaste una troca y te querías dar a la fuga, y yo te dije: "no lo hagas, eso no es bueno". Me hiciste caso y todo salió bien porque al señor le valió madre. Años más tarde, cuando habíamos cortado, te detuvieron por chocar y darte a la fuga... Y yo me reí.

Me acuerdo de ti porque fuiste el novio con el que menos tiempo duré: un día.

Me acuerdo cuando platicábamos todas las noches y estaba muy emocionada porque estaríamos juntos en el mismo salón. El problema contigo era que no platicabas más que por chat.

Me acuerdo de la posada de Atel, donde todas las bebidas eran barra libre toda la noche. Me puse hasta las manitas porque estaba despechada y tú llegaste y me diste un beso. Esa noche la pasé vomitando a tu lado, en el pasillo principal del antro donde todo el trabajo nos vio. Y nos pareció una bella experiencia.

Me acuerdo cuando fui a tu casa y mientras veíamos fotos de cadáveres, me diste un beso y me dijiste "te quiero". Yo me sorprendí y te dije: "mm... pues... yo también". Y me preguntaste si nadie me había dicho eso, y te respondí que no.

Me acuerdo cuando nos besábamos escuchando las canciones de Tom Waits y Joy Division y todo parecía ser tan prometedor e interesante. Pero resultaste un aburrido.

Me acuerdo cuando nos topamos en un bar rockero y esa noche me llevaste a mi casa. Nos besamos en un semáforo en rojo y te gruñí. Tal vez ese gruñido fue lo que te sedujo desde el principio.

Me acuerdo cuando me bajé de tu carro porque te estaba gustando la muchacha que te llevé para que conocieras y te alejaras de mí... Y de todas formas me puse celosa por ello.

Me acuerdo cuando te besé por despecho, y años más tarde se lo presumieras a todo mundo pero yo les dijera que no era cierto... Y la verdad es que no lo recordaba.

Me acuerdo que estábamos esperando en la fila del baño de mujeres en el San Juan, y de pronto nos miramos y nos besamos. Una muchacha salió en ese momento y todas nos asustamos. Ella, bien linda, nos dijo: "no se apuren, no voy a decir nada".

Me acuerdo cuando me propusiste un encuentro en el mar, había luna llena, marea alta, y ninguna persona a la vista... Y de todas formas no lo hice porque quería estar con la persona indicada... Hasta la fecha no ha ocurrido.

Me acuerdo cuando nos besamos en un albergue del DIF y hacía un chingo de frío.

Me acuerdo cuando me dijiste: "vamos a vernos en otro lado que no sea pistear" pero me resultabas tan poco interesante sin los efectos del alcohol.

Me acuerdo cuando me dijiste: "vamos a pistear y tirar aracle" pero me resultabas tan poco interesante bajo los efectos del alcohol.

Me acuerdo cuando te besé en el patio de tu casa pero tuviste una erección de inmediato. Y a partir de ese momento te dedicaste a acosarme en mi casa y por teléfono. Ha sido de lo peor que me ha pasado.

Me acuerdo que le habías contado a tu ex novia innombrable que te habías enamorado de mí, y que por seguir traumado con ella no habías aprovechado algo bonito conmigo. Y recuerdo que me dejaste de importar hace mucho tiempo, incluso cuando me revelaste esa información.

Me acuerdo de la Novatada de la Normal donde te besé y me dijiste: "no me gusta que me muerdan" y te mordí para no quedarme con las ganas y en ese mismo momento me fui a mi casa.

No me acuerdo por qué me besaste, pero estuvo interesante.

Me acuerdo que me propusiste irnos a un motel, una noche afuera del San Juan, y te dije que no porque te habías tirado a un chingo de morras.

Me acuerdo que eras mi amor platónico por tu voz grave y tus ojos claros, y una noche me besaste bien intensamente en tu carro, el cual días más tardes te robaron... Y no nos volvimos a ver.

Me acuerdo que pasé toda una temporada pensando en ti e idealizándote, porque nos la pasábamos viendo videos de Pantera en tu casa, y cuando nos besamos cerca del puente, no eras tan interesante.

Me acuerdo que te conocí en Madera y nos fuimos a pasar la noche en una cabaña. Pensé que no te volvería a ver y resulta que ahora estamos en el mismo salón.

Me acuerdo de esa noche que escuchamos a Aphex Twin y mientras te besaba me quedé completamente dormida a pesar de ese estruendo.

Me acuerdo que en el bachilleres escuchabas a Theather of Tragedy y que por eso me robaste el corazón. Una vez en el San Juan, años más tarde, te besé para no quedarme con las ganas.

Me acuerdo que te había visto en la escuela, y te di "aceptar" porque me intrigó un poco que quisieras ser mi amigo. Y entonces hablábamos cada noche. Me acuerdo que te desvelabas por mí y que fuiste a repararme el aire acondicionado a mi ranchito.

Me acuerdo que una noche lluviosa nos fuimos a bailar al teatro exterior del Palomar a las 2 am.

Me acuerdo que estábamos juntos en la secundaria y desde entonces confundía tu nombre.

Me acuerdo que eras el mejor amigo de mi mejor amigo de la secundaria, y por eso acepté ser tu novia. También recuerdo tus pantalones súper aguados.

Me acuerdo que tu casa estaba bien chida y me gustaba estar contigo nada más para pasar más tiempo contemplando la vista desde tu cuarto.

Me acuerdo que te conocí en la escuela donde estudiaba mi mamá el bachillerato abierto, duramos nada más como un mes de novios pero siempre que te veía, seguía latente la atracción. Hace mucho que no te veo, no sé si eso todavía aplique.

Me acuerdo que viniste a visitarme durante tres días, pero supe que lo nuestro no podía ser porque no te gustaba pistear.

Me acuerdo que nos conocimos mucho tiempo atrás, en la escuela, y que nunca se nos armó nada. Que nos besamos en las canchas y que platicábamos en la banquita de atrás. Me acuerdo que hace unos días me dedicaste la canción de Polly, pero no me gustan los "hubiera". Y no hay más "hubiera" que tú...

16.12.11

Miedo, es lo que debe tener el cielo...

Pude ver al miedo de frente, a través de unos ojos esquivos que tenían miedo a llorar, la voz quebrada por el miedo a decir algo mal, las manos trémulas como quien padece la enfermedad parkinsoniana... Fue en ese momento cuando sentí un vacío aterrador. La abrumadora soledad, de quien se encuentra perdido en una ciudad que no conoce, me cayó de golpe y estalló en mi vientre... Y tuve miedo de admitir que también tenía miedo... El terror de perder a alguien que se había incrustado en tus huesos como esas placas de metal, que si las arrancas te quiebran el fémur y piensas que no volverás a caminar. Temí convertirme en un "one hit wonder" noventero para destinarme al olvido... Y lo peor de todo: me dio miedo lanzar mi corazón a la licuadora para luego tomarlo, molido entre mis manos, y volverlo a colocar en el hueco de mi pecho, fingir que todo está bien, que late con la misma intensidad que antes, que no está ahogado y desmadrado, y hacer como que no me duele en las noches...

