Hay gente bien cerrada de mente que dice que las drogas son para ponerte bien pendejo, y nada más. Sean o no consumidores, las personas que aseguran tal falacia son las mismas que tienen sexo nada más por tenerlo o se someten a vivir sin él amargamente; las mismas para las que escuchar música, ver una pintura o una película, son cosas prescindibles de su diario existir; las mismas que viven por vivir, que comen nada más porque tienen boca y caminan sólo porque no se han convertido en discapacitados.
Hoy salgo a la defensa de las drogas como el argumento en el eterno debate de hombres y mujeres descorazonados que aseguran "no todos los hombres, no todas las mujeres somos iguales". Así lo mismo. No es lo mismo decir que consumes marihuana, que decir "hoy me di un pericazo". No es lo mismo un viaje de heroína que uno de LSD, así como no es lo mismo el cigarro que la cerveza.
Y aún así, hay gente aferrada a decir "la droga hace su propio efecto, te metas lo que te metas, todas las drogas sirven para ponerte pendejo"... Vale, el sexo también sirve para procrear, entonces, ¿por qué no lo estás usando como tal?
Específicamente hoy, salgo a la defensa de una sustancia conocida como LSD. Toda la gente atormentada debería probarla, y la gente que está en paz consigo misma: también. Es de esas drogas que han abierto el panorama de muchísimas personas durante décadas y que justamente marcaron el inicio de una época de despertar, en la música, en la filosofía, en la literatura, en la vida. Casi me atrevo a decir que es una ilustración de la época posmoderna. Claro, siempre y cuando, sea llevada con un correcto estímulo. Por que así como las mujeres no se portan de igual forma en un congreso que dentro del cuarto de un motel, una droga tampoco tiene similar efecto en un rave o con gente malvibrosa, que dentro de un espacio controlado. Aunque en algo estoy de acuerdo: dicen que la meditación te provee de un tercer ojo (un chakra supremo), paz, tranquilidad, equilibrio, etcétera, pero el LSD tampoco es que sea muy espiritual, mucho menos en un ambiente occidental. Vale, es como la gente que pretende seguir una filosofía hinduísta y usa dinero para pagar por sus velas y alfombras de meditación: tiene tintes espirituales pero tampoco esperes obtener la filosofía budista en una (o varias) tomas.
Al menos yo siento que me he convertido en una persona más reflexiva que antes, no suelo hacer tantos aracles como antaño, evito malvibrarme y tomar discusiones por cualquier pendejada, me alejo de la gente con la sangre pesada y procuro ser más comprensiva con las personas. Va, mi manera de ser perfeccionista y malhumorada a veces choca con este nuevo modo de ver la vida, pero igual procuro encontrar un equilibrio sin tornar mi vida en una existencia carente de pasión. Disfruto mucho de las personas, me gusta platicar con ellas y ya no tirar -tanta- malavibra, irónicamente, he comenzado a tener más momentos de soledad, a disfrutar más el hecho de no estar acompañada ni de que los tipos me anden tirando el can o buscando mis abrazos o besos, ni la madre... Anteriormente, cuando andaba soltera, salía con tres o cuatro sujetos a la vez... Hoy me da pereza... Nunca había estado tan tranquila al terminar una relación, e incluso las personas que dejaron de hablar conmigo hace algunos años y volvieron a tener trato conmigo, me han dicho que algo ha cambiado en mi manera de ser. He aprendido muchas cosas de los sistemas, de las matemáticas, de la sociología, de la naturaleza, de la filosofía, del mundo entero! Tanto así que incluso voy a estudiar una tercera licenciatura, esta vez en Matemáticas. Disfruto el cine y la literatura desde otra perspectiva, me he alejado un poco de la computadora y, lo mejor de todo, disfruto muchísimo más la música. Desde entonces, le he transmitido a todos mis compañeros el grandioso gusto que tengo por la música.
Desafortunadamente, desde entonces, el alcohol me da pesadillas. Siempre que tomo alcohol en exceso o entre semana (cuando se supone debería descansar para ir a trabajar al día siguiente) siempre que hago eso, me dan terribles pesadillas, teniendo en cuenta la definición de pesadilla, un mal sueño que te despierta abruptamente. Y pues, no sé. Tal vez sea un placebo, tal vez realmente estoy cambiando, tal vez sólo estoy en mis veintitantos, pero de algo estoy segura: me siento en paz.
Pronto iré a un lugar lleno de gente malvibrosa, esa será la prueba de fuego. Jajaja...
Saludos a todos. Les dejo esta rolita jaja la cara está muy malvibrosa, pero es buenísima, un viaje... A ver si luego hago un post de rolas para viajar.
Creo que una de las mejores cosas que tengo en la vida, es el oficio de mi papá, quien además de trabajar en una biblioteca, se dedica a la carpintería. Así que nada más vengo acá a Internet a presumir el contenido del nuevo regalito que me hizo nomás por leer mucho: un nuevo librero.
Ahí pude, finalmente, poner mi colección del poeta favorito de todos los críticos literarios y las mujeres: el Bukowski.
Yo sé que, además, envidian mi gran colección de novelas de Luis Spota... Nombre, rete chingón ese wey, y pura calidad para todos los críticos literarios.
También tengo algunos libros que serán motivo de envidia para investigadores literarios y educativos, entre ellos algunos de Paulo Freire, Emilia Ferreiro, Baudrilard, Jaime Labastida y Edgar Morin.
Éste sí les dará buena envidia: El ruido y la furia, de William Faulkner...
Y finalmente, mi pequeña colección de juegos para mi consola de Super Nintendo... Yeeeiii!!
Ahí va el librerito, nomás que me dio flojera :P jaja no le pude tomar foto de frente porque tengo un desmadre (para variar) en mi cuarto.
De que existe una literatura femenina, yo considero que sí. No hay duda. Esto no significa que todas las morras escribamos literatura femenina, y la verdad, no sé qué tan posible sea que un hombre pueda escribir esta clase de textos. Dejando de lado que conocen los asuntos de crítica literaria posmoderna y la madre, creo que es mejor explicar qué se llama Literatura Femenina (o al menos lo que creo que es)... esto de la Literatura Femenina surgió por una especie de crítica al canon establecido (el canon establecido son las novelas que representan una época), en el que las voces feministas levantaron su queja de: "¿por qué no hay casi mujeres en el canon literario, cuando sí existieron escritoras?" y Harold Bloom, con palabras más refinadas, les responde: "es que no valen madre como escritoras, con sus honrosas excepciones". Y luego ya, surgió una crítica donde las mujeres, al vivir circunstancias sociales distintas a las masculinas, con todos estos patines de exclusión y crianza "femenina", justificaron que la escritura femenina, no es cierto que sea pésima, sólo incomprendida. Bueno, yo no estoy segura de eso, realmente muchas escritoras no me llenan en su manera de escribir, así como muchos hombres también escriben para la chingada, y con todo, son publicados por RandomHouse Mondadori. El problema aquí, me lo vino a revelar el meco del Bukowski en su novela Mujeres, donde una tipa le enseñó la novela que estaba escribiendo, a lo que él piensa:
"Glendoline sacó su novela y empezó a leernosla. No era del todo mala, pero era muy poco profesional y necesitaba mucha corrección. Glendoline suponía que el lector tenía que quedarse tan fascinado con su vida como ella misma lo estaba".
Viniendo de un wey que también, muchas de sus novelas las escribe como si todos nos fascináramos con las morras a las que se tira o las pendejadas que hace, pues es cierto: no a todos nos interesa lo que pasa en tu vida, ni lo que quieras escribir de ella. El patín con el Bukowski, es que metía mucho sexo y detalles morbosos que, igual no eran para nada de gran valor literario, pero procuraban que el lector se mantuviera pegado a la novela hasta el final.
Entonces, esta realidad impera en todas las redes sociales, llámese Facebook, Twitter, Instagram y el abandonado Google +... Es decir, por eso no les dan "like" a sus estados ni "favorito" o "retuitear" a sus pendejadas en tuiter. Porque son tan personales que a nadie le importan. Con la excepción de los tuitstars que, vale, pues siempre habrá alguien que les haga creer que alguna pendejada que digan es importante, nomás por ser ellos y no por el valor de lo que ponen. Es como si Borges dijera: "abajo el gobierno" y luego un wey sin jale, hippie, dijera: "abajo el gobierno". La cosa cambia.
Pero en fin, en este blog, que es más bien personal, yo no vine a contarles cosas que les interesen, sino que vengo a descargar todas mis cursilerías femeninas. Esta semana he estado reflexionando mucho sobre los recuerdos que se manejan en espiral y cómo la vida, al igual que las estaciones, son un ciclo con pequeñas derivadas a lo largo de su desarrollo. Hace aproximadamente un año yo estaba en Mérida, escuchaba Black Keys y Beach House... Y mientras estaba sentada, viendo la primavera por la ventana, recordé esas canciones de Beach House que siempre me recordaron a alguien, que estaban ahí como constante de que estaba tomando una mala decisión, de que debía seguir escuchando Beach House y que, cuando encontrara alguien a quien dedicarle una de esas canciones, sería alguien maravilloso. Pues vale, ya van dos canciones que le dedico a esa persona. Más bien como tres... Una fue hace casi exactamente un año: Lover of mine... Y después, la canción Take Care, sentía que debía dedicársela a alguien, pero dudaba montones... No lo hice... Y me di cuenta que, cuando le dedicara esa canción a alguien, sería alguien maravilloso...
Bien, siento que es el momento.
