Mostrando entradas con la etiqueta paranoia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paranoia. Mostrar todas las entradas

5.2.11

Neta, a mí jamás me ha gustado el pinchi invierno.

Y ahora, menos.



No recuerdo que durante el invierno la ciudad pareciera estar bajo una ola preapocalíptica: las calles solitarias y congeladas gracias a los derrames de agua que ocasionan las tuberías rotas, autos chocados, la gente que se atreve salir tan enchamarrada que aparentan llevar un traje antirradiación, no hay pan ni tortillas ni comida en ningún lado porque no hay luz y las tiendas donde venden víveres tan frías como si estuvieras en un tianguis al aire libre. Mueren animales del zoológico, pareciera que hay grandes baratas en las tiendas de ferretería, que el agua se fuera a acabar. No hay semáforos y en los cruceros es un caos vial total, imposibilidad de llegar a nuestra ciudad ya sea por vías aéreas o terrestres, imposibilidad de comunicarse porque el teléfono e internet no sirven y la señal de celular es débil. Parece que los apagones de luz son ocasionados para evitar ataques de los zombies o para volver loca a la gente, comiéndose unos a otros porque no hay comida y no pueden salir, cadáveres regados por todos lados, la milicia estableciendo un toque de queda, federales vigilando las calles...

Bueno no, eso último no... La mitad es mentira...

En fin, odio este pinchi frío, y lo pior de todo es que aparentemente se extenderá. Y para acabarla de chingar, en mi casa no prenden el calentón que porque hace daño... Más daño me hace aguantarme este clima horrendo. O sea, si afuera estamos a -6°C y en mi casa estamos a 3°C, las autoridades paternas dicen que "está chido". Méndigos chihuahuitas con los que convivo, que son del mero Chihuahua del mineral del Parral.

Yo creo que todos aquellos que dicen que les entona el frío es porque viven en la comodidad de su calefacción o súper calentón, con chocolate agüelita y variedad de tés, agua caliente corriendo tranquilamente por las tuberías, un auto que funciona y encima tiene calefacción, botas tipo esquimal para salir aunadas a una chamarra, guardapedos y playeras térmicas, gorritos, orejeras y electricidad en sus casas para mínimo mantenerlos entretenidos del caos que hay afuera. Y si no, están igual de locos que mis jefes.

Y si no, entonces son como yo... Y seguramente estarán odiando al frío en estos momentos... La única vez que recuerdo haberme puesto bien contenta por una nevada, fue cuando se le ocurrió caer en primero de Mayo y me perdí la "fabulosa" experiencia de asistir a mi primer desfile del día del Trabajo. Pero ahora no creo que esté tan agradable, seguramente ha resultado ser una experiencia bastante desagradable para más de cien, aún cuando haya "puente"... Pinchi puente no me ha servido de nada, la he pasado hibernando como oso... Eso sí, he soñado en exageración y eso es algo que disfruto a más no poder... Hasta que se me congelan los pies y me tengo qué despertar para cambiar de posición... Y yo estoy bien, no quiero pensar en la gente que está sin luz la mayor parte del tiempo o sin agua. No sé, no puedo evitar imaginar que (si no es que todos) la mayoría de los homeless ya pasaron a un mundo mejor. Si es que existe.

Cómo quisiera tener una cerveza fría en mis manos, mínimo se me calienta el cuerpo y se me olvida lo demás. O al menos a mi morrito para que no nos importe en lo absoluto que no prendan el calentón, ni nos interese la falta de luz ni de comida...

Pero no... también anda en una batalla contra el frío y sus estragos.

En fin, si están leyendo esto, dichosos ustedes que tienen electricidad.

Saludos!

9.5.10

Gatos Mini Pigmeo

Escribo esta entrada más por no querer hacer otras responsabilidades (como planear mis clases, hacer ensayos y demás... soy una eterna evasora de la realidad) más que por ganas de realmente subir algo a este blog... Además el banner medidor de vida, dice que probablemente estoy muerta porque no he escrito nada en aproximadamente 40 días... Creo que ya es bastante tiempo como para dejar esto solillo...

En fin, puse de título esto de Gatos Mini Pigmeo porque mucha gente llegó a mi sitio buscando incansablemente esta extraña especie de mininos. Lo único que encontraron fue una entrada que hacía referencia al videojuego de Super Bonk (buenísimo, por cierto).

La verdad es que por la misma curiosidad de esas personas, me aventuré a buscar los llamados gatos mini pigmeo. Y no encontré nada en absoluto. Sólo comentarios en el Metroflog que decían: "aaay, qué es eso de Gatos Mini Pigmeo?"... Entonces supuse que sería un banner de esos que preguntan "¿esta imagen es verdadera o falsa?"... Total, no había encontrado nada sino hasta el día de hoy:

Oh por dios... ¿Será una imagen real? Me cuesta tanto trabajo saber! Mi cerebro se está quemandoooo... okei no...