Ahora que el sufrimiento es verdaderamente inevitable, ya no estoy asustada... Pero duele. Duele más que un perro abandonado por su familia en la carretera. Pero, ¿qué le voy a hacer? Es triste haber vivido con la ilusión de convertirte en la obra predilecta de un artista, y luego ser un boceto desechado. Es triste que las palabras de amor en una carta no trasciendan más allá del papel. Es triste lo que la gente promete cuando se quiere... Creer que eres "the one", y luego vivir con el corazón masticado porque "dice mi mamá que siempre no"...

...

No lo sabes, pero hubo una temporada en la que estuve manejando por la carretera, todas las mañanas lloraba escuchando esas estúpidas canciones de Interpol. Era muy infeliz a tu lado, y tú también, por eso ya no nos veíamos nunca, por eso conocí a alguien más y me dejé llevar... pensé que el problema eras tú, pero la verdad es que nadie como tú me ha entendido cuando peor me he sentido. Ni siquiera él. Pensé que con alguien más iba a estar mejor, que iba a ser feliz para siempre, pero para siempre es mucho tiempo, y el problema no son los demás, soy yo...

Oh no, you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
Girl, I know you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
But here comes the fall...

¿Sabes? La otra vez escuché la canción de Read my mind. Y fue inevitable el torrente de recuerdos y la nostalgia, la tristeza, la melancolía... Me acordé de nosotros... Más que acordarme de nosotros, se me vino a la mente que fue ésa la canción que marcó nuestras vidas. Antes era la canción que nos unía, cuando yo te cantaba "can you read my mind?" tenía la certeza de que sí, que podías leer mi mente... después fue la canción que nos destrozó para siempre, en esa terrible noche donde todos los demonios que tenía guardados surgieron y lo eché todo a perder. Y a partir de ese momento he ido por la vida echando todo a perder. Entonces esa canción me recuerda constantemente que no soy capaz de ser feliz, que todo lo que llega a mis manos debo estarlo convirtiendo en mierda para que mi vida siga funcionando.

-Extrañamente, ahora que lo pienso, todo evento desastroso tiene como antecedente un vaso o una bebida caída. Ya van dos veces, pero nada más una te tocó vivir.-

Como esa canción, te acuerdas? Destroy everything you touch. Y así seguiré siendo. Ni tú ni nadie nadie puede cambiarme. Hasta hace unos días sólo recordaba lo malo de nuestra relación, como aquella vez que te dije que eras como Chayo y que ya no podía confiar en ti. La verdad el problema nunca fuiste tú, siempre lo he sido y seguiré siendo yo. Y hoy más que nunca lo odio (pinche cabrón culero mal nacido) y me detesto por haber sido tan ingenua... Soy como esa canción con la que he tenido tanto miedo de identificarme, soy como todas esas canciones de porquería, destruidas, soy como Quiero que me trates suavemente, como Not Even Jail, como Insight, como Pace is the trick, como esas horribles canciones que Bob Dylan le dedicó a Eddie Sedgwick. Y no entiendo, intento estar bien, pero no puedo dejar pasar una mínima oportunidad para echarlo todo a perder, para destruirlo todo y destruir a quienes me rodean. Cambiarles el agua por un trago amargo. Tarde o temprano, hasta los alcohólicos se cansan del alcohol... Y aún me pregunto cómo es que la gente puede olvidarme fácilmente. Lo mejor sería enterrarme para que puedan plantar sobre mí algo mejor. Y yo, ingenuamente creo que aún hay vacíos que no se pueden llenar. Todo es reemplazable. Todo. Hasta yo.


No queda de otra. Tanto lo estuve evitando que me ha llegado de golpe. Y este dolor se aloja en la boca del estómago, en la garganta, detrás de los ojos... Alguien dijo que el llanto es un animal oportunista que vive detrás de los ojos... Quiero desaparecer completamente, tal vez de esa forma desaparezca el dolor que vengo cargando, como a mi hijo más querido.

Todavía tengo miedo. Tengo miedo de ser feliz y que, otra vez, no pueda manejarlo... Pero, sabes? Aún no pierdo la esperanza...

22.10.11

La existencia se hace soportable

He soñado mujeres con viseras de metal y collares amarrados a sus mandíbulas, ellas los usan por las puras ganas de vanidad... He soñado pinturas de casas en llamas y ahora que desperté no puedo dejar de pensar más que en reproducirlas. He soñado conciertos de DJ's y riots en cantinas, perros moribundos y prostitutas en las avenidas; cascadas adornadas de luces como si fueran parques de diversiones, miradas obsesivas y falos eyaculando... Pero eso, te digo, eso no es surreal. La realidad es siempre más extraña que la ficción.

En un día he contado más de 50 cucarachas juntas que escalan las paredes y quedan atrapadas debajo de un tape mal pegado. Arañas e insectos conviviendo en un mismo lugar por el terror a ser muertas por humanos; he visto luciérnagas que un día creí ya extintas, he visto zancudos que después de picarte abren una herida de navaja en los pies y sus punciones arden como quemaduras, moscas succionando la sangre. Mayates saludarme cada mañana con un torso de esmeralda y abejas bebiendo gasolina...

He tomado muchas manos y todas ellas me dicen una historia distinta. La niña del vestido azul tomó mi manita y supe que quería mi cariño, la niña de los trazos torpes me escribió "te ciero" y me abrazó durante toda la mañana, sus manos son lodosas y de que juega fútbol, tan yo hace muchos años. El niño de la mirada se cubre sus ojos cuando llora, con las manitas llenas de pimienta. La vieja de las manos de lejía: nunca habían sido tan hermosas, jamás sus pétalos se vieron mejor. Algunas manos tiemblan, otras tienen un color verdoso, otras me acarician, otras más agarran mi corazón y lo confortan...

No, tal vez no sea soportable, pero la existencia sigue.

11.7.11

insomnio

Esta noche soñé que iba a un teatro, un teatro mágico. En la entrada, una persona me decía: pase, pase, la entrada cuesta la razón. Yo sonreí, casi solté una carcajada por la referencia, pero esa sonrisa trascendió el sueño, despertándome con la manifestación de una leve risilla mía. No pude volver a dormir en unas horas. Me tiene preocupada si pagué o no el boleto de entrada.