Yo sé que no les interesa lo que recuerdo, porque los recuerdos son míos y nada más. Pero igual, es interesante recordar cosas, y tener la certeza de que estás a punto de olvidar otras. No sé si sea algo feliz o algo triste. Por lo pronto, es primavera... Luego verano, después otoño e invierno... Y primavera otra vez.
Qué tal amiguitos! Hace mucho tiempo que no escribía, ni siquiera para comentarles sobre los nuevos libros que he leído. Lo cierto es que nomás acabé de leer uno de cuentos de la Flannery O'Connor, y luego comencé uno del bitnik de Kerouac. En fin, no vine a hablarles de ello, vine a platicarles sobre este año que ya se va. Una tristeza. Sobre todo porque estuvo muy bonito, fue un año lleno de aprendizajes, amistades y mucha libertad, sobre todo. Estaba revisando mi tuiter, todos los tuits que hice el año pasado, y -ya conocen mi problema de la mala memoria- basándome en ellos, voy a hacer un recuento de cómo estuvo este 2012, para comenzar el que viene con muchas ganas.
Sí, con muchas ganas, y con mejor esperanza y alegría que el anterior. No me acuerdo exactamente cómo estuvo el año, pero sí recuerdo -gracias al tuiter- que lo comencé alejándome del internet. Perdón, sí, lo sé, pero fue muy necesario. ¿Saben? Acababa de cortar con un wey cuya relación -en su momento- estuvo muy padre, así que ya se imaginarán el desequilibrio de volver a estar "solo" y la madre. En fin, si mal no recuerdo, creo que ese mono me estuvo volviendo a buscar o algo así, y yo como que no muy bien quería volver. Ah sí, ya me acordé. Uff! Un chismezote!! Ese Año Nuevo comenzó con el mensaje de alguien, cuyo nombre no voy a decir, así que sólo lo llamaremos el chico misterioso *turiruru turiruru* y pues fue muy interesante. La verdad como que tenía una cierta idea de que tal vez yo le gustaba, pero pensé que le entonaba de una manera infantil. Total, les decía entonces que yo estaba alejada del internet, y sólo volví a él hasta que ya, tuve un momento de iluminación, y poco a poco fui soltando la malavibra. Esta malavibra, les digo, se hizo manifiesta gracias a música de Tom Waits (nombreee, bien chingón, pero ¿se imaginan? puro mierdero estaba sintiendo) así que mis amigos estaban todos sacadillos de onda (les agradezco por este medio, aunque tal vez nunca lo lean, luego lo haré de manera personalizada con cartitas de TQM y la madre)
Mi desintoxicación cibernética duró hasta marzo, mes que marcó la serie de cambios que habrían de ocurrir a lo largo del año. Pero bueno, me estaba aventando un rollo bien morboso y con la historia de mi vida, que cuando llegué a partes que involucraban de maneras exageradamente morbosas a los demás, decidí detenerme y borrar los chorrocientos mil párrafos que tenía avanzados. Así que, en lugar de entrar en muchos detalles, que igual pueden terminar afectando a terceros, mejor diré las cosas genéricamente.
Fue el año de los viajes.
Viajé a Mérida, lugar que me permitió comenzar con mi transformación, tocar fondo para encontrar un nuevo renacer.
Viajé a San Carlos, en Sonora, lugar que me permitió reflexionar profundamente sobre mi situación, y dejar de tomar decisiones inadecuadas en mi vida.
Viajé a Tijuana, sitio en el que reforcé las buenas decisiones y el buen camino que iba tomando.
Viajé a Guadalajara, un viaje muy alegre que me permitió compartir muchas cosas más con alguien que quiero.
Fue el año de los aracles.
Uff!! NETA!! PINCHIS ARACLES!! Ni siquiera tuve oportunidad de escribirlos todos aquí mamones!!
El primero: Me tocó estar en una balacera y tirarme al suelo al escuchar "¡todos al suelo o los mato!". Yo que me había jactado de nunca estar cerca de algún acto violento.
Luego: Por andar rubia, unos chacas me gritaron cosas obscenas de carro a carro, y yo andaba tan peda y tenía tanto miedo que les dije: ya chavos, no quiero problemas (NETA MAMON!! DIJE ESO!!) y mis amigos se dieron cuenta que me estaban diciendo cosas, y se armó el pedo, tipo rápido y furioso, los dos carros chocando bien cabrón, atropellamos a un wey, lo subimos al cofre, así lo trajimos un chingo de lados... y yo decidí teñirme de castaño el cabello al día después. Horror total.
En mi cumpleaños: me puse tan peda que guacareé enfrente de los policías jajaja. Bueno, no estuvo tan hardcore, pero igual fue gracioso.
En Tijuana: Me cacheteó una teibolera! Todo un evento! Ahora pasé a los congresos de literatura como la morra que hizo un chingo de aracles en Tijuana. Qué pedo. Pero bueno, otra chica me invitó a subirme al tubo y la cotorreó bien al pedo. Así que estamos equilibrados.
Y no recuerdo si fue en este año o en el año pasado, pero una pinchi morrita bien meca, que fue novia de un ex novio, me la quiso hacer de pedo en el baño de las ánimas.
Fue el año de salir con chicos.
Neta, disfruté a todo dar mi soltería. El pedo es que se me acercaban puros chavitos, y hasta la fecha, el otro día me estaba coqueteando un chavillo de dieciséis. Pinchis mocosos, andan desatados. Pero esa época ya se terminó, y ahorita me voy a quedar con mi chavo poeta :3
Fue el año de:
Black Keys
Tom Waits
Iggy Pop
Foster the people
Beach House <3 p="p">
Fue el año de perder gente.
Murió el bebé de un amigo. Estuvo bien culero ese evento.
Murió mi abuela, ni pedo, ya le tocaba.
Murió una alumnita de mi escuela, fue un evento bien triste.
Una amiga del De Efe ya no me habla a causa de un pendejo.
Varios monos que les "rompí" el corazón dejaron de hablarme.
En fin, en este año pasó de todo, y me da mucha alegría que todas las decisiones que tomé, fueron las mejores. No me arrepiento de nada, al contrario, los pocos problemas que tuve este año fueron por tomar decisiones equivocadas, entre ellas, el aceptar volver a intentarlo con un ex novio. Pero al final todo resultó bien, él por su camino, yo por el mío, que ya tenía trazado el senderito pero no me animaba a tomarlo, y al final sí... Y lo mejor de todo es que este año termina muy feliz, y con la promesa de que el siguiente, será también bieeen chingón :)
Hubo mucha gente que se ofendió, muchos que dejaron de hablarme, pero si eso sucedió fue porque así tenía que ser jaja... El ciclo de la vida.
Ahora quiero dedicar unas últimas palabras a algunas personas que muy probablemente no leerán este blog:
A una amiga que me dejó de hablar porque un wey dijo que ella no había tenido suficientes atenciones -con otras palabras, claro- hacia él, hombre solitario en una ciudad populosa, siendo que ella le consiguió dónde vivir, perdón por dejarme llevar y no creerte en su momento. A un amigo que ya no es mi amigo porque le rompí el corazón, perdón, andaba en una época bien culera, para que veas que todo es en son de paz, te reitero que las marcas de varicela son chidas. A un morro que se enojó porque ya no quise volver a salir con él, lo lamento, es una lástima que tengas una idea errónea de mí pero eres libre de pensar lo que gustes sobre mi persona, no me interesa, y muy probablemente éste sea el último pensamiento que te otorgue: mínimo espero que respetes a la morra con la que seguramente sales, y ya no hables mierda de ella. A una morra que se enojó conmigo porque besé hace como mil años a su ex novio, lo lamento, pero ni amigas éramos cuando eso ocurrió, nuestra simpatía nació cuando, para cerciorarme de que realmente habían terminado, se me ocurrió preguntarte "oye, cómo estás?", ni modo de agregarle el "anoche, por obra y gracia de la cerveza, besé a tu ex galán", si me hubieras preguntado a mí, en lugar de a otras personas, largo y tendido hubiera tenido la amabilidad de explicarte cómo estuvo todo, y por todo me refiero a TODO (qué morboso se leyó.) A una amiga, actualiza tu blog, necesitamos más morbo por estos rumbos! Y finalmente, a ti, qué incómodo que leas esto, pero ya me conoces, me desvelé por ese último mensaje. Te voy a enviar otro. Yo también quiero que mi tierra vaya siendo poco a poco tierra tuya.
Buenos y bellos días amiguitos! El día de hoy sentí una gran necesidad de externar todas las pendejadas que pasan por mi cabeza, espero les guste. Es un recorrido por mi vida y traumas musicales...
Bueno, como muchos de ustedes sabrán -y seguramente sí, porque soy bien obvia- me gusta traumarme un chingo con bandillas y música y demás. Así de que durante dos meses, no puedo hablar de otra cosa que no sea una determinada agrupación, y todo el día me verán y escucharán con ellos de fondo, si salen conmigo a pistear, los traigo todo el rato, y luego todo lo que ustedes digan, yo les responderé: "como esa banda que me gusta!"
Toda mi vida he sido así... Recuerdo que todo comenzó una mañana, cuando estaba en la primaria, y me gustaba un chingo el Gianluca Grignani... Sí, ese wey de la rola que dice "yo pienso que, no son tan inútiles las noches que te di"... Mis papás me compraron el disco y toda la cosa, y de ahí partió una afición extraña por todos los cantautores-italianos-fresones-noventeros, como Laura Pausini, Nek, Eros Ramazotti y ps no me acuerdo qué otros. El siguiente video es de una canción que hasta la fecha me sigue gustando un chorro. Del Gianluca. La neta muchas de sus canciones tenían contenido existencial bien intenso jaja. Creo que no era el mejor disco para una morrita de 11 años.