Queridísimos cibernautas... Esta imagen es FALSA.

Ah, pero quiere más pruebas, no? En un sitio web encontré una información que pretendía justificar la existencia de estos gatos pero no como mini pigmeos, sino como otra raza llamada "gatos taza de té"... Me dediqué a investigar y en un sitio web en inglés venía información más o menos así:

"son gatos que fueron manipulados genéticamente para adquirir el tamaño de una joya y caben perfectamente en tu mano"

pero no, están mal otra vez... La verdad es que esos gatos no existen más que en el universo del photoshop. Y pendejos todos los que cayeron en esa trampa publicitaria. Es más, algunos "criadores" se dedicaron a estafar a la gente vendiéndoles "gatos mini pigmeo" que no eran más que gatitos recién nacidos jajaja...

Los únicos casos donde encontré veracidad en la información fueron algunos gatos que medían aproximadamente 1/4 de los gatos normales ya en edad adulta... pero eso se debía a malformaciones genéticas producidas por las taras familiares (ya saben, incesto animal) y se manifiesta como enanismo...

Bueno, eso era todo lo que tenía para decir...

Así que ya dejen de llegar a mi sitio preguntando esos gatos inexistentes.


El gato gordo se los ordena.

13.9.09

No me pregunten por María.

La otra vez me preguntaron por María. "¿Por qué nunca salen juntos? Así es como debería de ser".

Jamás me han gustado los "así debe ser" o "lo aceptable es que hagan esto y lo otro". Prefiero no enterarme de lo que hace aún cuando llevemos tanto tiempo conviviendo juntos. No me gusta que me digan que la han visto bailando sin pensar en mí, que no me llama cuando estoy en el trabajo y que no me visita cuando tiene oportunidad.

No me pregunten por María, no me digan que la han visto. Yo sé que ella disfruta más cuando no está a mi lado, y que apenas está sintiendo lo que es ser atractivo para los demás junto con sus beneficios y tragedias. Pero es que ella apenas sabe lo que es la libertad.

Tampoco le pregunten a ella por qué no hacemos nada juntos, yo sé que con los demás comparte vinos, bailes, cenas y conmigo televisión, menstruaciones, desayunos.

Somos tan diferentes. A ella le encanta ponerse sus patines, pasear por la ciudad durante la tarde, oler el pasto recién cortado, guardar sus actividades como si fueran secretos, abrazar a sus amigos tristes, hacer galletas, pasteles y pan... y que nada de eso comparte conmigo.

Antes sí me afectaba... Me sentía más solitario estando a su lado, con su boca y su mente llena de secretos que no podría conocer, que ya no me atrevía a preguntar porque sería el marido inquisidor en lugar del amigo confidente.

Pero María... Yo también conozco la libertad...

La libertad de decirte que te amo sin las lijaduras del desamor, de permitirte esas salidas sin que pienses en mí con remordimientos mientras yo me quedo en casa, de mirar a otros hombres mientras los deseas inocentemente. Ten la seguridad que no me perteneces, no eres un objeto para mí.

Pero pobre María...

Ella vive con la presión de saber que soy una serpiente en su vitrina. Me dejo acariciar y alimentar, me mantengo pasiva. Pero la naturaleza que reside en mí es una fuga de gas. Una granada con seguro en manos del terrorista.

Eres libre María, hasta que yo decida iniciar la combustión.


No me perteneces, es cierto.
Pero tampoco eres dueña de ti misma.

6.6.09

‡ Doctor psiquiatra ‡

Me choca la gente que dice estar loca sin siquiera conocer la frustración de serlo realmente. Nadie que sufra de demencia lo disfrutará a cada momento. Mentira... Excepto Gibrán, que tiene una especie de locura muy ballenezca, tan pacífica, llena de sentido común y sátira.

Estar loco es como rasgar un pizarrón con las uñas o rechinar los dientes con una tela de poliéster entre ellos. ¿Han intentado morder el poliéster? Esa molestia, además de joderte los dientes te penetra las orejas y la cabezota, que zumba a cada instante comentarios desastrosos.

A veces se puede estar feliz, y al siguiente día, sin razón aparente, uno se encuentra molesto, estresado, enojado. Algunas religiones manifiestan que los opuestos, la dicotomía, siempre son un equilibro, pero mentira, sólo Hermann Hesse conocía las dolencias de las bifurcaciones: el eterno choque del pensamiento y de las actitudes. La razón y el espíritu, el placer y el deber, lo bueno y lo malo, el amor y el desamor, el dolor y la felicidad, el sí y el no, el quiero y el no puedo, el jaja y el snif, el bla y el ...