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Despierta me quedé pensando en esas canciones horrorosas que hablan acerca de quedarse despierto pensando en alguien. "Esa noche como todas desperté pensando en ti, y en mi reloj todas las horas veo pasar...", "quiero dormir cansado para no pensar en ti..." y me di cuenta de que debe ser una sensación desoladora, horrorosa como esas canciones. Como si una roca fuera puesta en el pecho, y oprimiera la respiración, luego le saliera una raíz que se mete en la carne, los pulmones, el corazón, las costillas y el estómago... Pero al fin y al cabo no sería un árbol verde, alegre, con sabia, nidos de aves y lleno de vida, sino uno gris, seco, vampiresco, como la roca de la que nació.

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Soñé que tenía una gran bola en el brazo que iba creciendo en una extraña masa purulenta. Desperté con alivio al darme cuenta que sólo había sido un sueño. Intranquila, me levanté por un bocadillo nocturno al refrigerador, mi brazo me daba comezón. Con la luz del artefacto electrónico que enfría los alimentos con el fin de conservarlos, observé el lugar del escozor... Una bola pequeña, como señal de un piquete o mordida, estaba en el brazo opuesto al que soñé la masa purulenta. Fui a mi recámara, busqué y rebusqué algun animal que pudiera haberme ocasionado eso, pero no encontré nada. Aproximadamente media hora me tomó eso, y en ese tiempo, la roncha había desaparecido, sólo quedaron unas pequeñas marcas en el lugar de la molestia, como vestigio de la mordida. Tuve miedo, porque entonces algo que no dejaba seña de haber estado ahí, había succionado algún líquido de mi cuerpo. Y entonces me resigné a que pronto estaría alucinando con seres antropomórficos sentados en mi cama, estaría sufriendo de anemia y muriendo de un extraño padecimiento, hasta que alguien levantara mi colcha y encontrara con espanto que un gigantesco animal alargado me estaba comiendo poco a poco la sangre.

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Más tarde, entre sueños, escuché una canción de Joy Division. Me dio una alegría inconmesurable porque pensé que sería la música de mi corazón, como la que escuchaba la pequeña Momo, y me puse a cantar, hasta que se me hizo extraño que saliera otra canción y tuve que despertar. Vi que el iPod que tenía a un lado se había encendido solo y no pude más que sentir una extraña decepción. Aunque, pensándolo bien, tal vez fue lo mejor, porque de otro modo, hubiera sido deprimente que Joy Division representara la música de mi corazón.

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Cerca de las 5 de la mañana pude conciliar el sueño, y ahí estaba yo, gozando tranquilamente de los placeres oníricos, cuando, entre esos mismos sueños, escuché la voz de una mujer:

-Despierta... Despierta
-No! no me voy a despertar -resongué
-Te voy a levantar -respondió
-Ay sí, como no.


Ring... Ring...

El timbrazo del teléfono me obligó a dejar mi cama para contestar.

Levanté el auricular.

-Bueno... -dije aún dormida, pero al otro lado de la bocina no escuchaba nada... - BUENO!! -dije en voz alta ya más despierta y molesta por la interrupción


-Buenos días -dijo una mujer al otro lado
-Buenos días -respondí.

Tonos de ocupado

"Pendeja... sí me despertó."

20.6.11

Putas

Putas. Putas. Las mujeres adoran decirse putas. Entre morras, es el insulto preferido y que con más saña dicen: "PUH-TA"... Presión fuerte en el "pu", chasquido de la lengua en el "ta". Nomás por ser promiscuas ya son putas. Pero no saben que en realidad las putas son prostitutas, sexoservidoras, meretrices, nada que ellas confunden con el libertinaje sexual o la suerte con los muchachos, o cambiar de novios a cada rato, o disfrutar de su cuerpo y sus goces, o usar faldas cortas o lo que sea. Hace poco hubo una marcha en favor de las "putas", porque las mujeres están cansadas de que en las calles los hombres les digan piropos, obscenidades por la ropa que usan, también abogaban por tener libertad a la hora de decidir sobre si realizar o no el acto sexual. Por favor, ni siquiera al exigir su libertad sexual son putas. Y el epíteto fue elegido por mero sarcasmo pero creo que entre mujeres se llaman más de esa forma... Y lo seguirán haciendo... La prostitución es un trabajo, implica dinero a cambio, a veces ni siquiera pueden decidir sobre con quién tener sexo porque, como cualquier trabajo, es una mera obligación. ¿Y quién no ha sido llamada puta? También yo. Todas injustamente. Y la única vez que en verdad me he sentido como tal, nadie me lo dijo, sólo el dinero. Una ocasión, finalizado el acto sexual, me dieron cien pesos y me dejaron a la buena de dios en la calle. Quería quedarme con 60 pesos para al menos disfrutar el dinero, pero el dolor físico y sentimental era tan grande que preferí pagarme un taxi de regreso y unas pastillas que me impedirían cualquier mala sorpresa. A veces una se pregunta cómo se puede ser tan estúpida por una idea errónea del amor a los 17 años. Síganse pues llamando putas. Yo pienso que son unas pendejas.


Por cierto, todo lo anterior, era sarcasmo.

21.3.11

Qué triste es el olvido...

Ahora que recuerdo, me doy cuenta de lo triste que es el olvido. Bien lo decía Borges: el olvido es la única venganza. Duelen más las promesas escritas en el viento del desierto...

¿Y qué es el olvido? El compañero de salón que dejó su huella en el mar de la memoria, en el río que corre y jamás regresa, los calcetines perdidos sabrá dónde, el perro callejero, la cena de hace un mes...

Tanta vida compartida: los llantos confiados al regazo, los besos profundos, los abrazos infinitos... ¿Todo para qué? Para que terminaran en una caja polvosa, en la parte más escondida del armario... Allí donde el olvido se guarda.

11.3.11

inefable... y los crayones...

Me gusta reconocer esta época como "aquella en que me gusta dormir con las ventanas abiertas". Cuando ocurre el cambio de clima siempre me siento extraña, en ese ambiente tan poco "yo", apenas me reconozco. De esas veces en que ninguna canción es lo suficientemente digna de ser bailada, y ningún postre es tan sabroso como en los sueños, pero despiertas y se ha ido, y te sientas a recordar tu sueño y esperar que el llamado creador haga llover flanes y pays, porque no tienes ganas de preparar ninguno de ellos. No tienes ganas de nada... Pero a la vez esa energía se mantiene latente en tus extremidades, en el estómago, en el corazón, en la garganta, en los pulmones, en la cabeza, en los ojos... Y quieres salir corriendo, llegar a la carretera, pedir un aventón y llegar hasta donde la inseguridad te lo permita...


Tengo tranquilidad. La tranquilidad de una granada con seguro.