Gianluca Grignani - Una chica normal
De estar en ese film, yo nunca me cansaré.
Afortunadamente entré a la secundaria, y sentí como que esa onda ya no era mi onda, porque ps uno está en secundaria, y debe crecer y dejar de llamarle "recreo" al recreo... "Ya no se dice recreo, niña, es receso". Pfft. Uy sí, muy grandecitos, mequers. Total, por aprobación social, debes decirle receso al recreo, y esto lo convierte en algo automáticamente más aburrido. Y debes dejar de escuchar a Laura Pausini porque es parte de crecer... Por ello, en mi primer año de secundaria, yo era fanática de Caifanes. Uy sí. Rudísima. La verdad es que me han gustado desde que estaba bien pequeñita, y bailaba bien alegre La Negra Tomasa y cantaba sin temor alguno la de Mátenme porque me muero.
Caifanes - Nubes
Vamos a dar una vuelta al cielo. Para ver lo que es eterno.
Y así hubiera seguido otros tantos años, pero luego, hice amistad con una chava dos años mayor que yo, Alexa, quien me introdujo en la vida y obra del grupo Nirvana, del cual estuve traumadísima durante 3 años. Me sabía toda su vida, les había hecho una página de internet, me sabía todas sus canciones, me las aprendí en la guitarra y, por supuesto, como homenaje mayor al Kurt Cobain, no me bañaba, me creía bien grunge. Hasta la fecha sigo sin bañarme, la diferencia es que ya no tengo pretexto: soy bien puerca.
En fin, fue una bonita época, estaba tremendamente enamorada de Kurt Cobain, me gustaba un chavillo que era la viva imagen de él, compré todos sus discos, y me sé todas sus canciones. Así que si un día me invitan a pistear y de pronto sale una canción de Nirvana, CUALQUIERA, me sabré la letra de memoria, de principio a fin. Ni pedo. Les dejo una de mis canciones que en esa época no me gustaba tanto, pero hacia el final de mi fanatismo nirvanero, se convirtió en una de mis preferidas. Hasta la fecha.
Nirvana - Lounge act
don't tell me what i wanna hear, afraid of never knowing fear
Como me creía bien metalera, mientras escuchaba Nirvana también escuchaba bandas tipo Haggard, Cryptopsy, Brujería, Therion y otras con gritos guturales y orquestas mamonas... Un gran acervo musical... Qué vergüenza, lo sé... De cualquier forma, aquí les dejo un rolón, de esta maravillosa banda llamada Haggard y que nunca pude ir a ver, pese a que se presentaron aquí en Chihuahua, y dicen que tocaron el himno nacional mexicano. Muy triste, pero en ese entonces yo no tenía dinero. Y pedirles a mis papás no era una opción.
Haggard - Per aspera ad astra.
Per aspera ad astra era un disco en honor a Galileo Galilei. Bien chido el bato :b
Y así duré un rato, de metalera en la preparatoria. Luego, no sé por qué demonios, me hice fanática a morir de Radiohead. Así, mal pedo... Me sé todas sus canciones hasta el disco Hail to the thief, que fue el último que compré de ellos. Me daba mis buenos viajes con sus rolas y, la neta, no necesitaba drogas... creo... bueno, nomás en pequeñas cantidades :b La canción que les dejo a continuación es una de mis preferidas, en realidad no podría elegir una casi porque todas son buenísimas. Muy buen grupo al que tuve oportunidad de conocer en una época chida. El disco de Amnesiac lo recuerdo con harto cariño porque mis papás, un día, llegaron y me lo dieron, así sin más. Nunca se los había pedido y yo ni cuenta que ellos sabían lo que me gustaba. Bien bonitos ellos.
Radiohead - Knives out.
i want you to know he's not coming back, he's bloated and frozen. Still there's no point in letting it goin to waste. So knives out, catch de mouse, squash his head. Shove it in your mouth.
Después de esto, me había enamorado de un chico en el bachi, bien feo jaja, pero con buenos gustos musicales. Ya desde entonces estaba de moda entre la raza alternativa ser un hipster. Gracias a él, vinieron a mí Sigur Ros y Mogwai. Post-rock a todo lo que da. Mi trauma fue tan grande que se lo pasé por recomendación a otro amigo, quien también se traumó, y ahora lleva en su cuerpo tatuajes de ese tiempo tan loco.
Mogwai - Hunted by a freak
Luego tuve una época bien chida, con amigos bien al pedo y con música igual de chingona: Tool, Nine Inch Nails y A Perfect Circle... Lo mejor de lo mejor. Mucha mota, muchos aracles, cero alcohol. Extraño enormemente esta época porque, aun cuando estaba deprimida y era fanática traumadísima de Herman Hesse, siempre hubo buena compañía que me alivianara el pedo. Ya aquí se veían algunos remanentes de la actividad hipster-melomaniaca que se haría totalmente manifiesta unos dos años más tarde -ya entonces compartía discos con amigos y tuve mi primer acercamiento con Ladytron a los 16-. Tool estuvo apenitas, porque en esa época también me gustaba todo lo relacionado a la física cuántica, a las matemáticas, el cálculo diferencial, integral y demás. Estuve a punto de ser una geek perdidota, una ingeniera... Realmente no sé por qué no sucedió.
Tool - Parabol/Parabola
this body holding me. Feeling eternal all this pain is an illusion
No sé en qué momento, pero también tuve, una temporada embobada con Fobia. La relaciono con el fallecimiento de mi abuelo, que ocurrió en algún tiempo durante el bachi. Muy buena banda y el vocalista sigue igual de guapo que siempre... Sus inicios nada qué ver con esas rolas maricas de "tengo miedo"... Pfft... Les recomiendo principalmente su producción de la época del Microbito. Ése sí era rock mexa.
Fobia - Dios bendiga a los gusanos.
Sí. Que dios bendiga a los gusanos, porque me limpiarán las manos si me las ensucio en vida.
Finalizó esa época, y de pronto a que ni saben qué, me hice fanática de los Héroes del Silencio JAJAJA... Todo mundo me la caga por ese gusto, casi podría decir que es un gusto culposo... CASI. Porque siempre es inevitable que salgan en la rockola de un bar y yo la cante a todo pulmón. Me aprendí todas sus rolas, todas todas todas, todas... Lo malo es que, cuando me pongo a pensar realmente en ellos, me recuerdan a un noviecillo que tuve a los 17 años y que era todo un mequer... Y yo todavía más mequer por andar con él... Pero bueno, todo pasa y los Héroes del Silencio, de cierta forma, me recuerdan aquella tormentosa (sí, tormentosa y culera) época donde estuve a punto de tocar fondo. Pero de todo se aprende. No me arrepiento de absolutamente nada.
No podría elegir mi canción preferida de los Héroes, porque tienen algunas composiciones buenísimas. Además de la que les voy a poner, les recomiendo la rola de Apuesta por el rock n' roll... Me decidí a publicar mejor Mar Adentro porque es una canción bien intensa. Imagínense nada más nadar mar adentro, y no poder salir... Así estaba yo cuando anduve con ese tonto. De meca en una relación que te abruma, te posee completamente, y no puedes salir porque a su vez, hay un efecto hipnotizante en el mar. El mar te llama, el mar es traicionero. Pinchi mar, está bien bonito.
Héroes del Silencio - Mar adentro
y por fin he encontrado el camino que ha de guiar mis pasos. Y esta noche me espera el amor en tus labios...
Pero como les dije, todo pasa, y de pronto dejé a los Héroes por Soda Stereo, y luego a Soda Stereo por Gustavo Cerati. Mucho mejor, a mi parecer. Tuve la fortuna de verlo en concierto (¡en tu carota, coyote cósmico! bueno no, nomás en la cara de todos los losers que no pudieron verlo en un estado no-vegetal) y uff, también me compré un chingo de discos de él jaja... Maravillosa época, si me lo preguntan. Quisiera volver a escucharla porque, pese a todo, fui muy feliz, y me transmite una especie de malegría. Melancolía y alegría. Saudade. Como quieran llamarle, piratas. La siguiente canción es del que, desde mi punto de vista, es el mejor disco de Cerati. Muy buena creación, muy buena producción. Amo la voz de Cerati, idéntica a cuando canta en vivo, sólo que con más improvisaciones, más energía, más chingón.
Gustavo Cerati - Engaña
Frente al ventanal nos pusimos a jugar a decirnos la verdad... que más engaña saber.
Luego tuve un breve periodo de tiempo en el que estuve escuchando, por influencia de una entrañable amistad, a Óscar Chávez... combinado con Mano Negra y Manu Chao. Un amigo al que casi no veía pero nos la pasábamos hablando por teléfono. Su padre había fallecido en ese tiempo y realmente necesitaba alguien que lo escuchara. Hasta hace unos días estuvimos recordando cuando poníamos canciones y las escuchábamos juntos, y luego él me contaba sus tristezas y yo le contaba las mías. Sentimientos catárticos relacionados con esa música.
Óscar Chávez - Merceditas
... pero no sé por qué la flor se marchitó y muriendo fue. Y amándola con loco amor, así llegué a comprender lo que es querer, lo que es sufrir... Porque le di mi corazón.
De una época feliz y llena de bonitos recuerdos, pasamos a otra todavía más chida, escuchando a Ladytron... Woah! Un viajezote esa bandita. Mi afición por ellos duró cerca de dos años. Muy buenas rolas, y satisfacía plenamente todos los estados de ánimo que me cargaba en ese entonces, los cuales, como hasta la fecha, me hacían la voluble pirata que soy... Aunque antes era más marcado, creo. En fin, muy chidas sus canciones, muy buena propuesta. La siguiente no es de sus canciones más movidas, pero sí de las que más me han llegado de ellos.