En un arranque de creatividad, resulta hilarante -y a la vez molesto- comenzar un proyecto para nunca terminarlo.

Mentira que los locos siempre vistan de negro. Los colores de tu vestimenta no son más que el reflejo de lo que no puedes disfrutar.

Un loco debe estar siempre ocupado, siempre haciendo algo, lejos de lápiz, pluma, papel y computadora, porque luego se piensan en infinidad de situaciones ficticias: persecuciones, mal de ojo, infidelidades, rumores... todos ellos ficticios pero que gracias a la fuerza de tu mente, los finales más increíbles terminan convirtiéndose en los reales, dándote la imposibilidad de ser plenamente feliz.

Luego está el miedo a la soledad, y por otro lado el deseo de estarlo la mayoría de las veces.

Jamás olvidar el daño que te han hecho.

Almacenar en tu memoria los recuerdos exactos de aspectos inútiles porque llegas a creer que las cosas más triviales se vuelven fundamentales bajo ciertas circunstancias... Y que ahí es donde puedes descubrir la verdadera esencia de las personas porque es el único lugar en el que no fingen. Imaginar situaciones tan rebuscadas y de pronto encontrarte hablando en voz alta porque te olvidas de que la realidad esta aquí, no en tu imaginación. Luego no saber si algo realmente ocurrió o lo soñaste...

Planear todo esperando que nada se salga de tu control pero no poder tranquilizarte cuando una idea molesta se mete en tu cabeza.

♪ ♫ ♫
Pero no... Yo soy Julieta, y en luna llena, me vuelvo loba, y busco a Romeo, no estoy loca, no estoy loca, no estoy loca... sólo estoy, desesperada.

Dr. psiquiatra, ya no me diga tonterías, Dr. psiquiatra, quiero vivir mi propia vida, Dr. psiquiatra, yo no le pagare la cuenta, Dr. psiquiatra, ya no me mi, ya no me mi, ya no mires más las piernas, No, no, no, no, no, no, no. ♪ ♫ ♫

29.11.08

El tercer Pok!Cast...

Para escucharlo, clic en la imagen!



Sinopsis:
Narro una experiencia en el bar Zanjuan, y donde les doy a las minorías su igualdad... pero no equidad. Qué cruel soy... jo, jo, jo...

Canciones de fondo:
Todas las canciones usadas son de Ladytron.
  • Discotraxx
  • Turn it on
  • Amtv
  • The Lovers
  • International Dateline

Duración:
16:24 min.

Peso:
15 MB


Si sólo quieres escucharlo, ve hasta la parte más baja de este sitio, y ahí encontrarás el reproductor...

13.9.08

¡¡QUE MEYOOOO!!

Durante los últimos dos meses, cerca de mi casa circula un sonido que me perturba, cada fin de semana que me recuesto a descansar por las tardes, simplemente no me lo permite... Me pongo mis audífonos pero al fondo sigo escuchando ese incesante ruido.

Recorre la colonia con una terrible cancioncilla, desesperante, aumenta mi paranoia, "para Elisa". Apenas sí me atrevo a asomarme por la ventana para verlo pasar, alejarse y esperar unos minutos más para dejar de escucharlo y sentirme tranquila nuevamente... Por lo menos, hasta el siguiente día...


Así es... El carrito de los helados.


Pocas cosas son las que me aterran, no le temo a la oscuridad, tampoco a las arañas (he superado esa fobia) y ni siquiera me asusto de caminar sola por las calles nocturnas sin otra arma más que mi spray de pimienta, sin embargo, me atrevo a decir que le temo de verdad a tres cosas:

1. Las cucarachas.
2. Las alturas.
3. Los carritos de los helados.

La verdad no sé por qué tengo miedo de las cucarachas o de las alturas, puede ser algo relacionado a la supervivencia del ser humano y bla bla bla... Pero, el temor al carrito de los helados se remonta a mi tierna infancia.

Yo era una chiquilla como cualquier otra, disfrutaba de la nieve y más si ésta llegaba a mi puerta en un colorido automóvil, vendido en forma de paletas de Mickey, Donald o Barbie...

Sin embargo, mis padres, cinéfilos, acostumbraban ver películas la mayor parte de las tardes y una de esas me senté con ellos. La película trataba de una agrupación que se dedicaba a robar niños y hacer creo pornografía infantil o algo bien nasty con los niños... y lo que usaban para robarlos, eran los carritos de los helados.... NOOOOO!!! Y mi paranoia, que desgraciadamente me ha acompañado desde el día en el que nací, hizo el resto del trabajo.