Quiero cantar y quiero morder; quiero maquillaje de colores y quiero medias grises; quiero abrazar un perro y quiero matar una cucaracha; quiero escribir algo con sentido y quiero tragarme lo que pienso. Quiero todo y nada. No sé qué pasa, siento la felicidad en mi piel y a la vez tengo la sensación de que el frío no se ha ido. No entiendo nada de lo que pasa y la verdad no me interesa. Me gustaría estar en una playa sin la preocupación de un tsunami, me gustaría que este texto tuviera sentido siquiera, en lugar de parecer las palabras de una preadolescente en su etapa de depresión o los sentimientos casi suicidas de Hermann Hesse. Vaya porquería... Esta época me parece de ensueño, de pesadilla, de paraíso, de película, de infierno, de Matrix... Me siento como en un sueño, en el sueño de alguien más, en un juego de los sims versión hiperultramoderna donde yo soy el producto morboso de un jugador. No me extrañaría que de pronto el creador de mi vida virtual se apareciera frente a mí y me dijera: "me he aburrido de ti, ¿algo que quieras decir a tu favor para conservarte?" y yo... ¿Qué respondería?: "ya mero es primavera, déjame disfrutarla al menos, ¿no crees que he vivido? yo creo que he vivido: he bebido agua de mar, llorado con una película, he sangrado, pateado, herido, mutilado, retado a la autoridad, puesto mi vida en peligro veinte veces... Hasta he montado una mulita... Dime tú si no me he entregado completamente a la vida... Y qué es la entrega? Apostar todo a un solo objetivo, arriesgarte a perderlo todo, hasta la locura por haberlo perdido..."

Pero a mi creador eso le valdría madre. Y ahí mismo terminaría mi palabrería...

En estos momentos yo sólo quiero las palabras para describir lo inefable, componer un poema bien chingón que seguramente sería dedicado a ti, a tu vida, a mi vida, a los encuentros y las coincidencias. Al destino del que prometí no hablar jamás y aún así mete sus narices donde ya no se le llama...

Y luego tengo ganas de quebrarme las rodillas y llorar. Rabiar hasta rabiar, porque como dice la canción: "ay soledad, siempre he pertenecido a ti", y pensar todo lo que me molesta, todo lo que me taladra el cerebro para luego concentrarlo en un simple "no". Escuchar la radio nocturna para hacer más grande el vacío de mi estómago y que las mariposas amarillas mueran de intoxicación por bilis, sus cadáveres verdes se hagan polvo y salgan de mi boca provocando una nube verdosa a mi alrededor, que bien García Lorca podría identificarlo con la muerte...

En fin, voy a contarles una historia, la historia de un amigo, bueno, no amigo, más bien conocido...

La otra vez estaba desayunando unos tacos de barbacoa en un lugar que parece un bodegón, anaranjado por dentro, los ganchos de la carne colgando del techo, gigantesco y frío. Comíamos tacos y lonches de barbacoa mis compañeros de trabajo y yo, todos ellos unos adultos que no entienden de la vida: si tienen hambre, y si quieren barbacoa, que sea la de ese establecimiento porque no se atreven a probar de ningún otro lugar. Yo les digo: mejores he probado, amigos míos, mejores y de todas... Pero eso a nadie le interesa, ni siquiera a mí, y no sé ni por qué demonios lo saco a colación... Total, estaba pensando en el hombre que una mañana de frío vi vagabundear por otro puesto de tacos de barbacoa, y que se saboreó con los tacos que se le cayeron a una compañera de trabajo, pero da la casualidad de que un perro le acompañaba y ellos decidieron mejor darle las sobras al animal que al vagabundo. "Lo siento mucho señor, ya están sucios", dijo una. El señor dejó que su compañero perruno comiera y prosiguió su marcha, no obstante, el can no lo siguió, esperando contar con más suerte y volver a comer otro sabroso taquito. El indigente se sintió traicionado y varias veces se llevó al perro forzadamente con él, pero el chucho regresaba con nosotros. Fue la primera vez que vi un perro traicionero, pero bueno, el hambre es canija. Total, el vagabundo se sintió triste, luego su tristeza se convirtió en enojo... Pobre hombre, no me quedó más remedio que verlo partir, echando gritos con su voz quebrada...

En fin, ahí estábamos en aquella bodega comiendo tacos. De pronto sentí una extraña presencia a mis espaldas. Algo me obligó a mirar... Y ahí estaba, el Antoñito... Vagabundeando como siempre... Nos saludamos de lejos y él comenzó con su repertorio de La Cucaracha y otras canciones contra el gobierno. Ya hace tiempo que no lo veía, la verdad es que siempre me lo topo en los lugares más extraños, (como casi todas las personas que describo en este espacio). Él solía comentar mi Fotolog mucho antes de conocerlo en persona, y yo siempre lo ignoré: en realidad no sabía quién demonios era, hasta que estudiamos juntos en Filosofía y Letras... También ahí lo ignoraba, pero por una u otra razón nos vimos forzados a socializar... Lo admito, me terminó cayendo muy bien...

De las veces que llegué a topármelo, fue una madrugada: caminaba yo por el centro y él iba en su bicicleta, nos saludamos amistosamente, le pregunté: "eh pirata, qué haces tú aquí?" y respondió: "qué haces tú aquí"... Reímos, charlamos brevemente y cada quién siguió su camino.

Otro día fui a una conferencia de Ignacio Solares y ahí se presentó de pronto sin que nadie lo esperara, llegó cuando ya había empezado, como a la mitad, caminó directamente hasta nuestra fila y se sentó a un lado mío. Tenía pinta de que no se había bañado y pese a ello traía un extraño olor a crayones, y por supuesto se lo hice saber. Nada más llegó a preguntar cómo estábamos, a divagar algunos minutos, y así de imprevisto como llegó, se fue, dejando desparramado su extraño aroma.

Esa mañana de los tacos no olía a crayón pero lo noté muy cambiado, me di cuenta que acababa de despertar luego de una aparente noche de aracles, andaba más revolucionario que de costumbre... "Nos acabamos de levantar y decidimos empezar a tocar para sacar feria y seguir pisteando", fue lo que me dijo cuando nos encontramos. Yo le iba a pichar una orden de tacos pero al ver que iba acompañado, decidí resistirme de eso... Y así, se alejó, llevaba un poco del dinero que acababa de juntar en sus manos, tomando un rumbo desconocido...

Siempre he creído que él es la imagen perfecta de la decadencia, pero no una decadencia completa, nomás esa que empieza a fraguarse hasta terminar a la edad de treinta años... Sobre todo por su olor a crayón...

No hubiera escrito nada de esto, a no ser porque el otro día, un evento me dejó consternada...

Yo estaba triste, estaba enojada, estaba amargada... No sé todavía por qué... Y tenía unas inmensas ganas de pistear... Temía ponerme muy ebria y perder el control hasta el grado del aracle... Pero nada de eso ocurrió... Estuve muy animada, muy feliz, beber era exactamente lo que necesitaba y lo hice con gusto y sin medida... Esa noche vomité mi ropa sin darme cuenta... La verdad no me importó...