Ladytron - International dateline
i'm tired and weightless, unconcious as we cross the international dateline, lets end it here
Combiné ese grupito con otras banditas hipsters y pues de ahí viene todo mi acervo musical expandido, muchos de ellos, desafortunadamente, no trascendieron más allá de traumarme un mes por disco: I Monster, Caribou, The Radio Dept, Daft Punk, Broadcast, Santogold, Air, Aphex Twin, Baxter, Blonde Redhead, Belle and sebastian, Delorean, Dredg, El perro del mar, en ventura, Freezepop, ADULT, Junior Boys, M83, Justice, Amon Tobin, Silversun Pickups, LCD Soundsystem, Metric, My bloody valentine, Jesus and Mary chain, The Mars Volta, The Rapture, Tricky, Portishead, Unkle, Xiu Xiu, Velveteen, yeah yeah yeah's, 65daysofstatic, etc etc etc. Larga la lista, en realidad no recuerdo todas las banditas. Generalmente, cuando mis amigos me piden recomendaciones, se las hago de este acervo expandido. Siempre encuentran una de su gusto y satisfacción. Hay de todo para todos. En esa temporada, también, estuve muy traumada con el brit hop.
Air - Sexy boy
Después, como casi todos los melómanos, estuve escuchando sin parar, disco tras disco de Pink Floyd. Muy buena época aunque un poco introvertida. No recuerdo exactamente qué fue de ella. Extrañamente me dejó un vacío musical bien pirata, porque luego yo ya no sabía qué quería escuchar. Disco tras disco descargado, una sobresaturación de canciones y grupos, más allá de saciar mis oídos, me dejaban un hueco atroz. No encontraba mi banda, no encontraba mi identidad, y sentía que debía hallarla a través de la música... Y oh, por dios, así fue. En una época de inmensos aracles, desmadres y demás, llegó como estaca en el pecho de vampiro, Joy Division. Fuck yeah, muy buena banda, me daba todo lo que necesitaba, era la "perfect drug" para un alma solitaria y altamente adicta a la música como la mía.
Joy Division - Shadowplay
... i was moving through the silence without motion, waiting for you. In a room with a window in the corner i found truth.
Pero vale, en ese entonces yo era conocida por mis abrumadores desmadres y la gente me decía que yo era bien malvibrosa y demás. Por esa razón, decidí hacer a un lado Joy Division y escuchar a Café Tacuba, porque yo lo relacionaba con algo menos triste. Y así fue, mucho tiempo estuve manejando a mi ranchito con los cafetos de fondo, recordando mis épocas de primaria y secundaria cuando los escuchaba esporádicamente, luego en la prepa.
Café Tacuba - Las flores
Ayyy! Ven y dime todas esas cosas, invítame a sentarme junto a ti... Escucharé todos tus sueños en mi oído...
Bueno, de hecho, ahora que lo recuerdo, también me gustaban un chorro esos monos en la prepa, pero ps sólo me había hecho fanática del Cuatro Caminos, así que no cuenta, porque era mi época hipster. Pero bueno, luego llegó otro wey, como por arte de magia, a saciar mi tristeza melómana: Gary Numan. Un ratote duré cantando a coro sus canciones y tirando "desmadre" con las aburridísimas canciones del Pleasure Principle. Y de pronto, toda la gente se encontraba escuchando Cars de Gary Numan. Mis amigos, conocidos y personas con las que esporádicamente sostenía alguna conversación, me decían: "oyee, esa canción está bien chida, ya la había escuchado antes pero no sabía ni de quién era".
Gary Numan - Cars
No prosperó mi gusto hacia él y ni pedo, una cosa llevó a la otra, y de pronto me encontraba escuchando de nuevo Joy Division. Y pensé: "si van a decir que soy una pinchi araclienta, que lo digan de una vez". Y me dediqué a hacer aracles escuchando más que nada Interpol, una de esas bandas recurrentes en mi vida... Luego vino mi época ochentera con "Dancing with myself" y estuvo rete bonita esa época, de pronto me había conseguido otro morrito, otros amigos y el desmadre era más agradable. La malavibra se fue, y yo era puro eighties party.
Gary Numan - Dancing with myself
When there's nothing to lose and there's nothing to prove then i'll be dancing with myself.
Take on me, dancing with myself y otros exitazos de la época. Colores de neón, excentricidades y buena compañía. Las bandas que más caracterizan esta temporada, son Crystal Castles, Calle 13, Pixies, Billy Idol, Bob Dylan, The velvet underground y The Mars Volta. Muy variada época.
Crystal Castles - Untrust us
Pero luego empezaron a pasar cosas raras, es decir, terminé con el morro en turno, y pues otra vez a cambiar de gustos musicales. Estuvo muy hardcore, así que ya no debía seguir escuchando Joy Division porque al ser una banda decadente y terrible, casi me sentía cortar las venas. Así que me fui por Tom Waits jajaja, peor aún! Época terrible que pasé al lado de este wey aguardientoso quien, pese a todo, me encanta. Fue la época de la cuasidecadencia, Tom Waits, Nick Cave y Joy Division completaban la trilogía del abandono. Después fue nada más Tom Waits y Nick Cave, y después fue sólo Tom Waits. Pobres de todos los que me conocieron en esa época, les hice mucho daño. Mis amigos ya no querían salir a pistear conmigo porque Bob Dylan me hacía llorar y Tom Waits no era muy pary que digamos. Luego otra vez escuchaba continuamente Interpol y cada que salíamos a pistear, nos hacía llorar a todos...
Tom Waits - Lie to me
Lie me baby, lie like a dog, really don't care if you do.
(PAUSA: ay wey, acabo de ver mi lista de canciones en LastFm y encontré una canción de The Cure que me hacía sentir bien miserable: Apart. No recuerdo por quién la escuchaba, pero me embargó un extraño sentimiento de recordar... qué chidos tiempos! jajaja)
Pero poco a poco todo habría de encontrar su equilibrio, y así fue. De pronto me encontraba escuchando rock en español (Los románticos de Zacatecas y Corazón Attack) y, desafortunadamente, una canción que marcó mi vida y la de otros: Poli de Zoé. Un chavo con el que nunca se armó nada de ser novios, me la dedicó. Fue muy triste, porque al día siguiente de dedicármela, tuvo un evento de gran tristeza y yo no podía sacarme esa canción de la mente. "Recuerdo a Polly, era mi chica ideal..." Nunca lo besé, porque él estaba juntado. Nunca le tomé la mano y mis muestras de apoyo no pasaron de un abrazo, por respeto. Llegábamos a comer juntos y platicábamos, pero nunca le dije nada de lo que sentía por él, ni él a mí. Nada más una vez, y a partir de ahí no lo volví a ver...
Zoé - Poli
Ésta es la historia de una vieja canción...
Me fui de viaje a Mérida y tuve mucho qué pensar estando sola allá. Tom Waits ya no servía para estos fines, y Joy Division comenzaba a hacer nuevamente su aparición estelar. Después de un marranero, en ese viaje conocí a los Black Keys, y uff, todo volvió a un equilibrio maravilloso: otra vez era plenamente feliz. Y los Black Keys están bien chingones, y los Black Keys me definen como persona -al menos en este momento-, y los Black Keys esto y los Black Keys lo otro. Ya por ese entonces estaba escuchando también a Foster the people, pero los Black Keys se llevaban el papel estelar y casi único en la lista de reproducción de mi vida. Les dejo la canción que siempre me recordará a Mérida, y cuando conocí y me enamoré de los Black Keys.
I'm so wrapped up in a blaze, hoping this is just a phase.
Entonces viene otra vez el morrito ése con el que escuchaba música ochentera, dispuesto a hacer casting para debutar nuevamente en mi vida. Le hice el intento, realmente lo hice. Tuve que alejar algunas personas de mi vida por tenerlo a él otra vez... E Iggy Pop vino con él. No sé si era una señal del universo, pero resulta irónico o sarcástico, sobre todo porque Ian Curtis se suicidó escuchando el disco The Loser de Iggy Pop. Y de pronto, ahí estaba yo, también escuchándolo...
Iggy Pop - Tiny girls
well the day begins... you don't want to live, cause you can't believe in the one you're with, cause you know her tricks and you know her past...
Tenía altas expectativas con él -con Iggy-, y me defraudó terriblemente. Sólo tres discos de su veintena eran buenos. Al mismo tiempo, sentía que volver con al pasado no era lo correcto... Y mientras tantas cosas pasaban en mi cabeza, escuché a Beach house. Una soledad extraña, una hiedra que crece en el corazón y te aplasta el diafragma, y sientes que estás vivo.
Beach house - 10 mile stereo
Afortunadamente no pasó a mayores, escuché otra vez a Joy Division, a los Black Keys y me dieron la respuesta. A veces las cosas simplemente no funcionan. El pedo es que no era una respuesta compartida. Tal vez porque la hice llegar mientras andaba lejos, y bajo unas circunstancias que tal vez no fueron las ideales, y por ello, surgió la discordia. Con él, conmigo, con otra gente. Pero ya tengo la respuesta a ello. Siento que esto pasa porque la gente se siente dueña de los otros, de sus acciones y demás. Por eso surgen los reclamos por cosas que pasan mientras no son novios, y los adjetivos de "eres bien promiscua". Yo prefiero pensar que lo mejor de una relación, es ese momento en el que nadie pide nada, porque sólo quieren dar lo que les nace. Luego, cuando empiezan los reclamos y los "por qué no me llamas" o "por qué no haces esto por mí", es cuando poco a poco está valiendo madre. Siempre esperar algo del otro, creerte con derecho de exigirle.