La última vez que me acerqué a un carrito de los helados, yo tendría 11 años y era una combi medio jipi, con un refri todo chafa en el que había helados chafas... Conducido por un señor de meyo, mucho meyo... Y desde entonces, jamás me he querido volver a acercar...

Aldo (Escorpión) es el único que comprende mi paranoia y temor a la cancioncilla de "Para Elisa" que trae ese carrito de los helados, pues él vive en la misma colonia y justamente la otra vez me preguntó: ¿No te saca de quicio ese pedo?


Obvio que sí Aldo...


Ni te imaginas...

4.6.08

Electricidad (8) cuando tú me miras (8)

Airon nou jau, airon nou guay, pero últimamente estoy presenciando una serie de eventos extraordinarios, extraños y demás.

Todo comenzó una tarde cuando me bajé del carro de mi hermano y al tocar la puerta con la intención de cerrarla, una chispa producida por la electricidad estática se hizo notar en mi mano, junto con el chasquido tan característico y tronador de la reacción.

Desde ese día, TODO, absolutamente TODO lo que TOCO me da TOQUES.

Por mencionar algunos:

Las chapas de las puertas.
Las sillas metálicas.
Las mesas metálicas.
Las paredes en SEARS.
Los cepillos para el cabello.
Los globos.
Las personas.
La televisión cuando la apago.
El estéreo cuando le conecto unas madres por atrás (bueno, esto no es tan raro).
Un cable para encender la luz.
Las escaleras eléctricas.
El abridor de latas eléctrico.
La licuadora.

Ahora he adquirido una nueva fobia gracias a este nuevo padecimiento, que desgraciadamente ya lleva más de un mes. Probablemente me convierta en un pararrayos humano así que, deberé abstenerme de salir en días nublados, lluviosos y de tormentas eléctricas.


A la ñonga... Esto sí está de miedo.

11.5.08

¿PARANOIA?


iii a la ñonga... Si wikipedia lo dice, debe ser cierto.

18.3.08

estoy harta...

La verdad, estoy harta, harta de que por ser mujer e ir caminando por la calle, los tipos me griten de cosas, me sigan y etcétera.

No es por feminista, y si lo fuera no me importa. Pero me choca, sinceramente me choca tener que andarme cuidando de todos cuando camine por la calle, de soportar bizcos que me digan cosas en el elevador o que cuando vaya subiendo las escaleras los monos me vean con lascivia. Que me griten que estoy bien rica, que tengo nalgotas, que en el camión me acosen los que les gusta masturbarse o tocar las piernas y las nalgas, que me digan qué buenota, que soy puta por disfrutar mi sexualidad o no sé. Me siento realmente apenada, denigrada y molesta.

Dicen que el machismo y mal trato a la mujer persiste hasta que ella lo permite... Y aunque PARTE, y sólo parte de esto es cierto, los hombres no son unos animales para no saber comportarse como personas correctas dentro de la sociedad.

Sin embargo, de ahora en adelante, prometo que cualquier tipo que me moleste o me diga de cosas REALMENTE ofensivas obtendrá su merecido...

Como hoy...


Mi papá y yo salimos al centro y él me mandó al Servicio Postal Mexicano a dejar una carta. Total, en mi camino de regreso a la farmacia donde estaba mi papá, a un tipo se le ocurrió mirarme con lascivia y seguirme. Eso me molestó bastante, me entró la paranoia y me detuve. Esperé a que el mono avanzara y yo me fui tras de él. Sintió mis pasos detrás de él, volteaba constantemente y también le entró la paranoia. Se detuvo para ahora él volver a ir tras de mí pero antes me detuve a su lado y le dije: "para que sepas lo que se siente, a poco crees que a las mujeres nos gusta que nos sigan y nos digan de cosas? crees que está bien chido?"

Y ya... no me siguió el mono...


Todos vemos como normal que nos digan de cosas a las chicas, que nos piten en los carros o que, en casos extremos, abusen de nosotras, nos violen, nos maten y dejen nuestros cuerpos a la intemperie.

Es un mal de toda una cultura. La verdad yo estoy cansada. Me enoja, y me entristece sobre todo saber de chicas muertas y que, peor aún, no se resuelva.

La chica Paulina... Neta, a cualquiera le pudo haber pasado. ¿Cuántos de nosotros -hombres y mujeres- no hemos conocido personas en Internet? Por haber conocido a una persona equivocada no es justo que una muchacha sea ultrajada y luego asesinada.

No sé, tal vez esté pensando mal, muy mal, pero me gustaría ver un solo caso donde una mujer muerta no tuviera indicios de violación. ¿Por qué siempre la penetración? ¿Somos un objeto sexual para ellos? ¿Una muñeca inflable más real, hecha de carnita y que además pone resistencia?


Neta, hasta los animales matan nada más por necesidad...


Mogwai - Help both ways