Lo único que me alertó un poco fue hasta la mañana siguiente: Había charcos debajo de mis tenis, recordaba poco de lo sucedido, tenía nauseas y una extraña felicidad, como si tuviera ganas de seguir pisteando. Me desperté completamente hasta que percibí ese extraño aroma... Acepto que me aterré un poco, pero nomás lo suficiente como para alertarme de un peligro cercano: esa mañana, era yo quien olía a crayón.

5.2.11

Neta, a mí jamás me ha gustado el pinchi invierno.

Y ahora, menos.



No recuerdo que durante el invierno la ciudad pareciera estar bajo una ola preapocalíptica: las calles solitarias y congeladas gracias a los derrames de agua que ocasionan las tuberías rotas, autos chocados, la gente que se atreve salir tan enchamarrada que aparentan llevar un traje antirradiación, no hay pan ni tortillas ni comida en ningún lado porque no hay luz y las tiendas donde venden víveres tan frías como si estuvieras en un tianguis al aire libre. Mueren animales del zoológico, pareciera que hay grandes baratas en las tiendas de ferretería, que el agua se fuera a acabar. No hay semáforos y en los cruceros es un caos vial total, imposibilidad de llegar a nuestra ciudad ya sea por vías aéreas o terrestres, imposibilidad de comunicarse porque el teléfono e internet no sirven y la señal de celular es débil. Parece que los apagones de luz son ocasionados para evitar ataques de los zombies o para volver loca a la gente, comiéndose unos a otros porque no hay comida y no pueden salir, cadáveres regados por todos lados, la milicia estableciendo un toque de queda, federales vigilando las calles...

Bueno no, eso último no... La mitad es mentira...

En fin, odio este pinchi frío, y lo pior de todo es que aparentemente se extenderá. Y para acabarla de chingar, en mi casa no prenden el calentón que porque hace daño... Más daño me hace aguantarme este clima horrendo. O sea, si afuera estamos a -6°C y en mi casa estamos a 3°C, las autoridades paternas dicen que "está chido". Méndigos chihuahuitas con los que convivo, que son del mero Chihuahua del mineral del Parral.

Yo creo que todos aquellos que dicen que les entona el frío es porque viven en la comodidad de su calefacción o súper calentón, con chocolate agüelita y variedad de tés, agua caliente corriendo tranquilamente por las tuberías, un auto que funciona y encima tiene calefacción, botas tipo esquimal para salir aunadas a una chamarra, guardapedos y playeras térmicas, gorritos, orejeras y electricidad en sus casas para mínimo mantenerlos entretenidos del caos que hay afuera. Y si no, están igual de locos que mis jefes.

Y si no, entonces son como yo... Y seguramente estarán odiando al frío en estos momentos... La única vez que recuerdo haberme puesto bien contenta por una nevada, fue cuando se le ocurrió caer en primero de Mayo y me perdí la "fabulosa" experiencia de asistir a mi primer desfile del día del Trabajo. Pero ahora no creo que esté tan agradable, seguramente ha resultado ser una experiencia bastante desagradable para más de cien, aún cuando haya "puente"... Pinchi puente no me ha servido de nada, la he pasado hibernando como oso... Eso sí, he soñado en exageración y eso es algo que disfruto a más no poder... Hasta que se me congelan los pies y me tengo qué despertar para cambiar de posición... Y yo estoy bien, no quiero pensar en la gente que está sin luz la mayor parte del tiempo o sin agua. No sé, no puedo evitar imaginar que (si no es que todos) la mayoría de los homeless ya pasaron a un mundo mejor. Si es que existe.

Cómo quisiera tener una cerveza fría en mis manos, mínimo se me calienta el cuerpo y se me olvida lo demás. O al menos a mi morrito para que no nos importe en lo absoluto que no prendan el calentón, ni nos interese la falta de luz ni de comida...

Pero no... también anda en una batalla contra el frío y sus estragos.

En fin, si están leyendo esto, dichosos ustedes que tienen electricidad.

Saludos!

30.12.10

En este 2011...

Yo no sé qué quiero para este nuevo año que se avecina. La verdad yo no soy muy de metas, propósitos o lo que sea. No sirvo para proponerme cosas, no sirvo para hacer realidad mis planes, en realidad siempre que planeo me sale todo al revés, pero no por ello al revés-mal... Increíblemente todo sale bien. Así que espero seguir haciendo mi vida como hasta hoy: una improvisación de la existencia.

Mi novio y yo tuvimos contacto por mera casualidad y sin estarlo buscando nos llegamos a enamorar. El trabajo que ahora tengo no fue porque yo llenara una solicitud o porque me hubiera sometido a algún concurso, la verdad es que me lo ofrecieron solito. Tuve que hacer algunos sacrificios pero todo salió bien al final. Mi corte de cabello fue un mero arranque de "cambiar la rutina" y los mejores momentos de mi vida se han presentado cuando menos los esperaba.

Las pedas más chidas son las que salen de pronto y en los lugares más inesperados: los jardines de la escuela, el gimnasio de la Uach, el depa de Janice o una mañana en la Cerve.

Creo que hasta el momento de hoy he hecho todo bien, y espero seguir haciéndolo el resto de mi vida, y si alguna vez la cago pues ni pedo, será parte de la vida y el sufrir las consecuencias será tal vez necesario, pero no obligatorio. De cualquier forma soy tan feliz de ser yo y compartirme con las personas que más quiero.

I have no regrets.



Y ahora, canciones que les harán recordarme :D jajajaja, para todo el 2010!

Gary Numan me acompañó todo el 2010 con su chingonsísima canción de Cars... Era la única razón por la que me gustaba el Videsa.



Una de las canciones más emblemáticas y representativas de mi persona, siempre me pone de buen humor y con esta tiramos party muchas veces :) "with the record selection and my mirror's reflection i'll be dancin with ma seef woo hooo" jajaja me encantan los zombis!



La decadencia es y será parte de mi existencia. A veces son el único peligro para mí misma. Aunque hasta ahora todo ha salido bien, me he sentido genial, Joy Division siempre serán parte de mi vida y de ese lado oscuro que no es tan agradable pero igual existe, como en cada uno de nosotros.


"could these sensations make me feel the pleasures of a normal man?"


Mi más reciente adquisición que espero se quede conmigo el año que viene :D



La canción que me hará recordar mi ranchito y los niños a los que les di clase :D siempre les cantaba esta canción y el disco de Re me acompañó muchas veces en mi camino de terracería. Muy felices momentos.



En mis pedas más alegres siempre está esta canción... La mamada... No sé, de esas rolas que las cantas a todo vuelo y cuya letra te llena de euforia... Buen hit :D "sé que te excita pensar hasta dónde llegaré". Neta, cuando escuché a Cerati en concierto... Qué buena voz tiene... Y hacía unas improvisaciones bien mamonas en la guitarra... Lástima lo de su condición.