Y en esos pensamientos estaba un cierto jueves por la tarde frente a un semáforo en rojo. Las palabras y comportamientos de quien fuera mi pareja sentimental estuvieron taladrándome el cerebro. "Nadie te va a querer, eres bien promiscua, mentirosa". ¿Tan mala persona he sido?, ¿tan mierda? o sea, ¿realmente mis acciones afectan la vida de los otros, a tal punto que me vuelvo insoportable ante los demás?
Qué tontería, darle demasiada importancia a alguien y que ese alguien sea yo... Aún con lo ególatra del asunto, me sentía bien mal... Toda la malavibra derramada a mi alrededor comenzaba pudrirse y llegar a mis pulmones... Y yo la aspiraba con insistencia. No me movía de ese lugar... Vomitaba y me tragaba los ácidos para no seguir derramando porquería...
De pronto, se acerca un sujeto, estudiante al parecer, expansiones en los oídos, lata de monedas en mano. "Oye, ¿tienes una cooperación para bla bla bla?" Me busqué sutilmente en los bolsillos. De verdad no traía cambio. Con la mejor sonrisa que pude le dije: "Pues ahorita no traigo cambio, mejor a la vuelta", "Sale... Oye, ¿te gustan ellos?", "... Sí...", "Está bien chida esa canción, qué buena onda. Cuídate", "... Gracias"
Y en eso cambió el semáforo en verde, y mi expresión del rostro.
Era Pumped up kicks de Foster the people. El chavo me compartió su sonrisa y he decidido hacerla mía. Él me la regresó... Y me gusta creer que fue una señal divina... Y que Foster the people me salvó la vida.
Sometimes life it takes you by the hand, puts you down, before you know it, it's gone and you're dead again...
Foster the people - Helena Beat
Yeah yeah and i'm all right, i took a sip of something poison but i hold on tight...
Neta, cómo escribo mariconerías en este blog jajaja... Les prometo que mi época de cursilerías y demás ha quedado atrás, volveré a la de descripciones de aracles y sarcasmos, neta, esa estaba bieeen chingona, y mucho más entretenida, a poco no?... Pero eso será luego, ahorita quiero irme a pistear... Bueno, no. Nomás voy a seguir de pinche ociosa en esta computadora. Porque quiero y porque puedo y porque estoy de vacaciones. Saludos raza.
Antes la vida era más sencilla: un plan de vida dirigido a irme a estudiar a chilangolandia para prepararme cada vez más. Si soñaba con un lugar predilecto: el De Efe era la opción, sin más. Pero ya tengo varios días que un lugar ocupa mi corazón, con el que sueño constantemente y hace que mi cariño se divida en dos: el mar y la ciudad.
Quisiera ser como Perséfone, y oscilar entre ambos estados. Seis meses de invierno, seis meses de florecimiento. Seis meses contaminando mi vida con ritmos ajetreados, estrés, insomnio, transportes, gentío, libros, estudios, trabajo, rutina, Juárez, De Efe, Chihuahua, Joy Division y Tom Waits. Luego, seis meses de reflexión, tranquilidad, descanso, amor, contemplación, libros, Xalapa, Mérida, Puerto Vallarta, Manzanillo, Velvet Underground y The Black Keys...
Estas últimas semanas he estado aplicando la de Gloria Trevi, esa de que la vida da muchas vueltas, la de Café Tacuba que en esta pista de la vida unas veces estás abajo y otras arriba... Y pues como hace mucho no escribía mis pollito-aventuras, nada más puras cursilerías o cortatelasvenerías, pues les voy a platicar lo que hice todo este mes que me trae tan asombrada y a la vez contenta, pese a todo :P
Un día estás en Chihuahua, soportando el frío y al otro estás en Mérida, soportando la calor. En pasados días envié una ponencia a un congreso de literatura, era sobre las cosas que más me gustan en esta vida: Luis Spota, Manuel Puig y los perros... Okei, perros no, pero sí de esos dos escritores que nadie quiere... Total, envié mi ensayo sobre ambos autores, bastante ambicioso desde mi punto de vista y pues qué creen... ¡pues me la aceptaron! y de paso me invitaron a platicar sobre ella en Mérida, Yucatán. Aprovechando, me fui de viaje y de paseo por una buena parte de la península de nuestro bonito país. Otro rollo. Conocí personas interesantes (en un oxxo, qué pedo) y visité a un amigo que trabaja en una plataforma petrolera y allá encontró al amor de su vida. Tuve oportunidad de visitar algunas ruinas mayas, hablar con algunas personas de ese grupo indígena y, por supuesto, estar un poco más cerca de las playas caribeñas. Lástima que la playa a la que fui no era parte todavía del caribe, pero ya se veía algo de ese color verde tan característico en sus aguas. O como diría el mamón de Cortázar, el color maradriático... (uff, qué wey tan mamón)
Total, una imagen dice más que mil palabras... ¿Ahora se imaginan mil imágenes? Una semana duré allá, perdí mi computadora, pisteé cantidades exageradas de licor, conocí los hostales, hablé miles de pendejadas y, por supuesto, les di rienda suelta a mis patitas que para qué las quiero. Me paseé en camión, en pecera, a pie, en taxis (que los pinchis taxistas nunca saben cómo llegar) y comí de todo, hasta unos tacos árabes bien sabrosos... Allá no pasa nada, no hay más que dos noticias en la sección policíaca, había una tranquilidad que sólo habitantes norteños somos capaces de apreciar plenamente... No pude tomar tantas fotos como hubiera querido, pero es que así siempre me pasa, cuanto más disfruto, menos imágenes tengo oportunidad de captar... En fin, se agregan dos estados más a mi lista de lugares conocidos en la república mexicana (Mérida, Campeche) y neta, entre más viajo, más ganas me dan de seguirlo haciendo. Entre más conozco este país, más ganas me dan de quedarme en él. No creo que exista un lugar mejor. Y más allá de sentirme relegada o diferente ante tanta pluralidad, más identificada me siento. No sé, es otro pedo...
Un día le das consejos a un amigo sobre el desarrollo de los bebés, al siguiente te dice que asistas al funeral de su hijo. Una de las cosas más fuertes y tristes que me pasaron este mes, fue la lamentable noticia de uno de mis grandes amigos. Un día estábamos comiendo hamburguesas, hablando acerca del futuro de su niño, de los planes que tenía para él, las metas, los sueños, los deseos... Y de pronto por un giro del destino o qué sé yo, todo eso se acaba. Nada tenemos seguro. Lo que realmente me impresiona más, es su capacidad para poder seguir adelante... Ha pasado a tomar un lugar muy especial en la lista de personas que admiro y respeto...
Un día ves con indiferencia la nota de un ejecutado, al otro te toca presenciar una balacera. Tiempo después, decides invitar a un amigo a tomar una cerveza tranquilamente. Y bajo ese supuesto, te vas a un lugar tranquilo. De pronto ves que entra un sujeto sospechoso, hace unas preguntas intrascendentes al encargado (precio de la cerveza y si no ha visto a una mujer chaparrita por ahí) y se retira. Sientes la malavibra de esa persona, te quedas con el pendiente. Cinco minutos más tarde entra un sujeto a balacear el lugar y lo único que aciertas a hacer es tirarte al piso, cerrar los ojos y esperar que mientras da vueltas por el bar, no intente dispararte a ti, porque el dolor de una bala atravesando la carne debe ser muy particular, se debe sentir caliente y sofocante. Te debes sentir el mismo Jesucristo crucificado por las vísceras, el pecho o la cabeza, depende dónde recibas el impacto... Pero dios no te habla, no te dice que has muerto para salvar a la humanidad, sino por una lucha que ni siquiera es tuya, y por drogas que tú no consumes... Y en esas estás mientras esperas en el silencio más largo de tu existencia... Y cuando termina todo el asunto, te retiras de ahí porque no puedes declarar, y mientras avanzas te dices: "bueno, al menos no nos mató... algún día me tenía que tocar..." Porque al fin y al cabo esto ya es cosa de todos los días en mi ciudad...
Un día pierdes tu nueva credencial de elector, al otro recuperas la extraviada hace 5 años. Una persona montada en una imponente motocicleta, con un casco portando símbolos nazis, llegó a mi casa para regresarme una extraviada credencial de elector, hace casi 5 años. Fue la primera que saqué, con la que voté en las elecciones presidenciales y que sólo duró 6 meses en mi poder. Me pregunto qué lugares habrá recorrido y en cuántas manos habrá estado. Qué usos le habrán dado y por qué demonios regresó... Una locura...
Un día estás haciendo corajes por el amor y sus demonios, al otro haces una revisión de estos últimos años, y te sientes satisfecha. Ya sé que cómo hablo de Jesucristo, que hasta parezco religiosa o creyente, pero es que es un personaje muy chingón, y el ejemplo legendario de que la vida transcurre en espirales, que un domingo de ramos entras con toda tu gente a Jerusalén y tres años más tarde te están crucificando... Y pasan cinco días y revives... Que un momento estás bien y al otro vas a estar mal, y al otro vas a estar bien chingón y que todo pasa. Que si en una época eras feliz, no sirve de nada añorarla, sino continuar avanzando pues al fin y al cabo volverá a ser agradable, y la esencia de quien eres y lo que eres prevalece a través de los años. Son cosas que no se pueden cambiar. Hace 5 años era muy feliz, exageradamente feliz, tenía apenas 19 años y escuchaba The Killers. Pasaron muchas circunstancias que igual me trajeron altibajos, relaciones amorosas, complicaciones estudiantiles, viajes, experiencias y demás... Y dejé de escucharlos, hasta hoy. Y me siento como hace 5 años... A todo dar... Y no sé si sea el efecto de la primavera, de estos aires que me ponen a alucinar o qué sé yo. Pero quiero disfrutarlos el tiempo que duren, el tiempo que sea necesario, sin mirar triste hacia el pasado ni anhelante hacia el futuro, pues al fin y al cabo debemos disfrutar del presente, de que estamos chavos y se nos hace fácil, que el sol jamás volverá a ser como hoy y demás frases de superación personal (puaj!), y que deberían desconectar a Gustavo Cerati porque ya no volverá, y si vuelve probablemente será en forma de discapacidad intelectual, y por que él mismo dijo que "poder decir adiós, es crecer"... Aunque bueno, quién sabe, también existe la posibilidad de que cuando andas en bicicleta en esta pista de la vida, unas veces pasas abajo y otras arriba, una vuelta hacia la izquierda otras a la derecha... Hoy sin una dirección, mañana nadie sabe, sin responsabilidad, sin sentirte culpable... Otro día, otra mañana y otro tu camino, y que el viento en tu cara marque tu destino. Una vez que aprendiste nunca se te olvida porque así son las cosas en la pista de la vida :)
Me acuerdo cuando estaba comiendo elotes con mi amiga en la estación de Viveros Coyoacán y te estábamos esperando. Pensé que serías un chilango cualquiera, pero eras alto y guapo. También que esa noche nos saltamos la reja del Espacio Escultórico de la UNAM a la 1:00 am y me explicaste por qué se llamaba Ciudad de México, y que más tarde caminábamos por las calles de Coyoacán tomados de la mano, directo a tu casa donde me preparaste el primer huarache que comí en toda mi vida.
Me acuerdo cuando te vi por primera vez en el cibercafé del pueblo que yo solía visitar durante la secundaria, estabas con tu novia y jamás me miraste, pero al poco tiempo recibí una solicitud de msn porque querías sacarme plática. También me acuerdo que años después pasaríamos un Jueves Santo juntos, en el cerro, escuchando "me muero por conocerte", y que me tomaste una de las fotos que más me gustan, a los 16 años.
Me acuerdo cuando nos besamos por dos minutos y medio, atrás del taller de Estructuras metálicas, y un amigo de nosotros estaba cuidando que no llegara ningún maestro. Tú traías una halls de menta y yo una de uva, y no creíste que era mi primer beso porque según tú, lo hice bastante bien.
Me acuerdo cuando tuvimos nuestro primer encuentro con la canción "Lost" de The Cure, y que en algún momento de esa media hora recordé cuando teníamos 7 años y me molestabas jalándome el cabello. Luego no pude evitar un sentimiento casi incestuoso, porque en realidad te conocía de toda mi vida: casi eras de mi familia. Aunque recuerdo que siempre me gustaron tus ojos.
Me acuerdo cuando fuimos al cine en compañía de todos nuestros amigos pero esperamos a que se fuera tu novia para no invitarla, y cuando me tomaste la mano supe que ya habías pescado el anzuelo... Aunque en realidad ni te lo había tirado.
Me acuerdo cuando te escuché tocar canciones de Nirvana un sábado en la secundaria, y aunque tenías un rostro terriblemente desproporcionado, me gustabas. Nunca me hiciste caso, hasta que me puse muy bonita en el bachilleres y esperabas que fuera tu novia, pero te dije que habías llegado muy tarde.
... Me acuerdo que aún después de batearte en bachilleres, 7 años después, me enviaste mensaje para salir a pistear, me contaste que vivías en el De Efe y que todavía pensabas en mí.
Me acuerdo que un Viernes Santo, un muchacho me dejó sola en el Momo para irse a las Ánimas y tú estabas conmigo, y me dijiste: "yo nunca te haría eso Brendita". Y hasta la fecha, sé que nunca harías eso, pero que tal vez no eres el chavo para mí, por tanta mota que te has metido.
Me acuerdo cuando estábamos en tu cuarto escuchando canciones de Nirvana e intentaste tocarme un seno mientras me besabas. Te aparté la mano en chinga porque en secundaria no me interesaba morrear, sólo escuchar música.
Me acuerdo cuando vi una de las frases escritas en tu cuarto que decía: "coger es como bailar, cuestión de agarrar el ritmo" y dijiste: "siempre que tengo sexo, la veo". Luego, cuando tuvimos sexo, te atrapé viéndola y nos reímos.
Me acuerdo cuando me besaste afuera del Mogavi y te dije: "no te gusto, estás triste, lo sé, no te apures, no me interesa llegar a nada, ni volverte a besar ni nada, seguimos igual"... Y luego te besé otra vez.
Me acuerdo cuando un muchacho me dedicó un "me acuerdo" y sentí que estaba enamorada. Pero luego, cuando nos besamos en un semáforo en rojo, no estuvo tan maravilloso y me sentí decepcionada.
Me acuerdo cuando estábamos en La Roca y con lágrimas en los ojos me dijiste que me amabas, y que sabías que este amor sería para siempre.
Me acuerdo cuando estábamos en el San Juan e intercambiábamos miradas confidentes y mensajes cariñosos. Nadie en esa mesa de 8 personas, sabía que llevábamos 6 meses saliendo, todo porque años atrás le gustabas a mi mejor amiga, y yo había sido novia de tu mejor amigo. Me acuerdo que de contrabando estaba más chido.
Me acuerdo cuando me contaste que tenías dos hijos con dos diferentes morras, y que uno de ellos había sido bajo el delito de estupro por el cual estuviste convicto. También me dijiste que estuviste encerrado por robo a mano armada. Y después me cortaste.
Me acuerdo que nos conocimos por teléfono y duramos más de 4 años platicando sin conocernos, y cuando llegó el momento de hacerlo, no eras tan guapo como parecía tu voz. Y aún así fuimos novios tiempo después porque me conocías tan bien que todas tus tácticas de seducción funcionaron.
Me acuerdo que de la primaria fuimos al parque Lerdo, pero yo no llevaba dinero para comprar lonche y tú me pichaste un boli, un burrito y un rompecabezas. El boli se me derritió, el burrito sabía feo, y el rompecabezas lo perdí en ese mismo viaje.
Me acuerdo cuando la policía nos detuvo por morrear en un vochito.
Me acuerdo cuando me dijiste que tenía ojos bonitos y no me la creí, porque apenas tenía 15 años y nunca nadie me lo había dicho.
Me acuerdo cuando estábamos en la Normal y usabas tus poderes de "jefe de grupo" para sacarme de clases y platicar en el patio.
Me acuerdo cuando chocaste una troca y te querías dar a la fuga, y yo te dije: "no lo hagas, eso no es bueno". Me hiciste caso y todo salió bien porque al señor le valió madre. Años más tarde, cuando habíamos cortado, te detuvieron por chocar y darte a la fuga... Y yo me reí.
Me acuerdo de ti porque fuiste el novio con el que menos tiempo duré: un día.
Me acuerdo cuando platicábamos todas las noches y estaba muy emocionada porque estaríamos juntos en el mismo salón. El problema contigo era que no platicabas más que por chat.
Me acuerdo de la posada de Atel, donde todas las bebidas eran barra libre toda la noche. Me puse hasta las manitas porque estaba despechada y tú llegaste y me diste un beso. Esa noche la pasé vomitando a tu lado, en el pasillo principal del antro donde todo el trabajo nos vio. Y nos pareció una bella experiencia.
Me acuerdo cuando fui a tu casa y mientras veíamos fotos de cadáveres, me diste un beso y me dijiste "te quiero". Yo me sorprendí y te dije: "mm... pues... yo también". Y me preguntaste si nadie me había dicho eso, y te respondí que no.
Me acuerdo cuando nos besábamos escuchando las canciones de Tom Waits y Joy Division y todo parecía ser tan prometedor e interesante. Pero resultaste un aburrido.
Me acuerdo cuando nos topamos en un bar rockero y esa noche me llevaste a mi casa. Nos besamos en un semáforo en rojo y te gruñí. Tal vez ese gruñido fue lo que te sedujo desde el principio.
Me acuerdo cuando me bajé de tu carro porque te estaba gustando la muchacha que te llevé para que conocieras y te alejaras de mí... Y de todas formas me puse celosa por ello.
Me acuerdo cuando te besé por despecho, y años más tarde se lo presumieras a todo mundo pero yo les dijera que no era cierto... Y la verdad es que no lo recordaba.
Me acuerdo que estábamos esperando en la fila del baño de mujeres en el San Juan, y de pronto nos miramos y nos besamos. Una muchacha salió en ese momento y todas nos asustamos. Ella, bien linda, nos dijo: "no se apuren, no voy a decir nada".
Me acuerdo cuando me propusiste un encuentro en el mar, había luna llena, marea alta, y ninguna persona a la vista... Y de todas formas no lo hice porque quería estar con la persona indicada... Hasta la fecha no ha ocurrido.
Me acuerdo cuando nos besamos en un albergue del DIF y hacía un chingo de frío.
Me acuerdo cuando me dijiste: "vamos a vernos en otro lado que no sea pistear" pero me resultabas tan poco interesante sin los efectos del alcohol.
Me acuerdo cuando me dijiste: "vamos a pistear y tirar aracle" pero me resultabas tan poco interesante bajo los efectos del alcohol.