Esta canción siempre sale casualmente cuando salgo con Richi... Y lo invito a bailarla conmigo... Chale, me entona un chingo bailar.



De las primeras canciones que escuchamos Richi y yo juntos... Y extrañamente hablaba de la Guerra civil española y de mi queridísimo García Lorca "Federico Lorca is dead and gone" :D el destino, el destino.



Y finalmente Ladytron. Dudo mucho que su música me acompañe en este 2011, pero de cualquier forma dejo esta canción como despedida :D
"i know her, used to follow everywhere we go... and it's so sweet now you're sleeping with the boy i know... The boy i know, knows a pretty girl in every town... And the way they found, they were made to let each others down". (sus letras siempre tan malvibrosas jaja, me encanta!)




Éste fue mi 2010 en canciones. Canciones para recordarme :D jajaja uff... qué narcisista soy, mamé.

17.8.10

El sauce y la palma se mecen con calma...

sus hojas se visten de una cara azul
qué hermoso sombrío da el sauce y la palma
alma de mi alma qué linda eres tú.


Hoy, mientras me tomabas de la mano, lo descubrí. Y no pude evitar balbucear mi más nueva rebeldía: ya no quiero vivir deprisa.

Yo, que admito haber jugado carreras desde el Palomar hasta el bachilleres -y ganarlas, por supuesto-, andar a 60 km/h en la terracería, a punto de estrellarme a 120 contra una troca y llegado a los 140 en la carretera con tal de no dejar pasar a un Cipol. Yo, que hago 15 minutos de mi casa a la tuya cuando lo regular son 35, he decidido que mi nueva rebeldía será no andar tan rápido. Ya no me importará llegar tarde a todos lados y que me regañen por ello, no me importará que alguien detrás mío me presione con el automóvil para que alcance más revoluciones por minuto, no me interesará hacer una pausa detrás de una luz amarilla, conceder el primer pase luego de un alto y esperar pacientemente ante un cruce muy transitado. Porque mi vida detrás del volante ya no será de Dead and Dripping sino de To be stuck inside a mobile with the Memphis blues again o incluso de It's so good. Porque ya no será de comidas de tres bocados, sino de postres eternos. Pinchis Teogonías que se vayan a la mierda, hoy quiero leer un Ulises...

Cada viaje tendrá un pretexto para ser contemplado, cada luz mercurial intermitente, cada paso peatonal mal pintado, cada muerto al lado del canal, cada perro y cada gorda serán un pretexto para activar un nervio sensible, bajar la velocidad y mirar. Últimamente siento que algunas circunstancias, personas o programas están hechos específicamente para mi contemplación, a veces me siento como en ese juego de los Sims donde sólo observas y manipulas. Yo no manipulo, sólo observo y me deleito. ¿Deleitarse? Qué extraña palabra. Qué extraña circunstancia. Yo soy dios. El dios de la condición humana y la insoportable levedad del ser. Pero ya no quiero serlo, tantos años de llevar esas prácticas morbosas lo hacen hasta cierto punto aburrido. Ni siquiera el otro dios tiene tanto acercamiento a nosotros: nada más hizo una programación y la dejó correr, con todo y bugs.

Tal vez después, en mis vacaciones de la deidad, retome aquella afición que tenía por perder mi vista en el techo, quizá sienta nuevamente la necesidad de comer despacio y me quede 20 minutos más en la mesa. También espero volver a la afición de observar a las hormigas, el gusto por hacer caras frente al espejo y pasar horas maquinando peinados que jamás usaría en la calle. Tal vez algún día prefiera una tarde en el pasto que una tarea en la biblioteca...

Lo que aún no entiendo es por qué doce horas continuas juntos, con la tierra temblando bajo nuestros pies, nunca son suficientes...

Me da todavía más morbo pensar en cómo las cosas resultaron y embonaron perfectamente desde hace algunos años. Me gusta pensar en todas las veces que me hicieron sufrir por amor (sufrimiento in-útil) y cómo las circunstancias nos trajeron a ti y a mí al presente que ahora compartimos. Por eso no le reprocho nada a nadie, al contrario, estoy feliz por todas esas relaciones que no funcionaron, por los desaires, desamores, decepciones, frialdades y traiciones "sufridas" y por todas aquellas personas con las que simplemente, jamás se nos antojó entablar una relación y que nomás fungieron para pasar el rato. No fueron más que personajes secundarios en el argumento principal que somos nosotros.

Te digo: lo nuestro no pudo haber resultado mejor.

De cualquier modo, ya lo he decidido... ¡Mañana juego con el balero!


Al golpe del alba la liebre es ligera
qué lindo es el sol que alumbra la tierra...

10.7.10

"kitsch posmoderno"

Pues...

Me invitaron a una mesa de lectura...

Y esto es lo que presenté...

Cabe mencionar que el escrito lo hice ese mismo día, y no lo acabé... Así que lo corté abruptamente jajaja...

Pero aquí se los muestro ya terminado :B


Una última nota... Les advierto, no es nada gracioso a menos que hayan visto El Verguillas y algunos otros videíllos disque populares en yutub... Y quizás ni así sea gracioso juaja...



Este escrito se lo dedico al Papa.

Les voy a narrar la experiencia del peor día de mi vida.

Esa mañana, no me acuerdo si era miércoles o era jueves, no me acuerdo wey, era entre semana... No tenía planeado nada asombroso, nada fuera de lo común, prometía ser sólo de Efukt y el hombre del desarmador, ya saben ¿no?, disfrutar del interné tran-qui-la-mente hasta que la peor desgracia de todas ocurrió. Una frase amenazaba el navegador y decía: "la página web no se puede mostrar". Y yo pensé: "oh mai gah! what is going on?" Pues nada, que no había internet. Así que apagué y encendí el módem, reinicié la computadora, borré el historial y las cookies y ni merga, nada dio resultado. Llamé al proveedor de servicios de internet y me preguntaron si ya había apagado y encendido el módem y reiniciado la computadora.

Cómo odio el servicio de internet de Telmex. Neta, a mí me vale verga, pero a ese pinchi slim le voy a cantar un tiro, me vale verga, me vale verga, así mero, me vale verga. Lo bueno es que yo sólo poleo con la gente que es mala, no con la que es buena, y el sujeto al otro lado de la bocina parecía ser bueno... También ella... La niña... Así que no tuve ánimos de ponerme a alegar. Al fin y al cabo no era ni su culpa. Ya como último recurso intenté manipular las fuerzas del internet porque, ¿saben? tengo poderes, con la mirada puedo apagar videocámaras. Pero creo que mi habilidad no funciona con el internet.

Total... Mi opinión es que en situaciones de tremento estrés, como ésa, lo mejor es cagar. Me empaqué el libro Vaquero y en el baño comencé mis actividades de recreación para los esfínteres.