Me acuerdo cuando te besé en el patio de tu casa pero tuviste una erección de inmediato. Y a partir de ese momento te dedicaste a acosarme en mi casa y por teléfono. Ha sido de lo peor que me ha pasado.
Me acuerdo que le habías contado a tu ex novia innombrable que te habías enamorado de mí, y que por seguir traumado con ella no habías aprovechado algo bonito conmigo. Y recuerdo que me dejaste de importar hace mucho tiempo, incluso cuando me revelaste esa información.
Me acuerdo de la Novatada de la Normal donde te besé y me dijiste: "no me gusta que me muerdan" y te mordí para no quedarme con las ganas y en ese mismo momento me fui a mi casa.
No me acuerdo por qué me besaste, pero estuvo interesante.
Me acuerdo que me propusiste irnos a un motel, una noche afuera del San Juan, y te dije que no porque te habías tirado a un chingo de morras.
Me acuerdo que eras mi amor platónico por tu voz grave y tus ojos claros, y una noche me besaste bien intensamente en tu carro, el cual días más tardes te robaron... Y no nos volvimos a ver.
Me acuerdo que pasé toda una temporada pensando en ti e idealizándote, porque nos la pasábamos viendo videos de Pantera en tu casa, y cuando nos besamos cerca del puente, no eras tan interesante.
Me acuerdo que te conocí en Madera y nos fuimos a pasar la noche en una cabaña. Pensé que no te volvería a ver y resulta que ahora estamos en el mismo salón.
Me acuerdo de esa noche que escuchamos a Aphex Twin y mientras te besaba me quedé completamente dormida a pesar de ese estruendo.
Me acuerdo que en el bachilleres escuchabas a Theather of Tragedy y que por eso me robaste el corazón. Una vez en el San Juan, años más tarde, te besé para no quedarme con las ganas.
Me acuerdo que te había visto en la escuela, y te di "aceptar" porque me intrigó un poco que quisieras ser mi amigo. Y entonces hablábamos cada noche. Me acuerdo que te desvelabas por mí y que fuiste a repararme el aire acondicionado a mi ranchito.
Me acuerdo que una noche lluviosa nos fuimos a bailar al teatro exterior del Palomar a las 2 am.
Me acuerdo que estábamos juntos en la secundaria y desde entonces confundía tu nombre.
Me acuerdo que eras el mejor amigo de mi mejor amigo de la secundaria, y por eso acepté ser tu novia. También recuerdo tus pantalones súper aguados.
Me acuerdo que tu casa estaba bien chida y me gustaba estar contigo nada más para pasar más tiempo contemplando la vista desde tu cuarto.
Me acuerdo que te conocí en la escuela donde estudiaba mi mamá el bachillerato abierto, duramos nada más como un mes de novios pero siempre que te veía, seguía latente la atracción. Hace mucho que no te veo, no sé si eso todavía aplique.
Me acuerdo que viniste a visitarme durante tres días, pero supe que lo nuestro no podía ser porque no te gustaba pistear.
Me acuerdo que nos conocimos mucho tiempo atrás, en la escuela, y que nunca se nos armó nada. Que nos besamos en las canchas y que platicábamos en la banquita de atrás. Me acuerdo que hace unos días me dedicaste la canción de Polly, pero no me gustan los "hubiera". Y no hay más "hubiera" que tú...
Pude ver al miedo de frente, a través de unos ojos esquivos que tenían miedo a llorar, la voz quebrada por el miedo a decir algo mal, las manos trémulas como quien padece la enfermedad parkinsoniana... Fue en ese momento cuando sentí un vacío aterrador. La abrumadora soledad, de quien se encuentra perdido en una ciudad que no conoce, me cayó de golpe y estalló en mi vientre... Y tuve miedo de admitir que también tenía miedo... El terror de perder a alguien que se había incrustado en tus huesos como esas placas de metal, que si las arrancas te quiebran el fémur y piensas que no volverás a caminar. Temí convertirme en un "one hit wonder" noventero para destinarme al olvido... Y lo peor de todo: me dio miedo lanzar mi corazón a la licuadora para luego tomarlo, molido entre mis manos, y volverlo a colocar en el hueco de mi pecho, fingir que todo está bien, que late con la misma intensidad que antes, que no está ahogado y desmadrado, y hacer como que no me duele en las noches...
Ahora que el sufrimiento es verdaderamente inevitable, ya no estoy asustada... Pero duele. Duele más que un perro abandonado por su familia en la carretera. Pero, ¿qué le voy a hacer? Es triste haber vivido con la ilusión de convertirte en la obra predilecta de un artista, y luego ser un boceto desechado. Es triste que las palabras de amor en una carta no trasciendan más allá del papel. Es triste lo que la gente promete cuando se quiere... Creer que eres "the one", y luego vivir con el corazón masticado porque "dice mi mamá que siempre no"...
...
No lo sabes, pero hubo una temporada en la que estuve manejando por la carretera, todas las mañanas lloraba escuchando esas estúpidas canciones de Interpol. Era muy infeliz a tu lado, y tú también, por eso ya no nos veíamos nunca, por eso conocí a alguien más y me dejé llevar... pensé que el problema eras tú, pero la verdad es que nadie como tú me ha entendido cuando peor me he sentido. Ni siquiera él. Pensé que con alguien más iba a estar mejor, que iba a ser feliz para siempre, pero para siempre es mucho tiempo, y el problema no son los demás, soy yo...
Oh no, you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
Girl, I know you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
But here comes the fall...
¿Sabes? La otra vez escuché la canción de Read my mind. Y fue inevitable el torrente de recuerdos y la nostalgia, la tristeza, la melancolía... Me acordé de nosotros... Más que acordarme de nosotros, se me vino a la mente que fue ésa la canción que marcó nuestras vidas. Antes era la canción que nos unía, cuando yo te cantaba "can you read my mind?" tenía la certeza de que sí, que podías leer mi mente... después fue la canción que nos destrozó para siempre, en esa terrible noche donde todos los demonios que tenía guardados surgieron y lo eché todo a perder. Y a partir de ese momento he ido por la vida echando todo a perder. Entonces esa canción me recuerda constantemente que no soy capaz de ser feliz, que todo lo que llega a mis manos debo estarlo convirtiendo en mierda para que mi vida siga funcionando.
-Extrañamente, ahora que lo pienso, todo evento desastroso tiene como antecedente un vaso o una bebida caída. Ya van dos veces, pero nada más una te tocó vivir.-
Como esa canción, te acuerdas? Destroy everything you touch. Y así seguiré siendo. Ni tú ni nadie nadie puede cambiarme. Hasta hace unos días sólo recordaba lo malo de nuestra relación, como aquella vez que te dije que eras como Chayo y que ya no podía confiar en ti. La verdad el problema nunca fuiste tú, siempre lo he sido y seguiré siendo yo. Y hoy más que nunca lo odio (pinche cabrón culero mal nacido) y me detesto por haber sido tan ingenua... Soy como esa canción con la que he tenido tanto miedo de identificarme, soy como todas esas canciones de porquería, destruidas, soy como Quiero que me trates suavemente, como Not Even Jail, como Insight, como Pace is the trick, como esas horribles canciones que Bob Dylan le dedicó a Eddie Sedgwick. Y no entiendo, intento estar bien, pero no puedo dejar pasar una mínima oportunidad para echarlo todo a perder, para destruirlo todo y destruir a quienes me rodean. Cambiarles el agua por un trago amargo. Tarde o temprano, hasta los alcohólicos se cansan del alcohol... Y aún me pregunto cómo es que la gente puede olvidarme fácilmente. Lo mejor sería enterrarme para que puedan plantar sobre mí algo mejor. Y yo, ingenuamente creo que aún hay vacíos que no se pueden llenar. Todo es reemplazable. Todo. Hasta yo.
No queda de otra. Tanto lo estuve evitando que me ha llegado de golpe. Y este dolor se aloja en la boca del estómago, en la garganta, detrás de los ojos... Alguien dijo que el llanto es un animal oportunista que vive detrás de los ojos... Quiero desaparecer completamente, tal vez de esa forma desaparezca el dolor que vengo cargando, como a mi hijo más querido.
Todavía tengo miedo. Tengo miedo de ser feliz y que, otra vez, no pueda manejarlo... Pero, sabes? Aún no pierdo la esperanza...
Esa tarde era como estar en un sueño. Di la media vuelta y esperaba despertar de esa mala pesadilla. Intenté abrir los ojos y salir del país de Morfeo... Imposible. Yo tenía un examen oral, y todo eso estaba pasando. ¿Qué se puede hacer cuando ya todo está perdido? Continuar con la marea. Dejarse arrastrar. Llorar hasta desaparecer.
Ya en clase hablamos de esa novela donde sólo hay destrucción, esnobismo y decadencia. Sol en mi cara. Términos médicos, las chabolas, las prostitutas, los cafés... Y llegó el atardecer. El salón se oscureció. Quedamos a media luz y nadie hizo nada por cambiarlo. Todo el ambiente se convirtió en parte de mi sueño, de mi aparente resfrío...
Episodio dos. Mañana de burritos.