¿Y el internet apá? Bien gracias.

Ya como último recurso se me ocurrió prender la televisión, pero admito que eso fue un error. Creo que no existe una tortura más grande que la programación matutina con sus canales de ventas, esas porquerías que te venden y que te hacen creer que no puedes vivir sin ellas... Es que miren, les diré el secreto de la vida, a la gente le vendes mierda y mierda compra. Entonces los de Televisa dijeron: "pos si la gente quiere mierda, mierda le damos". Hablando de comprar mierda esa mañana preferí mejor irme a comprar unas papas con chingos de salsa y nada mejor para complementar el coctel de gastritis que una cerveza oscura. En ayunas. La verdad es que taba hungry, taba hungry.

Encontrábame yo en el Oxxo cuando detrás de mí, en la fila, escuché la voz de un sujeto pedante, llevaba consigo tres celulares, sombrero de copa, esmoking y un bastón. Se parecía al bari del logo del monopoly pero con papada más grande. Y traía dos que parecían ser sus guardaespaldas, que en lugar de traer chalecos antibalas, llevaban puestos unos tablones con publicidad de Telcel... Total, un millonario cualquiera. El mamón el mamón. Terminé de reconocerlo cuando dijo: "no descansaré hasta que cada mexicano tenga un celular Telcel". Nooombre ps me valió verga, así mero, me valió verga y que me acerco y le digo: "heey yu morerfoquer, tiris nait tiris nait in november rain in juarez, dats in the morning". Y no me dijo nada el goey. Así que le digo: "ira ira, ven ven ven ven"... y ¡puuum! En la pinchi jeta al culeeero. Y el puto nomás decía: "yaa weeey, ya weeey". Y yo ¡pum pum pum pum! Al puto. Pero pos la neta fue muy poco lo que le pegué porque ahí estaban los guardaespaldas y me amarraron como puerco. ¿Qué les puedo decir? La verdad en los chingazos yo nomás la armo con la mierda.

Y pues ya, a partir de ese día fui una héroa nacional de ciudad Chihuahua. Subieron videos al yutub de mi ataque y neta, la raza se hacía playeras con mi cara y con mensajes para fomentar el amor a las matemáticas y a la física y neta, se hacía honor a grandes inventores como Einstein, que por si no sabían, es el wey que inventó el foco. Total, los mensajes decían:

Si:

E = mc2, donde E es igual a energía, m a masa y c está al cuadrado, eso significa que se multiplica por dos, eh? eh? nooombre, qué chingona soy.

Entonces:

Brenda = Poder

¿Ya vieron?, ¿ya vieron? PODER

Nooombre pos no, una chulada. Y la raza a veces decía puras calumnias, puras calumnias. Pero en realidad era porque me envidiaban.

Total, nomás duré encerrada como dos días en la cárcel, y yo adquirí mucha fama en ese tiempo, pero afortunadamente pude invocar al dios Eolo y éste me sacó de la cárcel en un carro último modelo, del 95, nooombre, casi del año...

Y me trajo de regreso a mi casa para descubrir que el Internet no había regresado...

Así que les publico esto desde un cibercafé...



FIN

14.3.10

qué lástima... pip pip pip pip

Sé que algo anda mal y no soy yo. Me desespera que los jugos gástricos se pongan a bailar en mi panza al ritmo de la música de género ansioso. A veces quisiera mandarlo todo a la mierda para dejar de sentirme sola, a veces quisiera fingir que no me importa para que de verdad me valga madre, a veces quisiera salir corriendo en medio de la noche para que alguien me secuestre, haga videos snuff conmigo y nunca más volver. Desaparecer como desaparece la gente, así de pronto, y ya no pensar. Quisiera encontrar la droga perfecta para hacer más llevadera la náusea de mi presencia, para hacerme más interesante, para olvidar quién soy y ser alguien más, para entrar en la resaca infinita que me haga perderme en un coma. Me gustaría encontrar la verdad y que duela. Me gustaría sentir rabia en lugar de nada. Me gustaría tener los huevos de decir YA BASTA...

Por otro lado...

Me gusta pensar que alguien pudiera adorarme en secreto, hacer dibujos de mí mientras duermo, contarme historias, hacerle un altar a mis pechos, tener una foto donde caminamos juntos tomados de la mano, como una postal. Me gusta pensar que viajo junto con el viento cálido hacia nuevos lugares, que estoy en la cima del mundo y que puedo observarlo todo. Cada bicho, cada luz mercurial, cada hoja que huele y sabe a naranja. Me gusta pensar que cuando llego a mi trabajo alguien me recibirá con una sonrisa y le dará gusto verme llegar, le gustará platicar conmigo aunque sean trivialidades, le gustará compartirme lonche. Me gusta pensar en los perros corriendo, oliéndose los traseros, moviendo la cola, aullando cuando se sienten solos.

Me gusta pensar que sólo eso necesito para ser feliz...

Ash... Pero a veces es tan difícil.

2.1.10

Porque lo digo yo.

En esta casa no se tiene derecho a estar loco. Ni siquiera la abuela loca tiene derecho a estar loca. Todos se sorprenden cuando la vieja no los reconoce, cuando se preocupa porque ya se quiere ir a su casa, porque se levanta por las noches y a la mañana siguiente no recuerda lo ocurrido o porque a veces come poco y otras se atasca como vagabundo. Para ello existen muchos medicamentos controlados que se adquieren fingiendo estar demente mostrando síntomas de ansiedad, paranoia e insomnio. Pero no. Nadie aquí debe estar loco.

Aquí en esta casa no se tiene derecho a estar enojado. Por ello, la ira se reprende con ira, con amenazas. Que te calles porque sino te parto el hocico. Que si te crees muy listo, o por qué osas ir contra la autoridad... Y demás sarta de tonterías que sin duda deben ser maquinadas para herir a las personas.

En esta casa no se tiene derecho a estar triste. Para eso existe el alcohol. Aunque tampoco se puede pistear, porque eso desencadenaría la diabetes, y "es una enfermedad muy fea... glup, glup, glup". Así que sólo los que ya la tienen pueden darse el lujo de ser alcohólicos, que al cabo son los que proveen el sustento en la casa y, por tanto, tienen el permiso de derrocharlo. Así sea el dinero que se pida a todos los integrantes disque para pagar las cuentas.

Aquí se cría a todos los hombres como mujeres y a las mujeres como hombres, para luego quejarse de que los hijos permiten que la novia los maltrate, y que las hijas tengan puros amigos batos. A los primeros se les llama pendejos, a las segundas se les da entender de putas. Y cuando quieren disculparse por hacer sentir a los unos de pendejos y a las otras de putas, se llevará una rosca de Reyes. De ese modo se debe marcar como asunto arreglado, porque, se le recuerda que en esta casa, no se puede estar enojado.

17.11.09

pio pio pio pio pio pio

Supuestamente así dicen los pollos cuando tienen hambre y cuando tienen frío. Yo tengo las dos, por eso lo dije seis veces. Pero no me quejo. Hay gente que no tolera el frío y se dice de Chihuahua, nomás porque se la pasa enviando sus correítos pinches de "sabes que eres de Chihuahua porque..." ¡Por favor!... El frío es lo único que te hace sentir realmente vivo cuando eres joven y realmente muerto cuando eres un anciano. Es que ya saben lo que dicen, enero y febrero, desviejadero. Y la única que está renunente a irse es mi abuela, Guadalupe Madrigal Ortiz. Bien podría ser un esqueleto carcomido por gusanitos y de todas maneras seguir vistiendo faldas largas con medias corridas, mientras pone su cara de regañada, que fue la única que le han enseñado a hacer. No como mi otra abuela, Velia González Olivas. Una señora cuerda, toma-camiones, correlona y mordelona. Quizás de ahí mismo he sacado mi instinto perruno que, a pesar de autoapodarme pollito sin cola, no poseo nada de esa identidad en mis venas. Sólo lo he elegido porque es gracioso. Mucho. Apenas lo escribo y vean cómo me río:

pollitosincolajajajaja

uff...

Pero los pollos han quedado atrás, sólo me gustan para comerlos. Los perros no me gustan para comerlos sino para retratarlos, cruzando la calle, comiendo papas, acostados, tendidos en banquetas mojadas, etcétera. La única que no he podido tomar ha sido sólo una y una sola. Hay una perrita que va a la primaria y le dicen "La Loba". Está bien cotorra porque no hace caso. Es un gato en el cuerpo de un perro. Les gruñe a los niños, camina con un aire de diva alemana de la Segunda Guerra Mundial y se relame los pelos carboneros del hocico. Quizás lo único que conserve de dignidad canina sea que esculca en la basura buscando restos de los mocosos derrochadores. Pero eso me hace pensar que no es un gato, sino un humano en el cuerpo de un perro. De una perra, más bien. Pero en realidad ella no sería en absoluto como un ser humano, podrá contonearse, podrá buscar en los desperdicios, podrá gruñirle a los lepes, pero nunca jamás rogará porque la alimenten. He ahí el mar que separa a la Loba de los humanos adulones. Ése es el lado solitario de esos seres cuya ascendencia lejana sigue siendo completamente lobuna. No por nada los vagabundos se sienten identificados con ellos. No sostienen conversación alguna, pero la compañía es lo único que requieren. Compañía y fidelidad. También comida obviamente, y por ahí dicen que con dinero baila el perro. Pero el perro, te digo, no baila por nada. Es como cuando te dicen puta y dices: "no soy puta, porque no cobro". Los perros no bailan por el dinero, menean la cola por simpatía y se acabó, al más puro estilo del "pégame pero no me dejes". Y por eso, durante décadas, se les ha considerado tontos. Los perros son como Jesús, te perdonan desde antes que les pidas disculpas. Defienden tu casa a cambio de no sé qué simpatía adquirida por el llamado síndrome de Estocolmo. Han recibido maltratos pero aún así, saben confiar, agachar las orejas y andar con la cola entre las patas. Te hacen sentir inferior con su humildad, como esa canción de un wey que quisiera ser civilizado como los animales. Debió decir, como los perros. Ellos se limpian las patas antes de comer, dicen "buenos días" y "buenas tardes" a medio mundo con la lengua y la cola, despreocupados, divertidos, correteando hormigas, ladrándole a los aviones, echados bajo el sol en tiempo de frío y en los charcos en tiempo de calor. Muerden la lluvia. Saben vivir bien y alegrarse a sí mismos. Ladran cuando juegan, ladran cuando defienden, ladran cuando tienen hambre, ladran cuando tienen frío, ladran cuando ladran. Ladran hasta para ocultar su mariconería. Sales a jugar con ellos y te reciben meneando la cola (bendita cola) dependiendo de hacia qué lado apunte, sabes cómo se siente el perro. Que si tiene los pelos parados está enojado, que si la trae metida tiene miedo, que si la trae parada está contento. Claro, quién no. Pero fuchi los french y todos esos perros accesorio. Son rete lambiscones... Pero no la Loba... Ella sí es bien loba. Quizás mañana se me ocurra ladrarle y esperar a que reaccione. Quizás mañana le pueda tomar una foto mientras esculca en la basura. Quizás mañana la vea y podamos ser amigas vagabundas, hacernos compañía sin mirarnos, sólo observando a los niños jugar al futbeis.

13.9.09

No me pregunten por María.

La otra vez me preguntaron por María. "¿Por qué nunca salen juntos? Así es como debería de ser".

Jamás me han gustado los "así debe ser" o "lo aceptable es que hagan esto y lo otro". Prefiero no enterarme de lo que hace aún cuando llevemos tanto tiempo conviviendo juntos. No me gusta que me digan que la han visto bailando sin pensar en mí, que no me llama cuando estoy en el trabajo y que no me visita cuando tiene oportunidad.

No me pregunten por María, no me digan que la han visto. Yo sé que ella disfruta más cuando no está a mi lado, y que apenas está sintiendo lo que es ser atractivo para los demás junto con sus beneficios y tragedias. Pero es que ella apenas sabe lo que es la libertad.

Tampoco le pregunten a ella por qué no hacemos nada juntos, yo sé que con los demás comparte vinos, bailes, cenas y conmigo televisión, menstruaciones, desayunos.

Somos tan diferentes. A ella le encanta ponerse sus patines, pasear por la ciudad durante la tarde, oler el pasto recién cortado, guardar sus actividades como si fueran secretos, abrazar a sus amigos tristes, hacer galletas, pasteles y pan... y que nada de eso comparte conmigo.

Antes sí me afectaba... Me sentía más solitario estando a su lado, con su boca y su mente llena de secretos que no podría conocer, que ya no me atrevía a preguntar porque sería el marido inquisidor en lugar del amigo confidente.

Pero María... Yo también conozco la libertad...

La libertad de decirte que te amo sin las lijaduras del desamor, de permitirte esas salidas sin que pienses en mí con remordimientos mientras yo me quedo en casa, de mirar a otros hombres mientras los deseas inocentemente. Ten la seguridad que no me perteneces, no eres un objeto para mí.

Pero pobre María...

Ella vive con la presión de saber que soy una serpiente en su vitrina. Me dejo acariciar y alimentar, me mantengo pasiva. Pero la naturaleza que reside en mí es una fuga de gas. Una granada con seguro en manos del terrorista.

Eres libre María, hasta que yo decida iniciar la combustión.


No me perteneces, es cierto.
Pero tampoco eres dueña de ti misma.