Un nuevo día. Frío, agradable. Yo: misma ropa del día anterior. Alarma de mensaje. Expectativa. Nada. Amiga de maestría avisando su inasistencia... Hueco en el estómago... Encendido del carro, Joy Division de fondo. Llegada a la escuela. Ver hora. Mensaje sin leer. Él. Marejada de jugos gástricos. Agua salada en los párpados. "Buenos días muy estimados compañeros". Relación: yo - computadora. Pensamientos. La constante: él. Visita al baño y el mar adentro. Tic tic tic tic. Enviar. Más clase. Mirar el celular. Dos horas después estábamos en los burritos. José José se hace presente y cantamos a viva voz. Observamos a un hombre que come solo. "Ya dejó a la mujer esperando los burritos en la casa" dijo una. Yo pienso que tal vez ni siquiera mujer tiene, y por eso come solo. "Qué bien que estamos juntas, como dice Brenda, qué bonito momento". Pero no, ya no lo digo yo. He perdido mi identidad, al menos la mitad. Yo ya no soy yo ni mi casa es ya mi casa. Manejo por calles atascadas de carros. Parece que hay una carrera. Mirar el celular. Joy division se hace insoportable y me llena una descarga de ansiedad. Ahora voy a la escuela. Llego tarde a clase pero qué importa, siempre lo hago, con la misma ropa de ayer. Mirar el celular. En el receso, petisa me ofrece su hombro y yo lo acepto. Nuevamente a clase. Leemos un cuento sobre una anciana y sus divagaciones. Cómo un hombre la dejó plantada. Cómo va a morir. Pienso en mi abuela. Quedó inconcluso... Quiero ir a casa, no sin antes volver a mirar el celular...
Episodio tres. Noche surreal.
Podría describir mi circunstancia poéticamente. Podría embellecer mi tristeza, revolcarme plácidamente en mi inmundicia terrenal, pero no, no hay emoción, sólo la emoción de la sinemoción. Nihilismo. ¿El lenguaje puede ser nihilista? Nah, mecadas, digo yo. Una palabra se convierte en nada sólo al repetirla muchas veces. Muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas... Hay ocasiones en que sientes que no haces las cosas que deberías, que no tienes "deja vu" porque vas por un camino que no es el correcto. Que la vida no se siente como vida porque uno se encuentra inmerso en un sueño. Algo real-maravilloso, en el sentido conceptual del término, porque esto no tiene nada de real y mucho menos de maravilloso. La insoportable irrealidad del no-ser. Así fue esa noche, la noche surreal. Mis manos no son mías ya, se han quedado con la sensación de Morfeo, el volante es una materia extraña, sé que está ahí porque lo veo pero no lo siento. Mis manos flotan, intentan tocar algo pero no pueden. Tal vez soy yo la que no existe. Ya no sé si voy sentada o si floto. Si me he convertido en parte del asiento del auto rojo. Ya no sé...
Entramos al lugar más irreal del mundo, iluminado con luces rojas de neón. Ya antes había estado ahí, muchas otras veces, pero no como estoy ahora. Es extraño, eran aguas distintas del mismo río. Ahí estaban los amigos y las caguamas (dije caguamas? perdón, caguamones) y yo sin ganas de pistear. ¿Qué más podía hacer? Saqué veinte pesos, los cambié por moneditas y a poner canciones. Mis amigos intuyeron mis ánimos e intercalaron sus canciones con las mías.
Al principio todo fue un viaje bien pirata: "y no sabemos ni nuestros nombres, no ignoramos nuestros excesos...", La Barranca, Gustavo Cerati, tainted love y chalalá. Luego llegó Juan Gabriel y el José José de cajón para estas circunstancias. Todo estaba bien, "qué triste fue decirnos adiós, cuando nos adorábamos más". Todo bien, canciones que uno conoce y las canta de cotorreo. El problema fue con Bob Dylan. La desgracia se hizo insoportable y la tumba de sal que era volvióse añicos: (oh, mama, can this really be the end?) Intenté estar bien. Es imposible.
Invariablemente no puedo dejar de pensar en Leo Dan y su "como te extraño...", en José José y su nave del olvido que no ha zarpado, y las manos donde todavía quedan primaveras para compartir. Casualmente es trending topic en tuiter. No puedo dejar de pensar en muchas cosas, más que intentar pensar si lo hice mal, si algo hice mal, pero no, no fue eso, no fue algo que haya estado mal... Sólo me queda ese vacío de las cosas que se han quedado sin hacer. Las películas que no vimos, las caricias que no nos dimos, los abrazos que me faltan, las fotografías que jamás existirán, los viajes irrealizados, los planes que no serán, las canciones que no bailamos, los aracles que no ejecutamos, las historias antes de dormir que no le conté, las cosas que no le regalé, los paseos que no daremos, las letras que no le dediqué y hasta las peleas que no tuvimos... Los viajes que juntos hacíamos en su habitación, cuando él y yo éramos yo-y-él... Y después podía dormir a su lado... ¿Por qué el amor no puede ser suficiente? ¿No debería estar mejor ahora? El tiempo juntos no fue suficiente porque sólo para amarle necesitaba la vida. Parece que alguien me estuviera practicando una resucitación cardiopulmonar cada vez que lo recuerdo. Joy Division no tiene gracia así. Bob Dylan me quiebra las piernas. Esa noche nadie puso canciones de Café Tacuba, que si no me hubieran estallado las vísceras. "Brenda, vas lenta pisteando.", "Oh, bueno! Tal vez no quiero pistear, tal vez sólo quiero taladrarme el cerebro. ¿Me permiten? Voy al baño a sacarme los ojos. Perdón, secármelos..."
Y en la noche nada tiene sentido, las conversaciones son vacías, los tragos son desechables, ni siquiera llega al corazón la canción de "quiero caminar por encima de tu pelo", porque no puedo llegar al ombligo de tu oreja ni darte un beso de desayuno. Lo único que quiero es comer frijoles y vomitarlos más tarde... Y con un hilo de esperanza, de esos que no me gustan, miro el celular una última vez.
Episodio cuatro. La Virgen de Guadalupe y otras historias.
A la mañana todo se ve diferente. Esta vida sigue siendo un sueño, pero poco a poco se va acercando a la realidad. A una extraña realidad hipersensible donde cada objeto altera los sentidos según su propia naturaleza. Los peluches se convierten en una solitaria compañía, dulce pero solitaria. Los perros adquieren una singular belleza, completamente acariciables, mordibles y casi hasta besables. El perro que se asoma por tu ventana comprende tu tristeza y te mira con esos extraños ojos, el semblante que a veces adquieren los caninos, haciéndolos tan melancólicos.
Entonces uno se decide a dar un paseo con los padres. Ir por la abuela y demás. Sé que se aproxima un largo episodio de malegría. La entrada al lugar está custodiada por la virgen de Guadalupe, que no me mira, sólo observa al piso como sintiendo vergüenza... es que ayer la vi tomada del brazo de un alcohólico... Y por ahí entramos al lugar que huele a leche podrida: la ancianidad en su amplia expresión. Todos ellos, abandonados, con la piel arenosa, el desayuno embarrado en la cara. No sé cómo, pero aguanto las ganas de llorar. El jardin afuera es bello, con algo de melancolía que lo hace bello. Aquí dentro todo es grotesco. Mi abuela no está entre los ancianos. Está en el patio. Sí, así tenía que ser ella, siempre le gustaron las plantas, ella olía a geranios. La veo, le sonrío, la saludo, la llamo por su nombre. Parece que me reconoce. Tomo su mano y de pronto recordé que ya tenía meses sin tomar su mano. Esa mano de cloro y detergente que siempre me gustaba explorar. Tenía pétalos de rosa en las manos. Siempre me gustaron, me decía: mis manos eran como las tuyas, tenía los dedos muy delgados, y también manchas rojas, pero no me gustan, nunca me gustaron. Le robé sus manos, por eso me regaló ese anillo de aguamarina (en tu cara, pinche prima gorda). Después llevé su mano a mi brazo y la saqué de ese lugar, entre las sonrisas condescendientes de sus compañeros de celda. Pese a la decrepitud, todos parecen estar más cuerdos que ella.
Fuimos a dar un paseo al centro comercial. Fue en su silenciosa compañía donde encontré el consuelo que sólo un regazo de abuela puede dar cuando eres niño. Compartimos jugo y quesitos, sonrisas melancólicas y sonrisas de verdadera alegría. Me gusta ladrarle tiernamente cerca de su oído. Me gusta ver las arrugas que se le hacen en los ojos cuando sonríe. Me gusta que a veces ve cosas que yo no veo, como cambios de color en el mosaico del piso, tomas de agua para los bomberos, colores y objetos extraños. Pese a todas las desgracias, a veces me gusta mi abuela... Lo triste es cuando llegamos a la casa y ya no somos sólo ella y yo, sino también los demás. Qué horror. Los demás no comprenden nuestro mundo. Le dije: "regreso al ratito". Mentirosa, la dejé sola hasta que fue hora de irnos. "Ya vámonos abuela", "¿por qué no viniste? a dónde fuiste?" Primeras palabras que dice comprensibles y me rompen el corazón. Qué egoísta he sido. No pensé que mi presencia fuera un alivio para su ancianidad, que le regresaran un momento la memoria y la razón. Tomé nuevamente su mano. Hace tanto tiempo que no la tomaba. Ah, esa mano de talco y sal, esa mano de áspera dulzura... La mano de una Guadalupe comida por cisticercos...
Cuando la dejé de nuevo en aquel lugar, el de la virgen, una mujer la abrazó. Fue tan triste ver su pequeña figura envuelta en un suéter turquesa sintiendo esa muestra de afecto. Nadie en la casa lo hace. Por eso está mejor entre la decrepitud, es mejor de lo que podría darle su propia familia. Tuve que tragarme el llanto, tuve que dejar de ver, tuve que dejar de sentir, darme media vuelta sin decirle adiós. Perdón, abuela. Qué egoísta he sido...
Episodio sinco. Fin.
Qué triste es la tristeza.
Me voy a volver loca.
Tal vez en unos días más ya no esté consciente de si estoy loca o no, y esa será la verdadera locura.